OW Crítica: castillo Barbazul” “Erwartung” Toronto Por Daniel Lara
En la recta final de su presente temporada, la Canadian Opera Company, con sede en Toronto, presento la exitosa producción del afamado director y escenógrafo canadiense Robert Lepage quien reunió dos títulos capitales del repertorio operístico del siglo XX: El castillo de Barbazul (A kékszakállú herceg vára, 1918), única incursión operística de Béla Bartok y La espera (Erwartung, 1924) de Arnold Schoenberg.
Las dos óperas, compuestas en plena eclosión del modernismo musical centroeuropeo, reflejan la poderosa influencia del pensamiento freudiano sobre la creación artística de comienzos del siglo XX, en una época en que compositores y escritores se volcaban a explorar las dimensiones psicológicas del comportamiento humano. Profundamente introspectivas, ambas operas sitúan su núcleo dramático en el mundo interior de sus protagonistas, haciendo de la angustia, el subconsciente y los conflictos de la psique el verdadero motor de la acción; similitudes temáticas y estéticas que explican lo acertado de su frecuente asociación en un mismo programa. Crítica: castillo Barbazul” “Erwartung” Toronto

En el plano vocal, la elección del elenco no pudo a ver sido más acertada. Como el atormentado y enigmático duque Barbazul, el bajo-barítono americano Christian Van Horn domino la escena con una caracterización de alto vuelo y enorme entrega, cargada de humanidad en la que puede vislumbrarse tanto el peso de su sufrimiento como la sinceridad de sus sentimientos hacia su Judith. Más víctima que victimario y cansado de sus propios secretos. Su voz cálida, aterciopelada y de torrencial volumen le dio a la noche momentos vocales de enorme belleza e impuso toda la autoridad requerida para la parte. Dueña de una voz dúctil, homogénea, de graves redondos y de agudos seguros y luminosos —que le permitieron resolver sin dificultad el temido do de la quinta puerta—, la mezzosoprano escocesa Karen Cargill dio una magnífica réplica como Judith —la cuarta esposa del duque, empeñada en descubrir por amor los secretos del hombre con quien acaba de casarse—, parte de la que ofreció una encarnación de gran intensidad dramática y relieve expresivo.
Completando el terceto solista, como protagonista de Erwartung, Anna Gabler dejó una gratísima impresión en su debut en la casa. Dueña de una voz lírico-dramática amplia, poderosa y de acerado esmalte, la soprano alemana retrató con total convicción a esa mujer anónima, prisionera de los delirios de una mente perturbada al borde del abismo. Plena de recursos expresivos y absolutamente comprometida con el personaje, supo sumergirse en la psique fragmentada de esta figura solitaria, atrapada en un episodio emocional extremo, expuso una interpretación de gran intensidad que mantuvo al público literalmente clavado en sus asientos. Crítica: castillo Barbazul” “Erwartung” Toronto

En lo estrictamente musical, Johannes Debus confirmó su profundo conocimiento de ambas partituras, de las que supo exponer toda su impresionante riqueza orquestal al frente de los músicos de la orquesta de la casa. Desde el foso, el director alemán dispensó una lectura de enorme fuerza sonora, cargada de tensión, de elaboradas atmósferas y con un equilibrado juego de fuerzas entre la orquesta y los solistas vocales.
Con sus más de tres décadas a cuestas, la célebre producción escénica de Robert Lepage —primera incursión del director canadiense en el territorio operístico— sigue resultando una experiencia tan fascinante, impactante y perturbadora como el primer día. No hubo violencia explícita, pero sí contundentemente sugerida. Minimalista, surrealista, plagada de efectos visuales, teatralmente impecable y con un ritmo muy cinematográfico, la puesta en escena planteo un equilibrio muy logrado entre lo visual y lo vocal, elementos que se nutrieron mutuamente, logrando un impacto teatral que no decayó en ningún momento. Al excelente resultado final contribuyeron de manera decisiva tanto la imaginativa escenografía de Michael Levine, que utilizo para ambas óperas dos muros —con aberturas por las que entran y salen objetos y personajes— que, al abrirse y cerrarse, delimitaron el espacio escénico, como la estudiada iluminación de Robert Thomson, que sugirió con enorme creatividad, por ejemplo, las siete puertas o los torrentes de sangre que inundaron el castillo del duque. Al caer el telón, hubo una calurosa y sostenida ovación para todos los intérpretes. Un espectáculo imperdible y un nuevo acierto de una compañía que no deja de superarse.
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Toronto (Canadian Opera Company), 8 de mayo de 2026. Bela Bartok El castillo de Barbazul / Arnold Schoenberg Erwartung
Producción escénica de la Canadian Opera Company.
Dirección musical: Johannes Debus. Dirección de escena: Robert Lepage.
Elenco: Christian Van Horn, Karen Cargill y Anna Gabler.
Orquesta de la Canadian Opera Company.













