Crítica del concierto de Marta Mathéu y Úrsula Segarra

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AETERNA MUSICA- CONCIERTO MARTA MATHÉU Y ÚRSULA SEGARRA-24 ENERO 2015

Una vez más, los organizadores del ciclo de conciertos de esta encomiable asociación que es Aeterna Musica hicieron gala de su sólida labor y su buen gusto brindándonos la oportunidad de disfrutar de un concierto tan original como exquisito en el precioso marco de la Iglesia de las Mercedarias Góngoras. La soprano Marta Mathéu y la arpista Úrsula Segarra ofrecieron un recital bien estructurado y muy atractivo para el público por la inusual pero estupenda combinación sonora y por su maestría interpretativa. Comenzaron por una serie de obras compuestas expresamente para voz y piano y concretamente por “Three songs” de Benjamin Britten, en las que Marta Mathéu ya se impuso en su dominio de la dicción inglesa y en el personal estilo del compositor con un cuidado magistral del fraseo. El sutil y sin embargo individualizado acompañamiento del arpa fue esencial para sumergirnos en los diferentes ambientes que evocan estas canciones. El resto del programa sería francés, a excepción de la obra “Balada de la garça y l´esmerla” de J.R. Gil Tàrrega, bella obra de inspiración popular de la que Mathéu y Segarra ofrecieron una interpretación sentida y contenida a la vez. De entre las melodías francesas de la primera parte destacaremos especialmente los “Deux sonnets” de André Caplet. Imposible no recordar su maravillosa “Le masque de la mort rouge”, en su versión para arpa y cuarteto de cuerda en. En estos sonetos de Du Bellay y Ronsard ese uso personal y magistral del instrumento del compositor quedó patente gracias a la intensidad de la interpretación de Úrsula Segarra. Tanto en Caplet como en los “Quatre poèmes grecques” de Louis Vierné Marta Mathéu dio cuenta de su versatilidad y su perfecto dominio de la técnica vocal en obras tan diferentes entre sí y tan exigentes musicalmente.

La segunda parte fue completamente francesa y dedicada a dos únicos compositores: Fauré y Massenet. No hace falta decir que las mélodies de Gabriel Fauré son un culmen del género. La versión con arpa que tuvimos la oportunidad de escuchar nos permitió descubrir matices, aspectos y colores únicos y diferentes. Marta Mathéu dejó patente de nuevo su conocimiento y dominio de la mélodie francesa. El programa terminó con tres obras de Jules Massenet, compositor nada habitual en los recitales de voz y que agradecemos que estas intérpretes escogieran. A destacar la profundidad interpretativa en la conocida “Élegie” y la certera mezcla entre ligereza y melancolía que aportaron a las “Nuits d´Espagne”. El recital se cerró con una apropiadísima “En prière” de Fauré.

 

Ana García Urcola