Bayreuth cerró hoy el «Anillo del Nibelungo» de Frank Castorf en medio de un fuego cruzado de abucheos del público y gestos de arrogancia del director, colofón al estreno de un «Ocaso de los dioses» trasladado a Wall Street.
Si Castorf pretendía revalidarse como «enfant terrible», a sus 61 años, lo logró con creces en el tradicionalista templo wagneriano, respondiendo con gestos de «no habéis entendido nada» al chaparrón que le dispensó el público en la pieza que cerró el «Anillo».
Fotografía facilitada por el Festival de Bayreuth del estreno de la última pieza del ciclo de ópera de Wagner «El Anillo del Nibelungo», «El Ocaso de los Dioses», en una versión dirigida por Frank Castorf y trasladada a Wall Street, que ha sido acogida por el público wagneriano entre las ovaciones a la batuta de Kirill Petrenko y los abucheos a Castorf.












