Crítica: «La sonnambula», Sierra y Anduaga en el Met

Por Carlos J. López Rayward

«La sonnambula» de Bellini vuelve al Met en la nueva producción de Rolando Villazón, con Nadine Sierra y Xabier Anduaga como principales reclamos.

El regreso de La sonnambula al escenario del Metropolitan Opera después de más de una década no podía ser más esperado. Rolando Villazón, en su debut como director de escena en el Met, asumía el reto de dar nueva vida a la obra más etérea y melódica de Bellini, con Riccardo Frizza al frente de la orquesta y un reparto encabezado por Nadine Sierra y Xabier Anduaga. Las expectativas eran enormes, y aunque la velada ofreció momentos de altísimo nivel vocal y musical, la producción escénica no estuvo a la altura del resto.

Xabier Anduaga y Nadine Sierra en "La Sonnambula." Foto: Marty Sohl / Met Opera
Xabier Anduaga y Nadine Sierra en «La Sonnambula.» Foto: Marty Sohl / Met Opera

Riccardo Frizza dirigió con acierto estilístico y pulso siempre atento al canto. Su lectura destacó por la transparencia y la elegancia, con un fraseo flexible y un notable cuidado por las dinámicas. Sin embargo, la dirección adoleció de un pulso dramático más decidido y de esa electricidad romántica que en Bellini debería atravesar incluso los pasajes más delicados. La orquesta del Met respondió con su habitual ductilidad, ofreciendo una textura tersa y un acompañamiento lujoso, aunque se echó de menos mayor riesgo emocional. El coro del Met, preparado por Tilman Michael, sin gran relieve dramático, cantó con su acostumbrada solidez, aunque relegado por Frizza a un discreto segundo plano.

Sydney Mancasola abrió la velada como una Lisa de altos vuelos: soprano lírico-ligera de centro notable y técnica segura, sorprendió con una línea de canto sólida, excelente fiato y notable soltura escénica.

Pero fue Nadine Sierra quien se alzó como la gran triunfadora de la noche. Tras un primer acto algo prudente, en el que pareció medir fuerzas, la soprano americana fue creciendo en confianza, alimentada por el entusiasmo del público. En el segundo acto desplegó un bel canto de primer nivel: trinos, escalas y esfumature servidos con seguridad y generosidad, culminando en un agudo final estratosférico —más bien empujado, sí—, pero absolutamente electrizante, que desató una ovación pocas veces vista en los últimos años en el Met. Aunque su media voz podría afinarse y la conexión con Frizza ser más orgánica, Sierra ofreció una Amina apasionada, vital y digna heredera de las grandes sopranos que la precedieron en este papel.

Nadine Sierra, Sydney Mancasola y Xabier Anduaga en "La Sonnambula." Foto: Marty Sohl / Met Opera
Nadine Sierra, Sydney Mancasola y Xabier Anduaga en «La Sonnambula.» Foto: Marty Sohl / Met Opera

El tenor donostiarra Xabier Anduaga confirmó lo que muchos esperaban tras su exitoso debut en 2023 como Nemorino: su Elvino fue de una solidez y musicalidad incontestables. Exhibió un legato de rara belleza, frases amplias y un dominio absoluto del registro agudo. Su voz, cada vez más ancha y rica en armónicos, muestra un ligero exceso de impostación que oscurece el timbre en los recitativos, pero el resultado global fue de una elegancia excepcional. La química con Sierra fue evidente, y juntos ofrecieron dúos de auténtica emoción romántica. En la actualidad, especialmente en este teatro, no abundan tenores de su talla, por lo que cada aparición de Anduaga, siempre estelar, se recibe entre la dicha y la incredulidad.

Alexander Vinogradov y Nadine Sierra en "La Sonnambula." Foto: Marty Sohl / Met Opera
Alexander Vinogradov y Nadine Sierra en «La Sonnambula.» Foto: Marty Sohl / Met Opera

El bajo Alexander Vinogradov compuso un conde Rodolfo sobrio y musical, de línea cuidada y presencia escénica firme, aportando la madurez que equilibró la juventud de los protagonistas. Deborah Nansteel ofreció una Teresa más interesante como actriz que como cantante, pero siempre atenta a la batuta y precisa en el conjunto. El debutante Nicholas Newton fue un convincente Alessio: timbre atractivo, apoyo seguro y dicción italiana ejemplar.

El gran punto débil de la noche fue, sin duda, la nueva producción de Rolando Villazón, sorprendentemente carente de imaginación. Enmarcada en una caja blanca de aire conceptual, la escenografía de Johannes Leiacker reduce el bucólico paisaje alpino a una abstracción estéril que no dialoga con el argumento ni con el espíritu soñador de la obra. Los movimientos escénicos, parcos y apenas esbozados, contribuyeron a una sensación de estatismo que ni los cantantes ni la aplicada batuta de Frizza lograron disolver. El resultado fue una producción de folio en blanco, que soslaya las emociones de la ópera, sepultadas bajo una espesa capa de falta de compromiso y asepsia.

Deborah Nansteel, Nicholas Newton, Nadine Sierra, Sydney Mancasola y Xabier Anduaga en "La Sonnambula." Foto: Marty Sohl / Met Opera
Deborah Nansteel, Nicholas Newton, Nadine Sierra, Sydney Mancasola y Xabier Anduaga en «La Sonnambula.» Foto: Marty Sohl / Met Opera

A pesar de los titubeos escénicos, el estreno de La sonnambula en el Met confirmó el altísimo nivel vocal de esta generación de cantantes. Sierra y Anduaga protagonizaron una velada de lirismo y virtuosismo que quedará en la memoria por la pureza de su canto y la emoción compartida con el público. Bellini, en sus manos, volvió a ser sinónimo de belleza y delicadeza, aunque el sueño no alcanzara a contagiarse del todo al plano visual.

OW


★★★★☆

Metropolitan Opera de Nueva York, a 6 de octubre de 2025. La sonnambula, ópera en dos actos de Vincenzo Bellini con libreto de Felice Romani, basado en el ballet-pantomima La Somnambule, ou l’Arrivée d’un Nouveau Seigneur de Eugène Scribe y Jean-Pierre Aumer.

Dirección musical: Riccardo Frizza Dirección de escena: Rolando Villazón Escenografía: Johannes Leiacker Vestuario: Brigitte Reiffenstuel Iluminación: Donald Holder Proyecciones: Renaud Rubiano Coreografía: Leah Hausman Director del coro: Tilman Michael

Orquesta y Coro de la Metropolitan Opera. Reparto: Nadine Sierra, Xabier Anduaga, Sydney Mancasola, Alexander Vinogradov, Deborah Nansteel, Nicholas Newton, Scott Scully, Niara Hardister.