Por Daniel Lara Crítica: “Jephtha” Teatro Real Madrid
Todo un éxito se apuntó el Teatro Real con el estreno en su presente temporada de Jephtha, oratorio testamentario del alemán Georg Friedrich Händel, escrito mientras el compositor luchaba contra la ceguera que le impediría continuar su actividad creativa. Estrenado bajo la dirección del propio compositor en el Covent Garden de Londres el 26 de febrero de 1752, el oratorio está basado en la figura del personaje bíblico Jefté, juez y líder rebelde de Israel, cuya historia esta descripta en el capítulo 11 del libro de los jueces del Antiguo Testamento y en el “Jephtas sive votum” del humanista escocés George Buchanan. La trama retoma la figura del padre que sacrifica a su hijo (Abraham e Isaac, Agamenón e Ifigenia o Idomeneo e Idamante) y relata la promesa precipitada del protagonista quien hace un voto solemne de ofrecer en sacrificio a la primera criatura que salga a recibirlo si resulta victorioso de su inminente batalla contra los amonitas. Promesa que convierte a su amada hija en su víctima. Una intervención celestial “in extremis” impedirá el sacrificio de la joven, quien a cambio de su redención deberá consagrar su vida, pura y virgen, a Dios.

El lujoso elenco seleccionado para la ocasión no sólo resultó sólido y efectivo en lo vocal, sino que además dotó a la representación de un aire teatral que la alejó de una simple y fría versión de concierto. A cargo de la parte protagónica, Michael Spyres fue la gran figura de la noche. Admirable de calidad tímbrica, amplitud de registro y de elocuente y heroica expresión, el tenor americano convirtió en oro cuanta nota cantó. Si bien su “His mighty arm” resultó impresionante, no lo fue menos la famosa “Waft her, Angels”, ni su atormentada “Deeper, and deeper still”, momentos en los cuales coloreó magistralmente su canto para adaptarlo a cada uno de los cambios psicológicos que atraviesa su personaje. ¡Chapeau! Inmersa dramáticamente en su parte, la mezzosoprano estadounidense Joyce DiDonato delineó una Storgè atormentada y víctima de sombríos presentimientos con una voz que a pesar del paso del tiempo sigue seduciendo por la belleza de timbre, el perfecto control de sus medios y la variedad de acentos con lo que sacó el mejor partido del texto. Tanto su premonitoria “Scenes of horror”, como la desesperada “Let other creatures die” le dieron a la noche momentos de genuina y palpable emoción.

Con un enorme futuro por delante, pero algo verde todavía, la soprano francesa Mélissa Petit compuso una Iphis, la abnegada hija del protagonista, vocalmente remarcable. Poseedora de nobles recursos naturales, Petit cautivó al público por la calidad de su lirica, brillante y dúctil voz que convino a la perfección para la primera mitad del oratorio. En la segunda parte, donde debía adaptar su canto al de una heroína trágica, fue donde, carente de recursos expresivos, encontró las mayores dificultades para imponer su canto. ¡Y hay que hacer mucho esfuerzo para no conmover en “Happy they”! Algo más intencionado resultó su “Farewell, ye limpid springs…” con el que logró hacerse de algunos aplausos del público. Notable cantante e inteligente interprete, la joven contralto estadounidense Jasmin White ofreció una interpretación plena de humanidad de Hamor, el malogrado enamorado de Iphis, con una voz que destacó por la musicalidad y la uniformidad de su timbre, la agilidad en las coloraturas y un canto de exquisito refinamiento y elegancia. Con una voz robusta, graves bien esmaltados y sonoros, y mucha autoridad interpretativa, el bajo-barítono Cody Quattlebaum, también estadounidense, fue un Zebul muy cercano al ideal. De interesantes medios vocales, no pasó desapercibida la labor de la soprano italiana Anna Piroli en su breve pero solvente intervención como el ángel.
El coro dirigido por Giuseppe Maletto hizo gala de buena preparación y elocuencia, encontrando siempre el modo justo de plasmar los diversos sentimientos que le tocó relatar: las marciales invocaciones al trueno y la tormento con las que finalizó el acto primero; el desesperado coro fúnebre del final del segundo o el júbilo de los israelitas celebrando el triunfo de la virtud y la paz en el final del oratorio. En muy buena forma, los músicos de la agrupación musical italiana Il Pomo d’Oro dirigidos por la batuta precisa, vivaz e historicista del italiano Francesco Corti, supieron poner de relieve los impresionantes momentos musicales que ofrece la inspirada partitura haendeliana haciendo olvidar la reducida cantidad de músicos para un oratorio de estas características.
________________________________________________________________________Madrid (Teatro Real), 1 de mayo de 2025. Georg Friedrich Händel: Jephtha Oratorio en tres actos, HWV 70. Crítica: “Jephtha” Teatro Real Madrid
Il Pomo d’Oro. Dirección de orquesta: Francesco Corti. Dirección del coro: Giuseppe Maletto.
Reparto: Michael Spyres (Jephtha), Joyce di Donato (Storgè), Melissa Petit (Iphis), Cody Quattlebaum (Zebul), Jasmin White (Hamor) y Anna Piroli (Un ángel). OW













