Crítica de El juramentto de Gaztambide

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Madrid. Teatro de La Zarzuela.

 

 

Éxito total para una bellísima zarzuela que se redescubrió en el mismo teatro en el año 2000. El proceso de recuperación de nuestro género lírico –tanto de zarzuela como de ópera- es una obligación de nuestras instituciones culturales. No tiene sentido que se encuentren arrinconadas partituras muy buenas sin que se den a conocer en estos tiempos. El teatro de la Zarzuela hace lo propio. El Real lo ignora absolutamente prefiriendo que conozcamos ópera foráneas.

Emilio Sagi ha hecho un trabajo impecable con la colaboración de los diseños del vestuario del fallecido Jesús del Pozo, de gran belleza, y de la iluminación del extraordinario Eduardo Bravo.

Dos repartos muy diferentes. Nos referimos al primero protagonizado por unos cantantes magníficos. Así  Sabina Puértolas cantó una María deliciosa. María Rey-Joly supo imprimir su genio cómico acompañado de una gran voz. El barítono Gabriel Bermúdez posee una elegancia cánora exquisita aunque su fuerte creemos que es la, ópera. Con voz poderosa el barítono Javier Galán cantó un Peralta espléndido. Muy bien también Luis Alvarez y Manuel de Diego.

La dirección musical corrió a cargo del maestro miguel Angel Gómez Martínez que consiguió de la orquesta una interpretación cuidada y muy expresiva. Un gran maestro.

La única pega es la oportunidad de las fechas. El teatro no estaba lleno a pesar de ser domingo y empezar a las 6 de la tarde. Quizá hubiera sido más apropiado situar esta zarzuela en otra época del año y presentar en esta fechas algo más popular.

El teatro de La Zarzuela tiene la producción de Los sobrinos del capitán Grant que repone cada dos años con un éxito espectacular. Por qué no recuperar la tradición de reponerla todos los años  fechas navideñas?

Puéstolas, Rey-Joli, Bermudez-Dir. Musical Miguel A. Gómez Martínez. Dir. Escena: Emilio Sagi. 9 de diciembre.

Francisco García-Rosado