OW Crítica: «Como canta ciudad» Santander Por Paulo Silva
Entre 1933 y 1935, Federico García Lorca llevó con su compañía La Barraca algunas de sus obras al Patio de las Caballerizas de la isla de la Magdalena de Santander. Casi un siglo después, el pasado jueves 6 de agosto, la obra el poeta regresó a este mismo espacio, esta vez a través de la palabra y la música, dentro de la programación del Festival Internacional de Santander en colaboración con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

La propuesta recuperaba su conferencia Cómo canta una ciudad de noviembre a noviembre, pronunciada por Lorca en Madrid, Buenos Aires y Uruguay, y concebida como un recorrido por la memoria musical de Granada. Su punto de partida era una hermosa premisa: «un granadino ciego de nacimiento, muchos años ausente de la ciudad de Granada, podría saber en qué estación está por lo que oye cantar en las calles». A partir de ella, Lorca construía una verdadera geografía sonora de su ciudad, evocando sus canciones, sus ritmos y sus voces, mientras él mismo cantaba y se acompañaba al piano. Muchas de aquellas melodías quedarían posteriormente fijadas en sus célebres grabaciones junto a La Argentinita. La recuperación de esta obra reunió a tres intérpretes para abordar las diferentes dimensiones de la conferencia: el actor Raúl Peña asumió la palabra y el recitado; el contratenor Christian Borrelli, el canto; y la pianista Cristina Presmanes, el acompañamiento musical. Los tres, bajo la dirección escénica de Ignacio García. Crítica: «Como canta ciudad» Santander
Más allá de la singularidad del espacio y de la inevitable emotividad que despierta la presencia de Lorca en un lugar ligado a su trayectoria escénica, el principal mérito del espectáculo estuvo en su equilibrio. García optó por una puesta en escena sobria, sin subrayados innecesarios, que permitió que la palabra y la música respiraran con naturalidad. Christian Borrelli encontró en las melodías lorquianas un territorio especialmente adecuado para su instrumento: su timbre luminoso y su línea de canto aportaron una dimensión casi suspendida a unas músicas profundamente arraigadas en la tradición popular. A su lado, Cristina Presmanes mostró una extraordinaria sensibilidad para acompañar sin invadir, aportando al piano precisión, elegancia y una constante atención al fraseo. Raúl Peña, por su parte, evitó cualquier tentación de solemnizar a Lorca. Su recitado, ágil y cercano, devolvió al texto buena parte de su espontaneidad y permitió que el poeta apareciera no como una figura de museo, sino como un hombre que recuerda, escucha y comparte con el público las canciones de su ciudad.

Y es precisamente en esa convivencia entre palabra, canto y piano donde el espectáculo encuentra su mayor acierto. Sin grandes artificios, Cómo canta una ciudad de noviembre a noviembre recupera una faceta menos transitada de Lorca y demuestra hasta qué punto su pensamiento sobre la música popular sigue conservando una extraordinaria capacidad de comunicación. Una propuesta delicada, inteligente y respetuosa con un patrimonio que, en manos de estos intérpretes, vuelve a sonar vivo. El recital llegará al Teatro de la Zarzuela de Madrid el 23 de febrero de 2027, dentro de la programación de su ciclo del Ambigú.
Santander (Patio de Caballerizas del Palacio de la Magdalena). Como canta una ciudad.
Christian Borrelli, contratenor. Raúl Peña, actor. Cristina Presmanes, pianista.













