Desde la fundación de Les Arts Florissants en 1979, William Christie ha sido el embajador por excelencia de la música barroca francesa, rescatando con rigor y refinado gusto las joyas de un repertorio que en sus manos ha alcanzado las cotas más altas de calidad y reconocimiento.
En su presente gira internacional, que conmemora los 80 años de vida del profesor, Les Arts Florissants recalaron en el Zankel Hall del Carnegie Hall de Nueva York. Christie y su conjunto presentaron un programa que sigue las evoluciones de la música escénica francesa desde la era de Lully hasta la de Rameau.

La velada comenzó con una selección de «Médée» de Marc-Antoine Charpentier, una obra que, pese a su proximidad temporal con Lully, denota una personalidad distinta, marcada por la influencia italiana que le valió críticas en su tiempo. El dramatismo de la partitura encontró contrapunto en la actuación de la joven mezzo Rebecca Leggett. Legget canta con lirismo y entiende la música, pero su voz, aun en desarrollo, no consiguió emocionarnos. En «Quel prix de mon amour», donde la inestabilidad armónica de Charpentier se hizo eco del conflicto interno del personaje, el canto de Legget sonó débil en el registro bajo y estridente en los agudos, aunque se lució con frases gráciles sobre las cuerdas de Les Arts Florissants.
El viaje continuó con «Atys» de Jean-Baptiste Lully. Christie, dirigiendo desde el clave, evocó la solemnidad palaciega que define la obra. En el célebre sommeil del Acto III, los instrumentos de viento ofrecieron una atmósfera etérea y onírica de gran refinamiento orquestal. En «Dormons tous» nos gustó la bonita línea del tenor Richard Pittsinger, muy expresivo y propositivo.

El gran salto estilístico se dio con Rameau, quien revolucionó la tradición lullysta con un lenguaje armónico audaz y una orquestación exuberante. El joven tenor Bastien Rimondi, pese a las reducidas dimensiones de su voz, estuvo fino en las agilidades en Régne, Amour de «Pigmalion», desarrollando un canto flexible y de amplio registro.
La mezzo soprano Juliette Mey, ganadora del Queen Elisabeth en 2023, se mostró muy segura como la Iphise de «Les Fêtes d’Hébé», pese a su aún corta carrera. Mey tiene una emisión clara y delicada, buen legato y control de la línea. El instrumento ya tiene cuerpo y pellizco, aunque el sonido es aún estrecho abajo, y necesita seguir creciendo para ganar poso y profundidad.
La soprano Ana Vieira Leite tuvo su número de lucimiento como La Folie de «Platée». Cantando los versos L´Amour sur son tombeau, éteignit son flambeau, la métamorphosa, la soprano encaró con desparpajo las aglidades, y se mostró juguetona con la orquesta, lo que gustó mucho al público pese a cierto engolamiento en los graves y unos agudos más bien empujados.
El barítono Matthieu Walendzik, de carrera también incipiente, lució un timbre aterciopelado y con buenos armónicos en el aria de Thésée de «Hippolyte et Aricie», aunque el centro aún es escaso, incluso para este repertorio más liviano. La elegancia en la presentación y la musicalidad le auguran, empero, un futuro interesante.
«Les Indes galantes», con su delicioso ensemble Forêts paisibles, que se ha hecho ya célebre gracias al conjunto francés, fue un gran cierre al ciclo, si bien detectamos cierta complacencia en los intérpretes. Es por ello que el momento culminante de la noche llegó con la aparición sorpresa de Joyce DiDonato.
Al cabo de unas emotivas palabras en honor a su amigo William «Bill» Christie, DiDonato regaló una versión sublime de As with rosy steps the morn de «Theodora» de Handel. Con Didonato el conjunto de Les Arts Florissants sonó con un orden y un brío renovados, como evocando noches más vibrantes.

Les Arts Florissants y William Christie reaparecieron en Nueva York, ciudad de inagotables propuestas musicales, con un programa informativo y completo, pero la bisoñez de los solistas y el perfil bajo de la orquesta no saciaron las expectativas de los más exigentes. Con todo, la aparición de Joyce Didonato resultó un agradable regalo tanto para Christie como para todos los espectadores.
★★★☆☆
Carnegie Hall de Nueva York, a 28 de enero de 2025. Les Arts Florissants. William Christie, director. Ana Vieira Leite, Soprano. Rebecca Leggett, Mezzo-Soprano. Juliette Mey, Mezzo-Soprano. Richard Pittsinger, Tenor. Bastien Rimondi, Tenor. Matthieu Walendzik, Barítono. Joyce Didonato, Mezzo-Soprano.
Obras de Charpentier, Lully, Rameau y Handel.













