Crítica: La Compañía Nacional de Danza triunfa en el Teatro de la Zarzuela

OW  Por Cristina Marinero Crítica: Compañía Danza Teatro Zarzuela

La Compañía Nacional de Danza triunfa con el programa triple Balanchine/Godani/Forsythe en el Teatro de la Zarzuela

Estupendo programa diseñado por Muriel Romero, actual directora de la Compañía Nacional de Danza (CND) –con el título de NumEros– con tres nombres capitales del ballet neoclásico: el genio pionero (George Balanchine), el postmoderno afilado y rompedor (William Forsythe) y el de vertiente más contemporánea (Jacopo Godani). Serenade (Balanchine/Tchaikovsky), Echoes from a Restless Soul (Godani/Ravel) y Playlist. Tracks 1, 2 (Forsythe/Everett/Babe) son coreografía de excelencia, casi un tratado de la revolución de la danza académica que Marius Petipa y sus colaboradores extendieron a niveles celestiales en sus ballets decimonónicos y que los tres coreógrafos de este programa –con Balanchine como núcleo inicial- evolucionaron durante el siglo XX y XXI.

 

Muriel Romero ha acertado a presentar en el Teatro de la Zarzuela las tres coreografías -qué placer admirarlas en sucesión- y los bailarines de la Compañía Nacional de Danza las interpretan con una precisión técnica de altura, a la vez que le dan a cada una su estilo pertinente. Bravo por el alto nivel de la CND, artistas que deberían tener sus sueldos equiparados al de los integrantes de la Orquesta Nacional, por ejemplo. Sobre todo, y con más razón, cuando su vida laboral sobre el escenario es cortísima, con jubilaciones cuando cumplen 40 años o similar. Hagamos que sigan entre nosotros tantos nombres que ya son conocidos por el público, hecho que da peso específico a la compañía y solera a cada una de sus actuaciones. Crítica: Compañía Danza Teatro Zarzuela

Una escena de «Serenadle» / Foto: Alba Muriel

Serenade (1934) es la primera coreografía que Balanchine creó en Estados Unidos y para ello se valió de las bailarinas de la Escuela del American Ballet, que regía, presentes en cada momento de los ensayos, por lo que puede ser adaptada a un número diferente de intérpretes. Sobre la evocadora partitura de Tchaikovsky, el genio ruso-americano plasmó aquí todo un decálogo de su sabiduría coreográfica y de su minuciosa musicalidad. Ya expone en esta obra magna, que cumplirá pronto los noventa años, su maestría para las variaciones individuales y el diseño espacial de los elencos, su marca de la casa. Montada para la CND por Colleen Neary, una de las repetidoras que la Fundación George Balanchine envía a las compañías que compran sus derechos, es un “must-see” para todo gran aficionado al ballet por su categoría de decálogo del vocabulario del último gran coreógrafo de Diaghilev y sus Ballets Russes. 2025 marca el centenario de la incorporación de George Balanchine a esa compañía, la más trascendental del siglo XX, y con Serenade es una magnífica forma de recordarlo. Excelente interpretación de la Orquesta de la Comunidad de Madrid, con Manuel Coves al frente, el director español especialista en dirigir para danza. Crítica: Compañía Danza Teatro Zarzuela

Una escena de «Echoes from a Restless Soul» / Foto: Alba Muriel

 

Jacopo Godani presentó en 2016 Echoes from a Restless Soul con la compañía que dirigió hasta 2023, la Dresden Frankfurt Dance Company. De estreno ahora por la Compañía Nacional de Danza, está engarzada en la magnífica pieza pianística de Maurice Ravel, Gaspard de la Nuit (1908), manteniendo sus tres partes, poéticas, evocativas y magníficamente interpretadas por el pianista Gustavo Díaz-Jerez. Elegantemente vestidos con lamé color cobre, los bailarines muestran un nivel de excepción en este intrincado juego de movimientos que Godani ha diseñado con una mezcla de pasión y técnica que requiere la mejor de las concentraciones. Como hicieron en Serenade Cristina Casa, Laura Pérez-Hierro, Yanier Gómez-Noda, Gianmarco Moschino y Samantha Vottari, quien también repitió como solista en Echoes…, aquí brillan Pauline Perraut, Ion Aguirretxe, Alejandro Polo y el elenco de la noche del miércoles 17 de diciembre.

Una escena de «Playlist (Track 1, 2)» / Foto: Alba Muriel

El cierre de velada levantó pasiones con William Forsythe y su Playlist (Track 1, 2), que fue creada para los bailarines masculinos del English National Ballet en 2018 por encargo de su entonces directora, Tamara Rojo, hoy flamante responsable del San Francisco Ballet. El coreógrafo norteamericano afincado en Alemania, que puso un punto y aparte a la coreografía de danza académica desde su In the Middle, Somewhat Elevated (1987), calificada por The Guardian como “la obra que cambió el ballet para siempre”,  lleva a los doce bailarines protagonistas de este título a su máxima potencia en giros, saltos y elevaciones de piernas sobre las canciones Surely Shorty, de Peven Everett, e Impossible (Jax Jones Remix), de Lion Babe. 

Magnífico trabajo de reproducción de la pieza a cargo de José Carlos Blanco (exbailarín de la CND y repetidor de ballets de Forsythe o de Nacho Duato, entre otros). Los espectadores se contagiaron enseguida del ritmo y los fuertes acentos de Playlist y aclamaron a los intérpretes, jaleándoles durante minutos. Entre ellos, Thomas Giugovaz, Mario Galindo, Alessandro Riga, Juan José Carazo o Felipe Domingos.


Madrid, (Teatro de la Zarzuela), 17 de diciembre de 2025. COMPAÑÍA NACIONAL DE DANZA – NumEros

SERENADE. Director de Orquesta: MANUEL COVES.Coreografía: GEORGE BALANCHINE. Música: PIOTR ILICH TCHAIKOVSKY (1840-1893). Serenata en Do mayor para orquesta de cuerda, Op. 48. Puesta en escena: COLLEEN THORDAL-CHRISTENSEN. Diseño de vestuario: KARINSKA. Orquesta de la Comunidad de Madrid ORCAM.

ECHOES FROM A RESTLESS SOUL. Coreografía JACOPO GODANI. Música: MAURICE RAVEL, Gaspard de la nuit. Pianista solista: GUSTAVO DÍAZ JEREZ. Diseño de iluminación y vestuario: JACOPO GODANI. Asistentes coreográficos VINCENZO DE ROSA y ZOE LENZI

PLAYLIST (TRACK 1,2). Coreografía: WILLIAM FORSYTHE. Música: PEVEN EVERETT: SURELY SHORTY / LION BABE: IMPOSSIBLE (JAX JONES REMIX). Puesta en escena: JOSÉ CARLOS BLANCO. Diseño de vestuario: DOROTHEE MERG y WILLIAM FORSYTHE. Diseño de iluminación: TANJA RÜHL