Crítica: «Debajo de los pies», coreografía de Eduardo Guerrero, en Bogotá

Por Juan David Giraldo Debajo de los pies Bogotá

Una cerrada ovación y el emocionado afecto del público recibió la Compañía de Eduardo Guerrero en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo de Bogotá con Debajo de los piesun espectáculo flamenco en el que la danza desborda las fronteras entre la tradición y el lenguaje escénico contemporáneo. Debajo de los pies Bogotá

Un momento del espectáculo «Debajo de los pies» / Foto: TMJMST

Guerrero inicia su carrera desde la niñez. Estudió danza española en el Conservatorio de Danza de Cádiz, su ciudad natal, y posteriormente amplió sus conocimientos de danza contemporánea y de clásica. Desde 2002 trabajó con grandes artistas hasta llegar a papeles principales en las  compañías más reputadas del flamenco. En 2011, con su premiada su coreografía, Mayo, comienza su carrera en solitario. Le siguieron  más de doce creaciones y Debajo de los pies se presenta como el más personal, transgresor y ambicioso de su carrera. La emoción que envuelve al público no es fortuita: cada uno de los elementos está sabiamente concatenado —la escucha activa del cuerpo con el espacio, lo propio y natural y el estudio— y buena parte de la “culpa” la tiene el polifacético Mateo Feijoo a cuyo cargo está la impecable dirección escénica y dramaturgia. En la coreografía intervienen Marco Flores, Alberto Sellés y Sara Jiménez  con asesoramiento de Rocío Molina e Iván Amaya.

El equipo artístico trabaja en un gran proyecto grupal pero permitiendo que las diferentes propuestas tengan cabida entre sí. Eduardo Guerrero siente un enorme respeto a la creación individual que permite libertades dentro de la acción grupal; la guitarra, el cante, la danza, los medios audiovisuales se entremezclan en un espacio escénico ideado por el bailaor; creación muy efectiva que “respira” continuamente gracias al diseño de escenografía de Davinia Fillol. La Compañía de Eduardo Guerrero indaga “desde la percepción subjetiva de cómo sentimos nuestro cuerpo, cómo construimos socialmente nuestras relaciones, cómo interviene el espacio en esas definiciones y cómo accionamos los dispositivos / herramientas a nuestro alcance para transmitir ideas, preguntas, dudas, afectos, emociones… Si partimos de la idea de que coreografiar es ordenar los movimientos en el espacio y el tiempo, nos serviremos de las preguntas anteriores para establecer una arquitectura del movimiento a partir de nuestra memoria, conocimientos y emociones en un diálogo cruzado entre disciplinas.”

Un momento de «Debajo de los pies» / Foto: TMJMST

La composición musical original es del premiado José Acedo y la dirección musical de Joselito Acedo hijo. El video forma parte esencial —sin restar protagonismo a la danza— y se debe a Los Voluble, dúo formado por los hermanos Benito y Pedro Jiménez que ha logrado una expresión propia mediante la remezcla, el live cinema, el folclore digital, creando así un political remix video cargado de crítica social y comentario político. El sutil y eficaz diseño de iluminación es del propio Benito Jiménez. Los artistas en video son Remedios Amaya y Tío Maleno. Aquí cabe anotar que debería llevar subtítulos pues el hablado con tono calé es de difícil comprensión para los espectadores de habla hispana de otras latitudes. Un vestuario, que es parte esencial de la puesta en escena, es de Maura y Revuelta y el calzado —por supuesto un instrumento musical importantísimo— de Begoña Cervera.  El Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo contó con la realización escenográfica del Teatro Bicentenario de San Juan, Argentina.

Así pues, con una producción que cuenta con un equipo de semejante altura, es perfectamente lógico que el público bogotano haya sentido esa tremenda común unión con los artistas, cosa que creo es la intención primordial de Eduardo Guerrero. Debajo de los pies Bogotá


Bogotá (Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo), 13 de abril de 2024.     Debajo de los pies , coreografía de Eduardo Guerrero.

OW