CD. You Mean the World to Me. Jonas Kaufmann.

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You mean the world to me. Jonas Kaufmann (tenor), Julia Kleiter (soprano), Rundfunk-Sinfonieorchester de Berlín, Jochen Rieder (director). Obras de Lehár, Tauber, Stolz, Kálmán, Heymann, May, Abraham, Benatzky, Spoliansky, Künneke y Korngold

La voz de Kaufmann encuentra refugio en la opereta alemana

Sony Classical edita el último disco de Jonas Kaufmann, el tenor de moda, que propone una colección de 17 piezas de opereta en alemán, inglés y francés acompañado por la Rundfunk-Sinfonieorchester de Berlín con Jochen Rieder a la batuta. Con ellas, rinde homenaje a Richard Tauber y a los tenores-estrella de los años 20 como Joseph Schmidt quienes, en paralelo a su carrera plenamente lírica, eran conocidos en el mundo entero gracias a sus colaboraciones en el cine y la canción ligera.

Tras el triunfo del tenor bávaro en el multitudinario concierto que ofreció en Berlín en agosto de 2011, Kaufmann se propuso recuperar músicas de la opereta alemana y convertirlas en páginas de repertorio que ofrecer de propina en sus recitales. Allí interpretó, entre otras, Du bist die Welt für mich (You mean que world to me), pieza de Der singende Traum del propio Richard Tauber, que da título al CD.

El disco no pretende ser una recopilación de las más bellas melodías aquella época dorada, sino que bucea de manera exhaustiva en los patrones estilísticos de cada obra, y no evita los escollos técnicos, como queda de manifiesto en la retadora Das Lied von Leben des Schrenk, de la ópera cómica El gran pecador de Eduard Künneke, que exige un tenor de vocalidad cercana al heldentenor.

La propuesta va más allá de lo musical, y pretende ser un reflejo de la manera de vivir la música en aquella época: en la que las fronteras entre la música culta y la popular eran más difusas; y en la que los compositores se valían de las grandes voces líricas para emocionar y divertir, en un ambiente que se prestaba a la pasión y el sentimentalismo. Alguna de aquellas piezas han seguido en el repertorio, como la archiconocida Dein ist mein ganzes Herz!, que Kaufmann canta en inglés y en francés, en un guiño hacia el gran público al que originariamente iba dirigida.  Análogamente, la canción de Hans May, Ein Lied geht um die Welt, que popularizara Joseph Schmidt en 1933, es servida con toda la intención por Kaufmann en su versión inglesa (My song goes around the world).

En el disco encontramos a un Jonas kaufmann respetuoso con la música, delicado y contenido. Seguimos acusando un preocupante empobrecimiento del timbre en el registro agudo (que el tenor enmascara con pianos y filados de dudosa pertinencia) y su sempiterno apoyo en la gola, que afea inevitablemente la línea. Sin embargo, el buen gusto al escoger el repertorio, la inteligencia al versionar en inglés algunas piezas y la sencillez con que canta las canciones de Lehár Girls were made to love and kiss o My little nest of heavenly blue,  por ejemplo, son dignos de aplauso.

Hay tiempo también para el juego, como en Divan Dolly, el duo de la opereta de Paul Abraham La flor de Hawai, en la que Kaufmann y la soprano alemana Julia Kleiter muestran su vis más divertida. Sorprende la gracia del alemán en la deliciosa Im Traum hast du mir alles erlaubt del Liebeskommando de Robert Stolz. Una joyita muy pegadiza con arreglos de Andreas N. Tarkmann, cantada a media voz, en la que un pícaro y romántico Kaufmann nos regala lo mejor de este disco. Ecos de las decadentes fiestas vienesas nos llegan en Grüs mir mein Wien de la Condesa Marizta de Emmerich Kálmán, donde Kauffman se recrea con un tempo  demasiado lento. El alemán se muestra claramente más cómodo cantando en alemán, al punto que las páginas en inglés suenan mucho más planas y frías. 

Entre el Jonas Kaufmann de agosto de 2011 al que se escucha en este disco, parece existir un cambio sustancial: la voz se va agostando gradualmente, y aquellos agudos atacados con insolencia suenan hoy más inciertos y vacilantes, como en Freunde, das Leben is lebenswert  y en My little nest de Lehár. El artista ha crecido en este tiempo, pese a todo,  y demuestra en este compacto que puede convencer a los paladares más exigentes, a la vez que agrada al gran público.

La casa Sony lanzará un DVD con el mismo título en las próximas semanas, probablemente con la intención de adornar lo musical con la atractiva imagen del tenor alemán. De esta manera, Jonas Kaufmann aporta a su discografía un interesante título con personalidad propia, escogido y cantado con la inteligencia de los grandes.

 

Carlos Javier López

@CarlosJavierLS