«Carmen» retorna al Teatro Real en una propuesta escénica de Damiano Michieletto

Redacción OW «Carmen» Teatro Real Damiano Michieletto

El Teatro Real ofrecerá entre el 10 de diciembre y el 4 de enero un total de 16 funciones de una nueva producción de Carmen, de Georges Bizet, realizada en coproducción con la Royal Opera House de Londres —donde se estrenó en 2023 y se repuso recientemente— y el Teatro alla Scala de Milán, que la recibirá el próximo mes de junio. La producción que ahora llega al Real está firmada por el director de escena Damiano Michieletto, quien recrea un mundo cerrado y asfixiante mediante un decorado giratorio diseñado por Paolo Fantin. La acción se traslada a los años 70 del siglo pasado, con vestuario de Carla Teti, para ofrecer una lectura naturalista y psicológica que contrapone una sociedad opresora y machista a la libertad indomable de Carmen. Espacios claustrofóbicos —una comisaría, un almacén, un club nocturno— se enfrentan a una geografía árida y desolada, donde el personaje solo encuentra una salida a través de la muerte. «Carmen» Teatro Real Damiano Michieletto

Sentadas: J’Nai Bridges y Aigul Akhmetshina. De pie: Michael Fabiano, Eun Sun Kim (directora de orquesta) y Charles Castronovo / Foto: Javier del Real

Tres repartos alternarán las funciones, con Aigul Akhmetshina, J’Nai Bridges y Ketevan Kemoklidze como Carmen; Charles Castronovo y Michael Fabiano como Don José; Lucas Meachem, Luca Micheletti y Dmitry Cheblykov como Escamillo; y Adriana González y Miren Urbieta-Vega como Micaëla. La dirección musical será de Eun Sun Kim al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, salvo los días 3 y 4 de enero, dirigidos por Iñaki Encina. El resto del elenco lo forman David Lagares (Zuniga), Toni Marsol (Moralès), Natalia Labourdette (Frasquita), Marie-Claude Chappuis (Mercédès), Lluís Calvet (Dancaïre), Mikeldi Atxalandabaso (Remendado)

Estrenada en 1875 en la Opéra-Comique de París, Carmen nació entre el escándalo y la incomprensión. Aunque figuras como Brahms, Chaikovski, Saint-Saëns o Nietzsche la defendieron de inmediato, su autor, Georges Bizet, murió tres meses después del estreno sin llegar a presenciar el éxito universal que alcanzaría posteriormente. Su protagonista —amoral, libre, desafiante y ajena a las convenciones— chocó de lleno con la moral francesa de una época.

Aigul Akhmetshina en la producción de «Carmen» que se presenta en el Teatro Real / Foto: © 2024 Camilla Greenwell – ROH

En lo musical, la obra supuso una ruptura con los moldes de la opéra-comique tradicional, enfrentada a la monumentalidad de la grand opéra y al ascenso de la estética wagneriana. Bizet y los libretistas Meilhac y Halévy adaptaron la novela de Mérimée sorteando múltiples restricciones institucionales y moldeando una dramaturgia basada en la tensión progresiva entre Carmen y Don José, que desemboca en un final de inevitable tragedia. Tras las producciones de 1999, 2002 (ambas con propuesta escénica de Emilio Sagi) y 2017 (con propuesta escénica de Calixto Bieito), esta nueva propuesta vuelve a demostrar la vigencia arrolladora de Carmen 150 años después de su estreno.