Crítica: «Elektra» en Ciudad de México

OW Por Manuel Yrízar

Estrenada en Dresde en 1909, la ópera Elektra, del compositor alemán Richard Strauss, con libreto de Hugo von Hofmannsthal —basado en el mito griego de Electra según la tragedia de Sófocles—, se presentó con éxito en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes. Aunque ya es una obra centenaria, sigue sonando como música de nuestro tiempo. La arquitectura sonora que sostiene su rica y variada orquestación, la audacia del lenguaje utilizado y la sabia armonía con las voces solistas subrayan todos los matices de la trágica historia griega. La ópera como género nace precisamente de esa matriz donde los inventores de esta obra en drama quieren revivir el teatro clásico helénico. Sus juveniles y largos 400 años han dejado obras maestras en este devenir del tiempo, esta que presenciamos es una de ellas.

Una escena de «Elektra» en Ciudad de México / Foto:

Un bien formado equipo de artistas conjunta sus talentos y dones para brindar al público una obra difícil, rica en lecturas, de una historia de venganza y de muerte. El crítico inglés Tim Ashley, citado en el programa de mano, especialista en Strauss y su música, escribió esto hace unos años: “Strauss y Hofmannsthal pusieron un espejo ante su propio tiempo, y a muchos no les gustó el reflejo. Como un estudio del odio patológico y de la violencia Como un estudio del odio patológico y de la violencia que se perpetúa a sí misma, Elektra conforma una ominosa profecía de las convulsiones que dominaron el siglo XX y que continúan en el XXI.

La dirección y concertación estuvieron a cargo de Stefan Lano (Boston, 1952), quien logra una lectura de alta intensidad, donde la música resplandece plena de fuerza y energía, cuajada de matices y sutilezas que van desde el prístino sonido del arpa hasta el estruendo de los metales. Los maestros de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes demostraron con creces que pueden alcanzar ese gozoso disfrute de una partitura plagada de dificultades, resuelta con ímpetu, pasión y entrega. Pocas veces habíamos escuchado al instrumento con tal potencia expresiva.

Mauricio García Lozano, director de escena, realiza un trabajo serio, de carácter clásico, con trazo preciso y movimientos acordes con los sentimientos manifestados por los personajes que encarnan héroes y villanos. Sobriedad no exenta de rabia y tristeza, de esos seres enloquecidos y desesperados. Todo esto se enmarca en el espacio ideado por el siempre talentoso arquitecto Jorge Ballina, responsable del diseño escenográfico. Crítica: «Elektra» Ciudad México

Una escena de «Elektra» en Ciudad de México / Foto: Aldo Vargas

Destacó el elenco de cantantes solistas en este estreno, encabezado en el rol protagónico por la soprano francesa Catherine Hunold, especialista en repertorio heroico y dramático, como Elektra. Plantada en el escenario durante toda la representación, la actriz-cantante sostiene un papel inagotable, requerida constantemente por los demás personajes que la confrontan, enfrentan, maltratan o se conmueven ante su dolor, cansancio y sufrimiento.

Su hermana Crisótemis fue interpretada por Dhyana Arom, soprano de amplias cualidades y voz que deslumbra por su color y potencia. Clitemnestra, madre asesina de su marido y madre de la desdichada Elektra, fue encarnada por la mezzosoprano Belem Rodríguez. Carlos Arturo Galván dio vida al tenor Egisto, el asesino que ha usurpado trono y lecho, mientras que Josué Cerón, el barítono vengador que viene a ejecutar a su falso padrastro, asumió con intensidad y presencia este entrañable personaje. Muchos otros intérpretes secundarios completaron el numeroso elenco, cumpliendo su cometido con profesionalismo. El Coro del Teatro de Bellas Artes salió airoso de su compromiso en esta obra maestra, bajo la dirección del maestro huésped Rodrigo Elorduy.

Una tarde muy lluviosa y complicada no impidió a los más arriesgados confrontarse con esta obra magistral del primer periodo del grande y talentoso Richard Strauss, que hacía muchos años —desde el siglo pasado— no habíamos vuelto a programar la Compañía Nacional de Ópera.


Ciudad de México (Teatro del Palacio de Bellas Artes), 5 de octubre de 2025.

Director musical: Stefan Lano. Director de escena: Mauricio García Lozano

Elenco: Catherine Hunold, Dhyana Aron, Carlos Galván, Belém Rodríguez, Josué Cerón, etc.