Asier Polo y Marta Zabaleta: música rusa y francesa

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Asier Polo y Marta Zabaleta: música rusa y francesa
Asier Polo y Marta Zabaleta: música rusa y francesa

El sello Ibs nos ofrece un C.D. en el que el violonchelista Asier Polo y la pianista Marta Zabaleta interpretan música rusa y francesa, concretamente, obras de Sergei Rachmaninov, Alexander Glazunov, César Franck y Maurice Ravel.

El C.D. se abre  con la Sonata op. 19 en sol menor de S. Rachmaninov, una obra llena de lirismo y de melancolía en la que también podemos escuchar fragmentos con mucha vitalidad y energía.  La expresividad es la base para interpretar bien esta pieza, en la que el diálogo entre un violonchelo, que casi literalmente canta, y un piano que no se limita a apoyar sino que asume un papel de protagonismo a la par que el chelo, es esencial. Excelente la coordinación entre Polo y  Zabaleta, demostrando haber trabajado en profundidad la obra, con una dinámica perfectamente ejecutada y una agógica realizada con criterio, obteniendo el lirismo y la expresión que hacen que la obra funcione.  Llena de temas cantábiles, cuyas posibilidades son plenamente desarrolladas por los intérpretes, así como de algunos momentos de fuerza y pasión, la obra recoge perfectamente los rasgos estéticos del compositor ruso.

El C.D. de música rusa y francesa continúa con una breve pieza de A. Glazunov, Chant du Menestrel op.71. El comienzo tranquilo, con la hermosa melodía que nos presenta es de una belleza enorme. Nostalgia, melancolía y lirismo quizás sean las palabras que más se aproximan a las sensaciones que Glazunov evoca.  El continuo diálogo entre los dos instrumentos, perfectamente coordinados en todo momento, es de un efecto realmente embriagador.  Magnífica la interpretación del dúo Polo-Zabaleta en esta obra, tocada con mucha musicalidad y buen gusto.

El C.D. de música rusa y francesa nos lleva ahora a una obra, originalmente para piano y violín, como es la Sonata en la mayor del belga de nacimiento y francés de adopción César Franck.  La pieza, con una estética muy propia del  Romanticismo tardío francés, juega muchísimo con la dinámica y la agógica con fines expresivos, con los cambios de tempo y de carácter.   De nuevo la coordinación entre los dos intérpretes es francamente buena, fraseando con muy buen gusto, con mucha expresividad, dialogando con absoluta precisión; limpísimos en el sonido, ambos intérpretes se adaptan a los distintos pasajes (agitados, líricos, pasionales,…) con muchísimo acierto. Con una ejecución técnica brillante, la expresividad con la que los músicos la ejecutan es, sin duda, el factor fundamental que hace que la partitura de Franck funcione y convenza.

Finalmente, y cambiando la estética predominante durante todo el C.D. de música rusa y francesa, podemos escuchar el Vocalise-Etude de Maurice Ravel.  Con detalles armónicos impresionistas, con un ostinato rítmico de habanera, con algunas sonoridades que evocan lo español y algún detalle orientalizado, esta pequeña pieza de Ravel posee mucha belleza; con una dinámica muy cuidada, la obra es perfectamente ejecutada por el tándem Polo-Zabaleta y es un gran epílogo para este estupendo C.D. El trabajo serio y eficaz de los dos intérpretes se traduce en unas dinámicas perfectamente ejecutadas, en una coordinación total en todo momento, en un estudio concienzudo de las piezas, de las que consiguen sacar un resultado óptimo; el sonido pulcro, la eficacia total a nivel técnico y el buen gusto y musicalidad de la que hacen gala son dignas de destacar.  Este C.D. de música rusa y francesa, con una estética romántico-tardía, con excepción quizás de la última pieza, es totalmente recomendable, continuando con la buena línea que este sello está demostrando, contando con músicos serios que obtienen muy buenos resultados.

Emilio Lacárcel Vílchez