OW Crítica: “Carmen” Montreal Por Daniel Lara
La Ópera de Montreal escogió un clásico popular para poner punto final a su temporada 2025-26: Carmen, de Georges Bizet, titulo ausente de su escenario desde 2019. Para la reposición del célebre título, la compañía montrealesa recurrió a una nueva producción escénica proveniente de la Edmonton Opera y a un reparto de alto nivel vocal, predominantemente integrado por cantantes canadiense.

Fue precisamente en el apartado vocal donde esta reposición encontró sus mayores fortalezas. En el rol protagonista, Rihab Chaieb confirmó su profundo dominio e identificación con el personaje de la cigarrera. La mezzosoprano tunecino-canadiense exhibió una voz de atractivo color oscuro, homogénea en todo el registro, flexible y dotada de una gran expresividad, cualidades que hicieron de su desempeño vocal uno de los puntos culminantes de la noche. Lamentablemente, su Carmen estuvo teatralmente limitada por unas marcaciones escénicas que no supieron explotar el carácter seductor y magnético del personaje, reduciendo considerablemente su impacto sensual y dramático y privando al público de una caracterización más completa. Arturo Chacón-Cruz ofreció un Don José convincente y bien construido. El tenor mexicano puso al servicio del personaje una voz lírica de bello esmalte, clara y lozana, capaz de adquirir densidad dramática sin perder su naturalidad. Su canto, siempre noble y técnicamente seguro, evitó cualquier exceso expresivo y ganó precisamente por su honestidad y autenticidad. Su noble línea de canto y su cuidado legato encontraron momentos especialmente logrados en el dúo con Micaela «Parle-moi de ma mère!», así como en la famosa aria «La fleur que tu m’avais jetée…», a la que matizó con sensibilidad, elegancia y unas medias voces de gratísima hechura. Crítica: “Carmen” Montreal

Una impresión muy positiva dejó la Micaëla de Magali Simard-Galdès. La joven y prometedora soprano canadiense construyó una interpretación sensible y sincera de la enamorada campesina, beneficiada por una voz luminosa, de emisión cuidada y de agudos firmes. Su zenit vocal lo alcanzó en el aria «Je dis que rien ne m’épouvante…» donde su interpretación cargada de delicadeza conectó de inmediato con el público y le valió una calurosa y merecida ovación. Una de las sorpresas de la noche la dio el Escamillo del barítono mexicano Ethan Vincent, quien en su debut en la compañía, hizo gala de una voz de grato color oscuro, apreciable volumen y graves bien esmaltados. Los papeles secundarios fueron cubiertos por elementos locales en un muy buen nivel de calidad. Emma Fekete y Tessa Fackelmann aportaron frescura y buena proyección como las cómplices de la protagonista, Frasquita y Mercédès, mientras que Jamal Al Titi y Rocco Rupolo resolvieron con soltura sus intervenciones como los contrabandistas Dancaïre y Remendado. Un lujo desmedido significó contar con Stephen Hegedus como Zúñiga, mientras que Dante Mulli Santone cumplió correctamente como Moralès.
El coro de la casa respondió con precisión y disciplina bajo la dirección de Claude Webster. Desde el foso, Jean-Marie Zeitouni condujo a la Orchestre Métropolitain con energía y refinamiento, logrando una lectura vivaz, bien articulada y siempre atenta a coordinar del mejor modo la labor de la orquesta y los cantantes. Destacó especialmente en los pasajes puramente orquestales, donde supo extraer una gran variedad de colores y contrastes de una orquesta particularmente inspirada.

La propuesta escénica, de corte clásico y visualmente sobria, que firmó Anna Theodosakis permitió la fluidez de la acción sin provocar sobresaltos en la audiencia más conservadora de la casa. Escasa de ideas, la labor de la directora de escena canadiense resulto pobre, tanto en lo que refiere a la construcción teatral de los personajes como al movimiento de las masas corales. Único aspecto realmente logrado de su trabajo fue el paralelismo entre la muerte de Carmen y el ritual taurino, asociación con la que aportó una interesante dimensión simbólica al ultimo acto de la ópera. Conviene tender un manto de olvido sobre el discreto trabajo de iluminación, poco elaborado y carente de precisión de David Fraser, quien en ocasiones dejó a los cantantes sumidos en la oscuridad. Afortunadamente, la vertiente visual se vio felizmente sostenida por el bonito y colorido vestuario de la diseñadora Deanna Finnman y la tradicional y funcional escenografía de Camelia Koo.
Una vez caído el telón, hubo grandes ovaciones para todos los intérpretes. De este modo, la Ópera de Montreal cerró una temporada particularmente exitosa reafirmando el buen momento artístico que atraviesa la institución.
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Montreal (Salle Wilfrid-Pelletier, Place des Arts), 7 de mayo de 2026. Georges Bizet CARMEN.
Nueva producción escénica. Coproducción de la Edmonton Opera.
Dirección musical: Jean-Marie Zeitouni.
Dirección del coro: Claude Webster.
Dirección de escena: Anna Theodosakis.
Elenco: Rihab Chaieb, Arturo Chacón-Cruz, Magali Simard-Galdès, Ethan Vincent, Emma Fekete, Tessa Fackelmann, Stephen Hegedus, Dante Mullin Santone, Jamal Al Titi y Rocco Rupolo.
Orquesta Metropolitana.
Coro de la Opera de Montreal.
Coro de niños Les Petits Chanteurs de Laval.













