El Papageno-Cantinflas de Rolando Villazón en el MET de Nueva York

                         Rolando Villazón en el MET de Nueva York Por Carlos Javier López Sánchez

La Metropolitan Opera de Nueva York propone una versión familiar de La Flauta Mágica de Wolfgang Amadeus Mozart, en versión escénica de la premiada Julie Taymor, con la directora de orquesta Jane Glover al mando de un elenco de solistas entre los que encontramos a Matthew Polenzani, Rolando Villazón y Hera Hyesang Park, entre otros. Rolando Villazón en el MET de Nueva York

Matthew Polenzani como Tamino © Karen Almond Rolando Villazón en el MET de Nueva York
Matthew Polenzani como Tamino © Karen Almond Rolando Villazón en el MET de Nueva York

La propuesta visual de Julie Taymor es original y vistosa, aunque estéticamente irregular. Pese a inspirarse en los símbolos de la masonería, la plétora de colorines y criaturas que aparecen en escena parecen confrontar la armonía y la simetría neoclásicas. Se trata de un mundo de fantasía en el que Taymor es también responsable de los atrevidos figurines y del diseño de las marionetas de animales fantásticos que lo pueblan. Más allá de gustos personales, parece claro que la directora americana, responsable del super éxito de El Rey León en Broadway, se pasa de frenada con una flauta poco mozartiana. Aunque, pensándolo bien, es probable que el propio Mozart hubiera aplaudido y reído estruendosamente las ocurrencias de Taymor. Bien por ella.

Rolando Villazón como Papageno © Karen Almond Rolando Villazón en el MET de Nueva York
Rolando Villazón como Papageno © Karen Almond Rolando Villazón en el MET de Nueva York

De todas las sorpresas que depara esta versión para familias de la Flauta (con texto en inglés y partitura abreviada), tal vez la más grata, por inusual y refrescante, sea la aparición del tenor mexicano Rolando Villazón en el papel del locuaz pajarero Papageno. La interpretación de Villazón, aunque alejada del canon en lo vocal (el papel está pensado para barítono), conecta con el alma del personaje y deja los momentos más divertidos y memorables del espectáculo.

No es la primera vez que Villazón tira de sus raíces para ilustrar un personaje. Fue muy célebre su versión a lo Cantinflas de Nemorino en El Elixir de Amor de Donizetti, una producción llevada al video del que el mexicano era director de escena y en la no escatimaba muecas y cabriolas, marca de la casa. Este Papageno de Nueva York también tiene un marcado acento mexicano, lo que contrasta cómicamente con el resto de los personajes de la ópera, clichés aparte.

El tenor norteamericano Matthew Polenzani cantó un Tamino aseado en lo vocal, pero poco comunicativo y sin grandes ideas expresivas. Al lado de Villazón, Polenzani resultaba un personaje plúmbeo, hierático e impersonal.

La soprano coreana Hera Hyesang Park, formada en el programa de jóvenes cantantes del Met, fue una Pamina elevada y virginal, tal vez demasiado atolondrada. Su interpretación vocal, salvo por momentos puntuales de aparente desconexión con el personaje, se pudo disfrutar gracias al gusto estilístico, la belleza innegable del timbre y la musicalidad de la artista.

Morris Robinson (Sarastro) y Hera Hyesang Park (Pamina) © Karen Almond Rolando Villazón en el MET de Nueva York
Morris Robinson (Sarastro) y Hera Hyesang Park (Pamina) © Karen Almond Rolando Villazón en el MET de Nueva York

La Reina de la Noche fue interpretada por la soprano Kathryn Lewek. De centro escaso, mediana proyección y agudos justos, la artista hizo gala de la noble belleza de su timbre. Sus dos arias fueron muy aplaudidas. Sus tres damas estuvieron interpretadas por las voluntariosas Daryl Freedman, Sarah Larsen y Felicia Moore, quien debutaba en el papel. Ni ellas ni los jóvenes espíritus dejaron momentos de especial valor musical.

El bajo de Atlanta Morris Robinson se mostró muy sólido como Sarastro y fue probablemente la mejor voz sobre el escenario. Pese a la indiferencia del público, Robinson mereció mayor premio para su cuidada interpretación del sabio gobernante masón.

El tenor filipino Rodell Rosel fue un Monostatos energético e interesante. El artista supo hacer que su personaje contribuyera al éxito del conjunto mediante su disciplina escénica y su versatilidad de registros.

Kathryn Lewek (Reina de la Noche) y Hera Hyesang Park (Pamina) © Karen Almond Rolando Villazón en el MET de Nueva York
Kathryn Lewek (Reina de la Noche) y Hera Hyesang Park (Pamina) © Karen Almond Villazón en el MET de Nueva York

La orquesta, a las órdenes de la directora inglesa Jane Glover, estuvo anodina y cumplidora, pequeña para el enorme espacio del Met, y sin duda huérfana del brillo de otras noches. El gesto de Glover, preciso y académico, no se desvió nunca de la corrección musical y construyó una línea orquestal respetuosa con la partitura y los solistas, si bien parecía no tener nada novedoso que ofrecer. Villazón en el MET de Nueva York

Cabe pensar que, si Villazón hubiera contagiado al resto del elenco y el foso su entusiasmo por la obra, el resultado habría sido más brillante. No obstante, la producción de Taymor y Glover suena y se ve propicia para una agradable velada navideña. Tras esta primera noche de estreno en el Met, parece claro que este Papageno-Cantinflas no dejará de intentarlo.

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Metropolitan Opera de Nueva York, a 10 de diciembre de 2021. La Flauta Mágica, ópera en dos actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto de Emanuel Schikaneder traducido al inglés. Dirección Musical: Jane Glover. Orquesta y coro de la Metropolitan Opera (director del coro: Donald Palumbo). Producción, vestuario y marionetas: Julie Taymor Escenografía: George Tsypin Iluminación: Donald Holder. Reparto: Matthew Polenzani (Tamino), Hera Hyesang Park (Pamina), Rolando Villazón (Papageno), Kathryn Lewek (la Reina de la Noche), Daryl Freedman (Tercera dama), Sarah Larsen (Segunda dama), y Felicia Moore (Primera dama), Ashley Emerson (Papagena), Morris Robinson (Sarastro), Rodell Rosel (Monostatos), Patrick Carfizzi (Orador), Julian Knopf, Julian Fertek, N. Casey Schopflocher (jóvenes espíritus)