CD. Valentina Lisitsa plays Liszt.DECCA

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CD.Valentina-Listia.Liszt

Valentina Lisitsa plays Liszt. Transcripciones y obras de Liszt. Decca

Lisitsa visita Liszt

En este nuevo álbum, la pianista rusa Valentina Lisitsa presenta un singular y ciertamente creativo trabajo centrado exclusivamente en Franz Liszt, en parte enfocado en las transcripciones que el húngaro realizó de lieder de Franz Schubert. Hay que decir, tal y como señalan las notas del disco, que la primera incursión del pianista y compositor húngaro se centró casi exclusivamente hacia las canciones de Schubert, hasta entonces el auténtico modelo en este género, y lo cierto fue que estas transcripciones reportaron grandes beneficios artísticos y económicos a Liszt, llegando a escribir no menos que 55 transcripciones del compositor vienés.

Insertadas en el corpus central del disco, Lisitsa ha escogido hasta cinco canciones, algunas de ellas pertenecientes a ciclos completos. Lo abre el popularísimo y muy versionado Ave Maria, que para el oyente es casi una absoluta rareza escucharlo exclusivamente en  pianística, sin la acostumbrada parte vocal, y con un dilatado pedal final. También se halla uno de los lieder de Schubert que posee mayor espíritu romántico, el narrativo y aterrador Erlkönig (El rey de los elfos), basado en un texto de Goethe, que por medio de Liszt adquiere un discurso pianístico mucho más desarrollado y virtuosístico que en el original schubertiano. Igualmente encontramos la transcripción de la célebre primera canción, Gute Nacht (Buenas noches), del Viaje de invierno, así como la titulada Des Mädchens Klage (El lamento de las muchachas) y la melancólica Der Müller und der Bach (El molinero y el arrollo), penúltimo lied del ciclo La bella molinera. También se incluye una única transcripción de Giuseppe Verdi (cuyas óperas fueron de las más versionadas por Liszt): una paráfrasis de Aida (escrita ocho años después de su estreno en El Cairo), que efectúa combinando los temas de la Danza sagrada de los sacerdotes y el dúo final de la ópera entre Radamés y Aida, un dechado de exhuberancia pianística con múltiples contrastes entre los registros del instrumento, a la manera de sus Estudios de ejecución trascendental.

Como especial atractivo del disco (en realidad todo él lo es) se encuentra el llamado por Liszt “Rondó fantástico sobre un tema español”, escrito en 1837 y dedicado a la escritora George Sand. Esta pieza, que Liszt subtituló “El contrabandista”, posee el material musical de la tercera canción (“Yo que soy contrabandista”) de la obra El poeta calculista (1804) escrita por el compositor y cantante sevillano Manuel García, y que se puede escuchar cantada por la mezzo Cecilia Bartoli en su disco María, dedicado al repertorio de la insigne hija de García, la soprano María Malibrán. Esta canción llegó a Liszt fruto de la gira que efectuó por la península, donde sin duda fue expuesto a la cultura ibérica, los cantos y danzas folclóricas y las populares zarzuelas del compositor español. La compleja escritura con la que dotó Liszt a esta audaz pieza se traduce en que los siempre presentes ritmos de danza bolera se entrelazan progresivamente en un electrizante torbellino de arpegios.

En el plano de composición propia del compositor húngaro, Lisitsa nos acerca una de las piezas más ambiciosas y muy escasamente frecuentadas de la producción de Liszt como es la extensa y reflexiva Balada nº 2, escrita en si menor, la misma tonalidad que su majestuosa Sonata. Siguiendo con la música folclórica, en este caso la centroeuropea, Lisitsa no podía dejar de lado en este álbum ese ciclo pianístico lisztiano tan popular como son las Rapsodias Húngaras, aunque sólo sea con una de ellas, la nº 12, quizá de las más felices de su autor, donde se encuentran muy marcados los contrastes de tempo (ritardando, accelerando) y la tonalidad entre los diferentes temas melódicos que la pianista rusa recorre con suma viveza y dominio de los clímax.

Germán García Tomás