OW Por Federico Figueroa

El tenor Andeka Gorrotxategi también fue de menos a más, recuperando brillo vocal y las virtudes de su instrumento canoro: un timbre atractivo, recio, con buen volumen y agudos solvente. Escénicamente pierde puntos por una marcada rigidez quizá condicionado por la escasa dirección de actores. Más homogénea resultó la Adalgisa de la mezzosoprano georgiana Ekaterine Buachidze, de línea de canto elegante, musicalidad refinada y notable compenetración con la protagonista en los dúos, que constituyeron algunos de los mejores momentos de la velada. El bajo David Cervera cumplió con solvencia como Oroveso, con una voz bien asentada aunque algo excesiva en lo expresivo. El tenor Víctor Jiménez (Flavio) y la soprano Laura De la Fuente (Cleotilde) mantuvieron un nivel correcto, contribuyendo a una sensación global de equilibrio más que de lucimiento individual.
Para esta única representación se unieron dos coros: el titular de la Ópera Nacional de Moldavia, origen de la producción, y miembros del Coro Lírico de Cantabria. El resultado fue de suficiencia para sostener, como caudal sonoro, las partes que le corresponden. En el foso, Óliver Díaz volvió a demostrar su oficio. Su dirección, firme y eficaz, logró mantener la cohesión entre escena y orquesta, extrayendo un sonido con cuerpo y energía. El maestro asturiano debutaba la ópera de Bellini y su lectura resultó funcional y adecuada a las necesidades de una partitura tan exigente como es Norma, con especial acierto en los grandes concertantes.

La convencional puesta en escena, firmada por Rodica Piriceanu, aportó poco más que funcionalidad y cierta belleza estética, cercana a la ilustración y alejada a la intensidad teatral. El estatismo del coro y la ausencia de interacción dramática entre los personajes protagonistas en momentos claves de la trama, restaron intensidad a la narración. Con todo, esta Norma cumplió su función: atraer al público y ofrecer una velada operística digna. El éxito de asistencia confirma la vigencia del gran repertorio, pero también invita a reflexionar sobre el equilibrio entre riesgo y tradición. Santander responde cuando se le ofrece lo conocido; quizá el siguiente paso sea demostrar que también puede hacerlo ante propuestas menos transitadas en esta ciudad.
Santander (Palacio de Festivales de Cantabria), 28 de marzo de 2026. Norma. Tragedia lírica en dos actos con música de Vincenzo Bellini y libreto de Felice Romani.
Dirección musical: Oliver Díaz. Dirección de escena: Rodica Piriceanu. Orquesta del Teatro de la Ópera Nacional de Moldavia. Orquesta Sinfónica del Cantábrico. Coro del Teatro de la Ópera Nacional de Moldavia. Coro Lírico de Cantabria. Crítica: «Norma» Santander
Elenco: Yolanda Auyanet (soprano, Norma), Ekaterine Buachidze (mezzosoprano, Adalgisa), Andeka Gorrotxategi (tenor, Pollione), David Cervera (bajo, Oroveso), Laura de la Fuente (soprano, Clotilde), Víctor Jiménez (tenor, Flavio). Crítica: «Norma» Santander













