OW Por Daniel Lara
Un nuevo éxito obtuvo la reposición de la ópera Macbeth de Verdi, en la segunda parte de la temporada 2025-2026 de la compañía Sofia Opera and Ballet. En el plano vocal, todos los elencos se mostraron a la altura de las circunstancias en un alto nivel de calidad.

A cargo de la parte protagonista, el barítono Biser Georgiev alardeó de una voz de bello esmalte y notable fortaleza, aunque de línea vocal irregular, con agudos algo nasales y graves que, en varias ocasiones, resultaron demasiado livianos para encarar al ambicioso noble escocés. Sumó mucho a su labor, la intencionalidad que imprimió a su canto y con la que logró llevar a buen puerto su composición del ambicioso noble escocés. Alternándose con este, Ventseslav Anastasov ofreció una voz más robusta y homogénea, pero de estilo poco depurado y de canto monocorde y de escaso relieve expresivo. Fue el tercer interprete convocado para la parte, Plamen Dimitrov, quien entregó el retrato más convincente y completo del protagonista verdiano. De voz potente, densa, dúctil y bien proyectada, el barítono búlgaro resultó ideal en la parte, a la que supo dotar de numerosos detalles que reflejaron a través de su voz la degradación moral del héroe militar, convertido por el peso de su ambición en un inescrupuloso asesino. Su interpretación del aria “Pieta, rispetto, amore…” resultó antológica y celebradísima.
La compleja y exigente parte de su manipuladora y cruel esposa, eje central de la historia, corrió mejor suerte. Vocalmente cómoda en la parte, Alessandra di Giorgio, única interprete extranjera del reparto, delineó una Lady Macbeth de gran peso y autoridad dramática. Su voz de torrencial potencia, de variedad de colores y de depurada técnica sacó muy buen partido de la parte para hacer gala de su importante poderío vocal. Brilló en las arias “Ambizioso spirto…” y “La luce langue…” logrando un gran impacto no sólo por la calidad de su canto, sino también por su implicación interpretativa. En lo escénico, dominó gracias a la notable efectividad de sus recursos histriónicos. Por su parte, Gabriela Georgieva ofreció una Lady cantada con buen gusto y un fraseo cargado de intencionalidad. Su voz atractiva, amplia, cálida y de perfecto legato encontró su momento de mayor lucimiento en la escena del sonambulismo “Una macchia e qui tutora…”. En cuanto a Radostina Nikolaeva, su caracterización de Lady Macbeth dejó una muy grata impresión. Su voz de soprano spinto-dramática, de buen centro, amplio registro y extremos seguros, nunca se amedrentó ante los desafíos de la implacable escritura verdiana. Poseedora de un notable instinto teatral construyó con gran entrega un personaje creíble y bien definido. Tanto Petar Buchkov como Svetozar Rangelov abordaron con mucho oficio la parte de Banquo, el general del ejército de Duncan. El primero destacó por su voz de graves oscuros y cavernosos, y el segundo por su canto cargado de expresividad y elegantes acentos.

Con aproximaciones diferentes al personaje de Macduff, Daniel Damyanov aprovechó su voz de tenor spinto, potente y de vigorosa expresión, para delinear un noble escocés cargado de heroísmo. Emil Pavlov, por su lado, puso al servicio de la parte una voz de más lirica que, perfectamente administrada y llena de matices, brindó interpretación tan emotiva que, en el aria “Ah, la paterna mano…”, hubiese sido capaz de conmover incluso a una piedra. En el papel secundario de Malcolm, legítimo heredero del trono y símbolo de la restauración del orden político, el tenor Hrisimir Damyanov resultó adecuado con lo justo. Completaron el elenco a un buen nivel Daniela Pachevska y Ivanka Ninova como las damas de Lady Macbeth, Nikolay Petrov como el médico y Anton Andreev como el sirviente de Macbeth. Otro de los grandes triunfadores de la reposición fue el coro de la casa, aprovechó el relevante papel que le otorgó Verdi en su ópera, para presumir de su sólida preparación, su buen empaste y su equilibrio entre las diferentes cuerdas. Su doliente lamento “Patria oppressa…” resultó uno de los momentos más logrados, tocantes y ovacionados de cada noche.
Desde el podio y al frente de la orquesta de la casa, el director italiano Alessandro D’Agostini mostró, desde el inicio, un profundo conocimiento de la compleja partitura verdiana, de la que ofreció una lectura cuidada, intensa, rica en tensión y matices, bien concertada y respetuosa de los cantantes. Marcada por la violencia, la corrupción y las ansias de poder, la simbólica producción escénica firmada por Vera Petrova fue otro de pilares sobre los que se apoyó el éxito de la reposición. La directora búlgara planteó un espectáculo teatralmente sólido, minuciosamente estudiado, tenebroso y con halo de thriller psicológico sobre la ambición y las ansias de poder. Aunque la propuesta escénica utilizó una estética moderna, donde lo real y lo imaginario se superponían constantemente, fue respetuosa de la línea narrativa original de la ópera lo que permitió que el público más conservador disfrutase sin sobresaltos. Con marcaciones teatrales elaboradas y mucha atención al gesto, el espectáculo presentó una figura clave para el desarrollo de la acción (a cargo del bailarín Alexander Alexandrov), que sin texto ni canto, emergió misteriosamente y condujo la acción reforzando el ambiente sobrenatural de la propuesta escénica. Tanto la escenografía austera, monocromática y de líneas medievales, como el bellísimo vestuario gótico, ambos firmados por Maria Koleva, fusionaron a la perfección el mundo real y el metafísico propuesto por la directora de escena. El diseño de luces de Andrej Hajdinjak aportó una acertada atmosfera opresiva y sangrienta a la vertiente visual. Asimismo, no debe pasarse por alto la significativa contribución de Riolina Topalova, cuyas coreografías añadieron calidad a la propuesta escénica. En síntesis, un espectáculo imprescindible en una temporada de grandes aciertos.
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Sofía (Sofia Opera and Ballet), 26, 27 y 28 de febrero de 2026. Macbeth Giuseppe Verdi.
Producción de la Opera de Sofía (Sofia Opera and Ballet)
Dirección musical: Alessandro D’Agostini. Dirección del coro: Violeta Dimitrova. Dirección de escena: Vera Petrova.
Elenco: Biser Georgiev/Ventseslav Anastasov/Plamen Dimitrov, Gabriela Georgieva/Alessandra Di Giorgio/Radostina Nikolaeva, Petar Buchkov/Svetozar Rangelov, Daniel Damyanov/Emil Pavlov, Hrisimir Damyanov, Daniela Pachevska/Ivanka Ninova, Angel Hristov/Nikolay Petrov.
Orquesta, coro y ballet de la Opera de Sofia.













