Atlantida. Falla. Barcelona

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Gran Teatre del Liceu de Barcelona. 28 Noviembre 2013.

Versión de concierto.

Atlántida es la obra póstuma de Manuel de Falla, que la dejó sin terminar a su muerte en Buenos Aires en 1946, siendo terminada por su discípulo Ernesto Halffter. Se trata de una cantata escénica y no de una ópera propiamente dicha, estando basada en un poema en catalán de Jacint Verdaguer. De ahí que el texto de la obra esté en catalán.

Imagen del concierto

El estreno de la obra tuvo lugar en el propio Liceu de Barcelona, siendo dirigida por Eduardo Toldrá, contando con la participación de Victoria de los Angeles. Yo recuerdo haber escuchado aquel concierto por Radio Nacional, ya que fue aquélla una ocasión muy especial. Posteriormente, el propio Ernesto Halffter modificó la partitura, que tuvo su primera representación escénica en La Scala al año siguiente, contando con la presencia de Giulietta Simionato en el reparto. Aunque resulte difícil de creer, ni una ni otra grabación existen, sin que se sepa el destino seguido por ellas.

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Ofelia Sala

La que podemos llamar versión definitiva es la que se repuso en Lucerna en 1976, que es la que se ha ofrecido en esta ocasión en el Liceu, aunque la diferencia de duración es notable. De una versión original de 2 horas pasamos a una recortada – la ofrecida por el Liceu – que apenas llega a una hora y cuarto.

La obra se desarrolla en dos épocas distintas, en su mayor parte en época antigua y mitológica, con presencia de dioses y semidioses, teniendo lugar la última parte en la época del descubrimiento, con presencia de la Reina Católica y menciones a Colón.

 

La obra es fundamentalmente coral, muy exigente, con presencia de dos masas corales además de una escolanía, acompañadas de una orquesta de casi 100 profesores, mientras que la parte vocal resulta más bien secundaria, con presencia de un narrador (barítono), y dos ariosos para las voces de una mezzosprano y una soprano. A la obra le faltan mayores dosis de inspiración, destacando una brillante orquestación. Es una obra importante, pero está lejos de ser una auténtica obra maestra.

El Liceu nos ha ofrecido una versión de concierto dirigida por el titular musical de la casa, Josep Pons, que ha ofrecido una versión brillante, sacando buen partido de la Orquesta Sinfónica del Liceu, cuyo sonido todavía tiene mucho que mejorar. Las masas corales tuvieron una buena actuación, estando formadas por el Coro del Liceu, el Coro de los Amigos de la Ópera de Girona y el Coro Vivaldi Pequeños Cantores de Cataluña.

El reparto vocal estaba formado por intérpretes catalanes, ya que no hay que olvidar que la obra se interpreta en catalán, que es como está escrita originalmente.

Ángel Ódena fue el Narrador o Corifeo y, como ocurre habitualmente, tuvo excesiva tendencia a abrir sonidos, buscando un volumen vocal del que nunca ha estado escaso. Gemma Coma-Alabert cantó el arioso de Pirene, la reina mitológica de los Pirineos, y lo hizo bien, con una voz que no corría con mucha facilidad. Ofelia Sala cantó con delicadeza el arioso de la Reina Isabel en el último acto.

En los personajes secundarios hay que destacar la actuación de Francisco Vas como uno de los Tricéfalos Gerión, demostrando que el artista siempre existe por pequeña que sea la parte. Los otros dos pasaron más desapercibido y eran David Alegret y Alex Sanmartí.

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Ángel Ódena

Las Siete Pléyades estuvieron bien. Eran María Miró (Maia), Elena Copons (Aretusa), Mireia Pintó (Eriteia), Ana Alás i Jové (Electra), Inés Moraleda (Esperetusa), Mariel Aguilar (Alcione) y, finalmente, Ana Tobella, que doblaba como Caleno y una Dama de la corte, ésta en la última parte de la obra.

El Liceu ofrecía una entrada de alrededor del 80 % de su aforo. El público se mostró poco entusiasta en la recepción final.

El concierto comenzó con 5 minutos de retraso y tuvo una duración total de 1 hora y 13 minutos, sin intermedios. Los tibios aplausos finales se prolongaron durante 3 minutos.

El precio de la localidad más cara era de 90 euros. La butaca de platea costaba 67 euros. En los pisos superiores los precios oscilaban entre 53 y 40 euros. La entrada más barata costaba 15 euros.

Jose M. Irurzun