El clave de Diego Fernández sonó rotundo en la Iglesia de las Mercedarias de Madrid

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Diego Fernández
Diego Fernández

Aeterna Musica ha abierto su temporada musical con un inusual concierto de clave que recordó las figuras de los compositores alemanes Matthias Weckmann y Johann Jacob Froberger, tan desconocidos por nuestros lares. Todo un acontecimiento, ya que acercó la música barroca inusual por Madrid y a través de una interpretación de lujo: Diego Fernández.

Hace 400 años nacieron en Alemania dos hombres que dedicarían su vida a la música: Matthias Weckmann (1616- 1674) y Johann Jacob Froberger (1616- 1667). Ambos se conocieron en Dresde en 1655 en una competición musical organizada por el príncipe elector, tenían casi cuarenta años y una vida activa como compositores y organistas de la corte. Desde entonces se hicieron muy amigos.

Cuatro siglos después volvieron a coincidir, esta vez en Madrid, en la Iglesia del Convento de las Mercedarias Góngoras de Madrid, que empezó a construirse por aquellos tiempos barrocos.

Vuelven de la mano de Diego Fernández, un clavecinista de nuestro tiempo, un músico de talento y éxitos constantes. Él ha elegido interpretar la música de estos dos compositores en un programa de diferentes estilos, Stylus Phantasticus, estilo contrapuntístico, suites en estilo francés y variaciones, primero con Weckmann y luego Froberger.

La música alemana para clave asume características propias cuando la suite pasó del conjunto de cámara y del laúd al teclado; esto sucede primero en Francia y después se extiende por Europa. Aliados con los constructores, que mejoran incansablemente los instrumentos (Ruckers), los músicos escriben para clave, dotándolo de un amplio repertorio propio, brillante, complejo y difícil.

Por aquel entonces los estilos musicales estaban ligados al país de origen: estilo italiano, estilo francés, estilo inglés. Un estilo alemán propiamente dicho se va configurando en el Barroco medio con la mezcla de estas tres tendencias compositivas, algo que comienza Schütz y culmina J. S. Bach.

Los maestros

Froberger, alumno de Frescobaldi, viajó por toda Europa, estuvo en contacto con los maestros de clave y laúd italianos, ingleses y franceses. Asimiló estilos diversos y supo fundirlos en un estilo de voces libres. Sus tocatas están llenas de fuerza, en un estilo deslumbrante, estructuras expansivas, cromatismo imaginativo, giros inesperados y pasajes de puro virtuosismo.

Weckmann, discípulo de Praetorius, fue maestro en el género de la canzona para instrumentos de viento. Su música para clave tiene influencia francesa e italiana. Sigue la tendencia de Schütz de aumentar cromatismos y motivos contrapuntísticos complejos.

El intérprete

Diego Fernández inicia sus estudios musicales desde el piano moderno. Pero descubre el clave y decide cambiar de instrumento. Otra técnica, distinto repertorio. Se aleja de su Galicia natal, hasta Lyon (Francia), donde estudia y recibe el Primer Premio de su especialidad.

Ha sido miembro de la Orquesta Barroca Conde Duque y ha realizado también un importante número de conciertos como continuista con la Orquesta Barroca de la Universidad de Salamanca y el Consort de Violas da Gamba de la Universidad de Salamanca. En Francia ha tocado en la Chapelle de la Trinité, Ópera de Lyón; colaboraciones con solistas de la Orquesta Nacional de Lyón, con el Ensemble Baroque de Nice, con el Ensemble Boréades, ‘Le Salon de Musique’; además, ha realizado recitales en formación de dos claves en la Fundación Juan March, en el Amphi de la Ópera de Lyón y en el Teatro Filarmónico de Verona (Italia) con un instrumento clavecín-fortepiano vis-à-vis de Stein (1777). Como solista, ha sido invitado por el Festival de Tarantaise, el Festival de piano de La Charité sur Loire, Les Vendredis Baroques de Dardilly, Festival de Wallonie y Les Grandes Heures de la Cambre (Bélgica). También ha compartido escena con solistas como Guillemete Laurens, Philippe Bernold o Wilbert Hazelzet.

Es director musical del ensemble The New Baroque Times (Bruselas), grupo con el que ha actuado en diversos festivales españoles y europeos. Colabora habitualmente con El Arte Mvsico, Harmonia Artificiosa, el Coro Francis Poulenc, London and Vienna Kammerorchester, Orquesta Clásica Santa Cecilia y en el campo de la música contemporánea con Plural Ensemble.

Ha grabado para France 3, Canal Mezzo, Radio France, Radio Clásica y los sellos discográficos Verso y Brilliant Classics

El instrumento

El clave que utiliza Diego Fernández está construido por Joop Klinkhamer en 1996 en Amsterdam. Es un clave de dos registros de 8 pies copiado de un clave italiano del taller de Cristofori, de principios del xviii. El original se encuentra en el Museo de Instrumentos de la Universidad de Leipzig.

Precisamente en el taller de Cristofori se realizan experimentos atendiendo a las especulaciones de los intelectuales florentinos de la corte de los Médicis donde, según atestigua Giovanni María Casini, se argumentaba sobre «cómo puede expresarse con los instrumentos el lenguaje del corazón, ora con delicado toque de angel, ora con violenta irrupción de las pasiones » ya que el clave no realiza toda la expresión del sentimiento. Y es Bartolomeo Cristofori el que construye el primer «arpicembalo di nuova invenzione, che fá il piano e il forte»

Ser clavecinista después de haber pasado por las técnicas pianísticas no es ninguna ventaja para el intérprete. Pero es posible que la mano guarde el gesto de los matices pianofortes, y en el imaginario del Diego las pasiones del alma están físicamente presentes, transmitiendo en el oyente la sensación de contrastes y demostrando que no es solo un virtuoso, sino también sabe ser emocionante.

Sol Bordas