Critica de La Cenerentola. Rossini. Wexford

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Hotel White’s de Wexford. 28 Octubre 2014.

Se trata de una versión abreviada de la ópera de Rossini, con piano en lugar de orquesta y un grupo de 4 cantantes haciendo de coro en algunos de los momentos de la ópera.

Las posibilidades escénicas de la sala del Hotel White’s son muy reducidas, pero Roberto Recchia echa mano de la imaginación y ofrece un espectáculo que permite prescindir de escenografía. Para ello sitúa la acción en un cine, donde se van proyectando imágenes, pasando los personajes de un lado a otro de la pantalla. Cenerentola es la chica de la limpieza del cine y las hermanastras se ocupan de la venta de chucherías, siendo Don Magnífico el propietario del cine, que lleva su nombre. Con una gran simplicidad se da vida a la acción, que cuenta, por supuesto, con vestuario reciclado, si no es que es propio de los cantantes. La dirección escénica de Roberto Recchia consigue dar vida a la representación, usando muy bien de imágenes de cine y definiendo bien a los personajes. El aria de Alidoro – no descarto que sea por motivos de derechos de autor – se desarrolla como un número musical divertido. La versión ofrecida elimina muchos recitativos y algunas escenas, pero resulta suficiente para seguir perfectamente la trama.

cenerentola

Cartel anunciador

La dirección musical – al piano –ha corrido a cargo de Gregory Ritchey, cuya labor me ha parecido buena, mejor que la de se su colega de ayer en Il Tabarro.

La voz más importante del reparto era la de Angelina, interpretada por la mezzo soprano irlandesa Kate Allen, que exhibió una voz amplia y de cierta calidad, sin problemas en coloratura. Ha terminado recientemente su paso por el Programa Merola de San Francisco.

Resultó más inmaduro el tenor Eamonn Mulhall como Príncipe Ramiro, tenor ligero de voz agradable pero todavía sin hacer. Su gran escena del segundo acto fue cortada en gran parte.

Don Magnífico fue interpretado por Davide Bartolucci, un tanto exagerado en escena y de voz poco atractiva, como se pudo constatar en Don Bucéfalo.

Filippo Fontana fue un buen intérprete de Dandini. Su adecuación al género bufo, que se pudo ver en Don Bucéfalo, se ha podido comprobar nuevamente. Creo que habría sido mejor que interpretara Don Magnifico.

Ian Beadle se encargó de Alidoro y no pasó de cumplir. Desenvueltas y cantando bien las hermanastras, interpretadas por Rebecca Goulden (Clorinda) y Kristin Finnigan (Tisbe).

La sala del White’s Hotel estaba llena y el público pareció disfrutar con la representación, aplaudiendo con fuerza a los artistas.

La representación comenzó puntualmente y tuvo una duración de 1 hora y 27 minutos. Tres minutos de aplausos.

El precio de la entrada única era de 25 euros.

José M. Irurzun