Por María Pardo Crítica: Merope» Terradellas Teatro Real
Domènec Terradellas vuelve a brillar en España
El compositor catalán Domènec Terradellas (1713-1751), afincado fundamentalmente en Italia en su edad adulta y que murió antes de llegar a la cuarentena de su vida, ha tenido un comienzo de año “prolífico” teniendo en cuenta que no es uno de los compositores más programados en España ni uno de los favoritos para las recuperaciones. Excepcional y afortunadamente, en Madrid se han representado dos obras suyas con apenas un mes de diferencia. En enero, en el ciclo Universo Barroco que el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) programa habitualmente en el Auditorio Nacional, se ha programado una función de su oratorio Giuseppe riconosciuto, llevado a cabo por el grupo de música antigua Vespres d’Arnadí. Por otro lado, y de modo muy discreto, el Teatro Real ha estrenado este mes de febrero, en versión concierto también, de su ópera La Merope, rescatada por la Akademie für Alte Musik de Berlin.

Una recuperación siempre lleva mucho trabajo detrás y su programación es un riesgo frente al repertorio clásico que se viene venerando temporada tras temporada. Este es uno de esos casos en los que estamos perdiéndonos verdaderos tesoros artísticos que nuestros propios compositores españoles han creado a lo largo de la historia. Es en este contexto donde surge la necesidad de que una entidad, y más aún un teatro como lo es el Teatro Real, asuma un papel más activo en el rescate y la promoción de estas obras, que no solo reflejan nuestra cultura, sino que también aportan diversidad de voces y estilos que resultan fundamentales para enriquecer la experiencia del público.
Mirándolo desde el punto de vista constructivo, y ¿por qué no?, el Teatro Real sería el lugar donde una recuperación de este calibre merecería una semana de representaciones, con una inversión en aras de la creación de una escenografía, un vestuario y toda la maquinaria necesaria para destacar valientemente una obra bella e interesante. El uso de sus recursos para esta empresa aportaría así frescura y originalidad a las temporadas líricas del coliseo madrileño que, por otro lado, no incluye habitualmente la ópera nacional. Felizmente, justo ahora, se representa el programa doble La vida breve de Manuel de Falla y Tejas verdes de Jesús Torres. Crítica: Merope» Terradellas Teatro Real
Volviendo a La Merope de Terradellas, el director italiano Francesco Corti ha tenido el buen tino, junto con la Akademie für Alte Musik de Berlin, de desempolvar la partitura del compositor catalán. La orquesta fue impecable con un empaste muy acertado entre cuerdas y vientos que el joven director supo equilibrar manteniendo un control muy acertado de la estética musical en la que el acompañamiento a los cantantes fue facilitadora para la ejecución de los numerosos recitativos y arias da capo que se sucedieron durante tres horas. A uno puede darle pereza pensar en ese tiempo, pero a los presentes se nos pasó en un delicioso suspiro: los cantantes fueron tan bien elegidos que la interpretación actoral de éstos facilitaba que el oyente pudiera imaginar perfectamente en su cabeza la acción dramática y su marco.

La Merope de la soprano húngara Emőke Baráth, como protagonista que da nombre a la ópera, se mostró sólida y constante en un papel sin muchas aristas. Ella es una reina que ha perdido a su marido y cree también haber perdido a su hijo. Solo sufre por su pérdida y se resiste a dejarse absorber por Polifonte, así que se prepara para la muerte, a la que ve como su única salida. La soprano italiana Francesca Pia Vitale el papel de Epitide, hijo de Merope, se hace llamar Cleonte, haciendo creer que Epitide ha muerto. Fue la gran triunfadora de la noche: hasta en dos ocasiones se llevó bravos y vítores del público.
El contratenor francés que dio vida a Trasimede, el secreto enamorado de Merope, Paul-Antoine Bénos Djian nos regaló una voz atípica en su cuerda por su redondez, fuerza y calidez. El papel del malvado Polifonte lo encarnó el tenor italiano Valerio Contaldo. Tuvo algunos momentos comprometidos y otros más solventes con algunas agilidades o agudos algo forzados. En el campo interpretativo y actoral se mantuvo muy competente y estuvo a la par que sus colegas. La Argia de la soprano coreana Sunhae Im fue pulcra, muy involucrada dramáticamente en su papel y destacable su punto cómico, así como la limpieza y precisión de sus agilidades. Margherita Maria Sala, la contralto italiana que interpretó a Licisco afrontó un rol vocalmente incómodo por la extensión. Los graves profundos y redondos aportaban un contraste de color vocal en el conjunto de cantantes, pero incluye algunos agudos incómodos para su registro que logró solventar ajustadamente. El menos solvente del elenco fue el tenor británico Thomas Hobbs, en el papel de Anassandro, por una emisión de voz algo más indefinida que fue salvando algunos escollos, pero que compensó también con un toque cómico muy fino.
En general fue una sorpresa para los asistentes, que acudieron por curiosidad más que por conocimiento, y la sensación que quedó –por lo que oí a bastantes asistentes que salían comentando el concierto– es que sería interesante conocer más obras de este compositor que fue tan importante en su época y tan ignorado en la nuestra.
Una reflexión final es que, si se brindara un mayor apoyo a los compositores españoles, el Teatro Real no solo contribuiría a la preservación de nuestro patrimonio musical, sino que también abriría las puertas a nuevas audiencias y contribuiría a enriquecer y transformar el panorama lírico en nuestro país.
Madrid (Teatro Real), 21 de febrero de 2025 OW
La Merope, Dramma per musica en tres actos
Música de Domènec Terradellas (1713-1751). Libreto de Apostolo Zeno Estrenada en el Teatro delle Dame de Roma el 3 de enero de 1743 Estreno en el Teatro Real en versión concierto.
Dirección musical Francesco Corti
REPARTO: Crítica: Merope» Terradellas Teatro Real
Merope Emőke Baráth Epitide Francesca Pia Vitale
Trasimede Paul-Antoine Bénos Djian Polifonte Valerio Contaldo
Argia Sunhae Im Licisco Margherita Maria Sala
Anassandro Thomas Hobbs
Akademie für Alte Musik Berlin













