Crítica: “Fiesta criolla en el virreinato del Perú” en Madrid

OW  Por Daniel Lara Crítica: “Fiesta criolla Perú” Madrid

Una auténtica celebración musical se vivió en el Auditorio Nacional de Música de Madrid, concretamente en el ciclo Universo Barroco del CNDM, con la presentación de Fiesta criolla en el virreinato del Perú, espectáculo concebido por el director y musicólogo Jordi Savall, uno de los grandes especialistas en música antigua de la actualidad, junto a la agrupación mexicana Tembembe Ensamble Continuo, el conjunto la Capella Reial de Catalunya y el grupo musical de época Le Concert des Nations. Crítica: “Fiesta criolla Perú” Madrid

Un momento de «Fiesta criolla en el virreinato del Perú» / Foto: CNDM

 

Comprometido con la recuperación del patrimonio histórico, Savall presentó un programa en el que reunió las veinte piezas que conforman la colección del Códice Trujillo, manuscrito ilustrado del siglo XVIII por el obispo Baltasar Jaime Martínez Compañón, que documenta la cultura musical del norte del Perú de aquel tiempo. Estas composiciones, consideradas las primeras partituras conservadas de música popular hispanoamericana, ofrecen una valiosa ventana sonora, visual y cultural del Perú del siglo XVIII. El códice, conservado hoy en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid, reúne tonadas, cachuas, tonadillas, bayles, cachuytas y lanchas que reflejan el repertorio de las tradiciones locales de cantos y bailes preferidos por las castas populares del virreinato del Peru a finales del siglo XVIII. En estas piezas se reconocen influencias indígenas, africanas y europeas, que dan testimonio de la riqueza cultural y de las formas de resistencia cultural de las comunidades de la época. De carácter alegre, costumbrista y popular, las canciones retratan la vida cotidiana, las celebraciones y las practicas musicales de ese momento. La reconstrucción histórica propuesta por Savall buscó aproximarse a las fuentes originales evitando una sonoridad excesivamente influenciada por la música europea, respetando el carácter popular que esta música tuvo en su contexto original. 

El espectáculo combinó música con instrumentos históricos, percusión autóctona, danza y voz para dar vida a una propuesta de desbordante vivacidad, colorido y energía. Las canciones, escritas en su mayoría en español, aunque con palabras y expresiones andinas, dieron clara muestra de la convivencia armónica entre lo espiritual y lo profano, así como la danza y el canto se integraban em la vida colectiva y ritual de la comunidad. Buen ejemplo de ello fueron el “Bayle del Chimo” a violín y bajo, y la tonada “Quando la pena en el centro” de la El Tupamaro, danzas profanas vinculadas a las fiestas patronales locales; o la tonada “De bronse devo de ser”, de la cachua La despedida de Guamachuco, donde se combinan melodías de carácter popular con textos relacionados con la comunidad y la devoción.

Un momento de «Fiesta criolla en el virreinato del Perú» / Foto: CNDM

Desde un punto de vista musical, los músicos de Le Concert des Nations interpretan con gran oficio acordes que claramente no se originaron en la Europa de finales del siglo XVIII, evidenciando así las raíces tradicionales de estas composiciones. En este sentido, resultó particularmente interesante el uso de los interludios, como el que antecede a la tonada El Huicho, de gran riqueza musical y aquí exquisitamente interpretado por los conjuntos participantes. Mención especial mereció el percusionista brasileño Zé Luis Nascimento, quien enriqueció con su percusión la interacción entre instrumentos y voces. En un muy alto nivel de calidad, los solistas de la Capilla Reial y del Tembembe Ensamble Continuo se integraron de manera muy armoniosa. Entre las voces, brillaron con luz propia la soprano brasileña María Juliana Linhanes por sus expresivas interpretaciones, el bajo haitiano y bailarín Yannis François de contagioso ritmo y la mezzosoprano cubana Lixsania Fernández, quien dejó la viola de gamba, para cantar y bailar la guajira “Aguacero, aguacerito”, única pieza que no forma parte del código Trujillo. Con esta canción -evocadora de la lluvia, el amor y la añoranza- se metió al público en el bolsillo gracias a su carismática presencia y una interpretación cargada de emoción. La danza, elemento muy presente del espectáculo, estuvo integrada con acierto mediante estudiados movimientos e interacciones cómplices entre los intérpretes. Destacó la bailarina mexicana Donaji Esparza quien no sólo deleitó por la elegancia de sus folclóricos bailes, sino que además aportó colorido visual con sus vistosos trajes. 

Desde un extremo y ejecutando su viola de gamba, Jordi Savall guió con pulso austero, firme y preciso el desarrollo musical del conjunto siempre atento por obtener el mejor equilibrio entre los intérpretes y a brindar una versión lo más fiel posible al espíritu de las celebraciones para las que las piezas fueron concebidas. El concierto concluyó con una ovación sostenida del público reflejo del espíritu festivo y la energía contagiosa que caracterizó cada momento del concierto. Crítica: “Fiesta criolla Perú” Madrid

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Madrid (Auditorio Nacional de Música), 8 de marzo de 2026. Ciclo Universo Barroco. Anónimo: Fiesta criolla en el virreinato del Perú. 

Tembembe Ensamble Continuo (Mexico-Colombia). Donaji Esparza (danza). Ada Coronel (voz y danza). Leopoldo Novoa (marimbol, guitarra de son 3.a, jarana huasteca y voz). Ulises Martínez (violín y voz).

Solistas:María Juliana Linhares, Lixsania FernándezYannis François, Iván García, Zé Luis Nascimento. Crítica: “Fiesta criolla Perú” Madrid

La Capella Reial de Catalunya  /. Le Concert des Nations.

Dirección: Jordi Savall.