La CND estrena «Le jeune homme et la mort» en los Teatros del Canal

Por Cristina Marinero CND estrena «jeune mort» Canal

Es el último programa diseñado por Joaquín de Luz antes de dejar la dirección el 31 de agosto,  tras no haberle prorrogado el INAEM su contrato

Es un nuevo acierto de Joaquín de Luz traer al repertorio de la Compañía Nacional de Danza (CND) la coreografía de 1946, Le jeune homme et la mort, del icónico Roland Petit (1924-2011) sobre Passacaglia y fuga en do menor, BWV 582, de Bach, orquestado por Ottorino Respighi. CND estrena «jeune mort» Canal

Yanier Gómez y Yaman Kelemet en «Le jeune homme et la mort» / Foto: Alba Muriel

Primero, porque sirve para celebrar el centenario del coreógrafo francés que mejor nadó entre el ballet clásico moderno y la comedia musical. Además, porque es misión de la compañía del Ministerio de Cultura ofrecer los títulos más importantes de la historia de la danza y éste es uno de ellos. Este punto de sus estatutos es el más importante porque si no es la CND quien ofrece los clásicos, neoclásicos y títulos clave del ballet moderno, no tenemos otra en España que pueda hacerlo. 

Estas actuaciones son las últimas diseñadas por Joaquín de Luz como director de la Compañía Nacional de Danza, tras no renovarle la prórroga de tres años. El plan que pueda tener el Ministerio de Cultura, el INAEM, para la formación que nació como Ballet Nacional Clásico en 1979 es incierto. De hecho, no debería tener ningún plan específico, porque la misión de la compañía es mostrar la historia del ballet a través de las coreografías que mejor lo muestran, de diferentes épocas y estilos, como se dice en sus estatutos (cambiados en 2010: en los anteriores se manifestaba que su sede era el Teatro de La Zarzuela). Solo tienen que elegir a la persona de la danza que mejor encaje para este objetivo, que es el más importante y por ello se llenan los teatros cuando programan clásicos y neoclásicos. 

Los bailarines de la CND en «Cantata» / Foto: Alba Muriel

LE JEUNE HOMME ET LA MORT

Título estrella del programa que está hasta el domingo 21 en Teatros del Canal (solo cuatro funciones), la relevancia de Le jeune homme et la mort reside en que Roland Petit lo creó con solo 22 años, tras haber estado como bailarín en la Opera de París con su maestro Serge Lifar, en el inicio de su carrera como prolífico coreógrafo, y por ser referente del existencialismo francés. El ballet, vemos con esta coreografía, también fue un medio de expresión para mostrar el estado anímico de Francia, de Europa, tras las guerras mundiales. 

No podemos más que señalar la gran interpretación realizada por Yanier Gómez (¡aquí se parece aún más a Baryshnikov!) y una seductora Yaman Kelemet de esta coreografía capital desde hace casi ochenta años. Gómez ofreció momentos impresionantes con sus saltos perfectos y una interpretación marcada por la angustia de los últimos minutos de vida del joven personaje. Tuvieron que saludar varias veces porque el público no paraba de aplaudirles.

Roland Petit había creado Les Ballets des Champs-Elysées en 1945 junto al eminente escritor y director Jean Cocteau (quien antes ya había colaborado con la danza, por su unión creativa con los Ballets Russes de Diaghilev) y un grupo de artistas, entre ellos la primera bailarina Janine Charrat, el anterior ayudante de Diaghilev, el investigador en danza, Boris Kochno o su pareja, el pintor y diseñador Christian Bérard, autor de los diseños, y quien también había realizado para ballet el vestuario de Cotillon, de Balanchine, entre su prolífica obra, en su corta vida. Petit llegó a ser director del Ballet Nacional de Marsella, en su últimos años, donde tuvo a las españolas María Giménez y Lucía Lacarra (ambas, tras bailar con su maestro Ullate) como primeras bailarinas en diferentes momentos. CND estrena «jeune mort» Canal 

El otro estreno de la noche por parte de la CND ha sido Cantata. Fue creada por Mauro Bigonzetti –quien vino en el pasado con Aterballetto, donde sigue como coreógrafo principal, tras haber sido director del Ballet de La Scala de Milán- para el Ballet Gulbenkian de Lisboa en 2001. Pudimos verlo en los Veranos de la Villa de Madrid 2023 por la Compañía Nacional de Danza de Portugal y, la verdad, se nos hizo un poco agobiante y largo. Con música de Assurd (L. Monti – C. Vetrone), Enza Pagliara y Enza Alessandra Prestia, su tono es siempre híper animoso, frenético: no da tregua. Cantata sería más afectivo si durase treinta minutos en vez de los cuarenta que abarca. 

Yanier Gómez y Yaman Kelemet en «Le jeune homme et la mort» / Foto: Alba Muriel

Eso sí, interpretado por los bailarines de la Compañía Nacional de Danza nuestra impresión sobre esta coreografía mejora porque su gran calidad técnica eleva Cantata a un nivel más balletístico. Con los de Portugal se quedaba en un terreno más de expresividad contemporánea y los bailarines de la compañía española logran que la factura de la coreografía mantenga la vitalidad folk a través de la depuración académica de sus variaciones. CND estrena «jeune mort» Canal

La velada se abrió con Heatscape, de Justin Peck, estrenada por la CND en julio pasado en el Teatro de La Zarzuela, dentro de su programa América. Como continuador del neoclasicismo de George Balanchine y Jerome Robbins en el New York City Ballet –donde Joaquín de Luz fue estrella- Peck creó en 2015 este ballet sobre el Concierto nº 1 para piano y orquesta en re mayor, H. 149, de Bohuslav Martinů, para el Miami Ballet. Su energía e intrincadas variaciones merecen siempre un nuevo visionado. Y, en esta segunda vez, se creció aún más con el protagonismo de Cristina Casa, Mario Galindo, Thomas Giugovaz, Alessandro Riga, Giada Rossi, Anthony Pina y todo el elenco.


Madrid (Teatros del Canal), 18 de abril.  OW