Anna Pardo Canedo la voz de la ópera que triunfa en Europa

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El sueño de Anna Giovanna Pardo Canedo, de convertirse en cantante de ópera, se hizo realidad gracias a su empeño y constante trabajo. 

Dedicó su niñez y juventud al canto. Asistió al instituto Eduardo Laredo y, al terminar sus estudios, se postuló al Concurso Nacional de Canto “Das Lied”, organizado por el instituto alemán Goethe de la ciudad de La Paz, del cual salió ganadora, y le dio la posibilidad de especializarse en Alemania.

Con esa esperanza de convertirse en cantante, Anna se trasladó a Europa, donde pasó tiempos muy difíciles por el desconocimiento del idioma.

“Había muchas cosas que no podía aprender porque no hablaba inglés, pero con el tiempo logré destacarme y ser la mejor alumna de la clase”, menciona.

Sus estudios en el exterior no le han impedido realizar visitas constantes a Cochabamba, donde reside toda su familia, y se siente feliz por la acogida que ha tenido sobre todo de jóvenes y niños que persiguen el mismo sueño y que le piden consejos para alcanzarlo.

“La vida allá no ha sido fácil, he trabajado en coros y también distribuía periódicos, ha sido muy duro, pero lo he podido sobrellevar”, señala con una sonrisa.

Y es que para Anna el canto es su mayor felicidad. Sus padres tienen una orquesta musical y desde muy pequeña le inculcaron el amor por la música, por lo que conseguir éxitos en este ámbito se convirtió en un reto para ella.

“Quería saber en realidad si estaba hecha o no para el canto”, dice Anna, que no solamente es reconocida por el ámbito artístico en Cochabamba sino también en el exterior, donde se destaca por ser la mejor alumna de la Escuela Superior de Música Reina Sofía. Título que le ha sido entregado por la propia soberana el pasado mes de junio.

CONCIERTOS

Son innumerables las presentaciones que Anna ha realizado en Europa, desde 2007.

Entre algunas que se pueden mencionar están “The Medium”, de Gian Carlo Menotti; “L’incoronzione di Poppea”, de Claudio Monteverdi; “Cosi fan tutte”, de W.A. Mozart.

En 2011 Anna se graduó del Conservatorio Real de Gante con el grado de Máster y ganó el premio Alfred Aerens como la mejor estudiante de esta institución.

Dio conciertos en Bélgica como solista, ofreció recitales cantando diferentes papeles de opera, fue solicitada en Inglaterra para hacer presentaciones, y el año pasado brindó conciertos de importancia como el de la opereta “Der Vogelhandler”.

Este año dio varios conciertos en la Catedral de Valencia, España.

En las oportunidades que tuvo de visitar Bolivia también dio conciertos para los alumnos del Instituto Eduardo Laredo junto con su profesora Bethi Matienzo, quien la introdujo al mundo del canto. Anna, que está de vacaciones en el departamento de Cochabamba, radica por el momento en Madrid, España, por la beca en la Escuela Superior de Música Reina Sofía, sin embargo tiene su casa en Gante, Bélgica, lugar donde desea retornar para proyectar su carrera como cantante de opera.

“El año que viene es importante en mi carrera. Voy a hacer concursos y audiciones en teatros profesionales”, señala.

Mientras tanto, continúa perfeccionando su técnica en la Escuela Superior de Música de la Reina Sofía, en Madrid, con el profesor Tom Krause que “es una estrella en el mundo de la opera, y un gran maestro”, además de otros profesionales con una gran trayectoria en el ámbito de la música.

Además de la técnica vocal, Anna ocupa su tiempo en el aprendizaje de alemán, francés e italiano.

EL ÉXITO ESTÁ AFUERA

Anna considera que la carrera que eligió no tiene por el momento mucha apertura en Bolivia, por la falta de público que guste de la opera.

Por este motivo decidió salir a prepararse y trabajar en Europa, donde se le han abierto todas las puertas para hacer realidad sus sueños.

Pero la idea de retornar a Bolivia algún día no está descartada. Ella considera que es muy importante ayudar a otras generaciones a prepararse para ingresar al mundo de la música clásica y desearía ser ese puente para que otros bolivianos también consigan el éxito.

EL CALOR DE SU GENTE

De Cochabamba Anna extraña las montañas, la protección del Tunari y, más que todo, la calidez de su gente.

Asegura que Europa tiene un ritmo de vida muy acelerado que hace que las personas tengan otras preocupaciones.

“Extraño mucho mi tierra y mi familia, me da mucha rabia cuando la gente no sabe donde queda Cochabamba y quisiera que todos supieran lo lindo que es vivir acá”, menciona.

Anna está casada con el alemán Hannes Cosyns quien la apoya plenamente en su carrera.