OW Crítica: «El gitano reparto alternativo. Por José Antonio Lacárcel
Resulta sumamente reconfortante que se haya establecido una inteligente política de recuperación de obras que quedaron envueltas en el olvido, muchas veces de forma injusta y que ahora se están volviendo a poner en escena alternando con los títulos que podríamos llamar consagrados y que constituyen lo más conocido de nuestro repertorio lírico. Esta reflexión viene a cuento de la obra que se ha presentado en el Teatro de la Zarzuela, original del compositor, cantante, pedagogo, etc. Manuel García, nombre mítico en el mundo de la lírica, sevillano y con una proyección internacional envidiable. El teatro de la calle Jovellanos, ha puesto en escena El gitano por amor, obra basada en la novela ejemplar La gitanilla, de Miguel de Cervantes. Se trata de la producción del Teatro Cervantes de Málaga, que data del año 2024.

Antes me he referido a la importancia que tiene el ofrecer obras que no figuran en los repertorios habituales, obras que suelen tener un gran interés y que muchas veces presenten una excepcional calidad. Diversas circunstancias hacen que hayan caído en el olvido y es bueno el rescate de tantas partituras interesantes que vienen a enriquecer más el repertorio de nuestro género lírico. Lo estamos viendo a lo largo de varias temporadas y es de agradecer que el Teatro de la Zarzuela haya apostado y siga apostando por esta tarea que tiene una gran importancia porque nos acerca al conocimiento de obras interesantes y nos sitúa en la mejor posición para comprender y valorar lo que fue la vida musical, la creación y producción, sobre todo a lo largo del siglo XIX. La versión ofrecida ha contado con la edición que han llevado a cabo Juan de Udaeta y Enrique Amodeo, en cuanto a la partitura de orquesta.
Estamos ante una obra importante que se debe a la capacidad creadora, a la capacidad compositiva de Manuel García. Compuesta en unos momentos que fueron especialmente difíciles para el gran artista sevillano, tras su decepcionante viaje a Estados Unidos y México. Es una obra que bien puede considerarse como muy propia del siglo XIX. No se ha limitado a insertar en la misma aires populares españoles, cosa que sí ha hecho pero sin abandonar una vocación internacional como no podía ser menos en un hombre, un artista, un creador de andadura tan exitosa en toda Europa. Es cierto que se advierte una influencia italiana- no olvidemos el furor europeo por la música italiana de la época- pero al mismo tiempo hay una fuerte presencia de la música española, con una hábil e inteligente integración de aires populares españoles que colaborar a que sea netamente europea y netamente española. García ha sabido mezclar con gran inteligencia ambos conceptos musicales consiguiendo una obra muy redonda, muy interesante, con momentos brillantísimos, con un tratamiento magistral de las voces, con una orquestación fluída, bella y bien estructurada. Brilla en muchos momentos de conjunto, como en concertante y también el tratamiento de los coros es hábil y está muy bien hilvanado. Las voces, como no podía ser menos en tan gran cantante y profesor de canto, están tratadas admirablemente, con pasajes muy propios para el lucimiento y se alcanza un alto nivel artístico al tiempo que se pone de manifiesto su maestría en este campo. En definitiva, estamos ante una obra muy buena, muy interesante y que ha sido tratada muy injustamente, hasta el punto de que el olvido ha sido excesivamente prolongado. Confiemos en que sea obra de repertorio. Méritos y calidad no le falta para ello.

He asistido a la representación llevada a cabo por el segundo reparto. En líneas generales hay que reconocer que ha sido una excelente velada. Los cantantes muy bien en general. La orquesta ha sido un ejemplo de afinación, de buena sonoridad, de un timbre rico. Y como siempre han destacado los coros muy seguros, muy empastados, haciendo siempre honor al buen trabajo que realiza su director Antonio Fauró. Antes nos hemos referido al buen quehacer de la orquesta y pienso que la dirección ha sido bastante adecuada, salvo alguna laguna, como algún desequilibrio en los planos que han podido afectar a algún cantante. Pero esto ha sido algo esporádico. Pienso que Carlos Aragón ha conducido con indudable maestría al conjunto orquestal. Ha sabido resaltar la importancia que tiene la orquesta en esta obra. Una cuerda muy segura y afinada, una madera brillante y mórbida y al mismo nivel el resto. En la obertura nos ha ofrecido un buen ejemplo de saber manejar la orquesta, estando muy atento a las dinámicas y consiguiendo un sonido redondo y convincente. En general muy conseguidos los trabajos de Emilio Sagi y Daniel Bianco. Vestuario adecuado de Jesús Ruiz y una coreografía sencilla pero eficaz debida a Nuria Castejón. Juego en los colores, el rojo para los gitanos, el blanco para la aristocracia.
Pasemos ahora a los cantantes. En este segundo reparto el personaje de Rosita, la gitanilla que en la obra cervantina se llama Preciosa, ha estado interpretado por la soprano rumana Suzana Nadejde. Y lo ha hecho con total acierto. Posee una voz muy bien timbrada, rica en matices, algo aterciopelada. Tiene una gran seguridad en los registros agudos, que son fuertes, valientes y muy brillantes. Ha sabido cantar con mucho gusto, poniendo alma y pasión en su actuación. Da muy bien en escena porque parece volcarse en la interpretación de su personaje, alcanzando muy alto nivel en cualquiera de sus intervenciones pero sobre todo en aquellas de carácter popular. Además se ha movido siempre con gracia y a sus virtudes canoras añade su calidad como actriz haciendo muy creíble a su personaje.
El papel de Hernando, el aristócrata que se torna gitano por amor, ha tenido un afortunadísimo intérprete en el joven tenor Juan de Dios Mateos. Tenor lírico con tendencia a lo ligero, posee una voz muy bella, tiene unos agudos preciosos. Imposta la voz con una gran naturalidad y alcanza un altísimo nivel interpretativo. El timbre es muy hermoso y en cualquier momento exhibe una capacidad absoluta para hacer muy musical cualquiera de sus intervenciones. He creído observar una acertada técnica de respiración y en toda la actuación no decae en ningún momento su calidad. La dulzura de su voz ha sido un vehículo perfecto para transmitirnos toda la emoción, todo el sentimiento de un alma enamorada. Canta con seguridad, con buen gusto y mantiene en todo momento la misma línea de calidad. Tiene hermosa voz y sabe cantar, lo cual no es poco.

Rocío Faus es una joven soprano que ha dado vida al personaje de la aristócrata Inés, prima y prometida del aristócrata gitano. Tiene esta soprano una voz muy hermosa, una perfecta afinación y una seguridad absoluta en los registros agudos que son brillantes, llenos de calidad. Voz hermosísima que ella sabe administrar con total solvencia. Ha dotado a su personaje de todo el encanto y la gracia que exige el libreto. Y en todo momento ha sabido ofrecer una actuación llena de calidad, empaque y de belleza musical. Una gran actuación la suya.
Javier Povedano ha sido un brillantísimo Baldaquín, criado y confidente de Hernando. Una figura que está muy bien tratada tanto en el libreto como en lo puramente musical. Es un personaje muy atractivo, que requiere una gran soltura y que alternará muchos momentos de comicidad junto a otros en los que el desarrollo de los acontecimientos le obliga a actuar con mucha seriedad. Este joven y buen barítono que es Povedano, ha entendido perfectamente a su personaje. Ha sabido dotarlo de auténtica vida, lo ha hecho creíble, próximo. Ha sabido aunar sus excelentes dotes de cantante, de barítono solvente, con una perfecta manifestación de lo que debe ser un actor en escena. En ningún momento ha querido caricaturar a su personaje, sino que ha sabido dotarlo de realismo, o ha hecho tan cercano, tan vivo, tan intenso que ha conseguido obtener el máximo partido de lo que partitura y libreto demandan. Voz bonita, limpia en todo momento, con seguridad en el registro agudo, con belleza en el medio, con una gran capacidad de adaptarse a cualquier exigencia escénica. Ha sido un formidable cantante, un gran actor y su personaje ha sido uno de los mejor representados.
Begoña Gómez ha sido una buena Laura, la amiga y confidente de la protagonista. Voz de mezzosoprano con suficientes quilates, con seguridad y aplomo que se han manifestado en todo momento. Aunque es personaje un tanto secundario, ha sabido llenar la escena con su buen hacer, sobrio y bien adaptado a lo que su papel pedía. Pietro Spagnoli, ha vuelto a demostrar su veteranía y sus buenas cualidades vocales, además de su seguridad en la escena. Y algo similar puede decirse de Emilio Sánchez que ha interpretado de forma acertada al Corregidor. José Antonio Florido daba vida a Manolo, hermano de Rosita y enamorado de Inés, en una noche no demasiado afortunada.
Podemos finalizar afirmando que ha sido todo un acierto programar esta obra que une los nombres de Cervantes y Manuel García, en una bella adaptación de La gitanilla con una música de calidad y que requiere y exige buenos intérpretes.
Madrid (Teatro de la Zarzuela), 24 de abril de 2026. El gitano por amor
Dirección musical: Carlos Aragón Dirección de escena: Emilio Sagi
Elenco: Suzana Nadejde, Juan de Dios Mateos, Rocío Faus, Javier Povedano, Begoña Gómez, Pietro Spagnoli, José Antonio Florido, Emilio Sánchez.
Orquesta de la Comunidad de Madrid. Coro del Teatro de la Zarzuela













