Crítica: «Norma», en Sabadell, protagonizada por Carmen Buendía

OW  Por Federico Figueroa Crítica: «Norma» Sabadell Carmen Buendía

La programación de Norma en Sabadell, por parte de la Fundación Ópera a Cataluña (FOC) volvió a poner sobre la mesa la vigencia de una de las cimas del bel canto italiano. Octava de las diez óperas compuestas por Vincenzo Bellini, la partitura —con libreto de Felice Romani, inspirado en la tragedia de Louis Alexandre Soumet— ha resistido el embate del tiempo, los cambios en los gustos y modas en la industria operística. Crítica: «Norma» Sabadell Carmen Buendía

Una escena de «Norma» en Sabadell / Foto: A. Bofills – FOC

Norma, sacerdotisa y mujer desgarrada entre el amor y el deber, es uno de los personajes más complejos del repertorio, además de un peso histórico y una dificultad vocal que convierten al rol en una auténtica piedra de toque para cualquier soprano. Desde la llamada “bel canto renaissance” de los años cincuenta, impulsada por Maria Callas bajo la guía de Elvira de Hidalgo, cada intérprete ha debido encontrar su propio equilibrio entre agilidad, lirismo y densidad dramática. En Sabadell, la exigencia volvió a hacerse evidente.

La función que nos ocupa contó con la soprano jienense Carmen Buendía en el papel protagonista. Su enfoque, alejado de excesos veristas, exhibió con solvencia el arco dramático desde una brillante interpretación de «Casta Diva» y su complicada cabaletta. Elegante fraseo, centro firme y expansivo con un registro agudo afilado son algunos de los muchos puntos positivos de su instrumento vocal, con el que nos dejó inolvidables momentos, como el dúo con Adalgisa («Mira, oh Norma» y la cabaletta «Sì, fino all’ore estreme») en el que su voz empastaba preciosamente con la de la la mezzosoprano ucraniana Olga Syniakova, intérprete de Adalgisa con un bello timbre, homogéneo y sonoro, y un canto servido con una elegante línea y gran musicalidad. Crítica: «Norma» Sabadell Carmen Buendía

Carmen Buendía y Olga Syniakova en una escena de «Norma». / Foto: A. Bofills – FOC

El tenor Marc Sala, en el rol de Pollione, se alejó del estereotipo vociferante del tenor spinto, y nos mostró un romano más lírico, seguro en la zona central y eficaz en los conjuntos, además de una convincente  presencia escénica. Es un cantante que conoce bien sus medios y los administra con inteligencia. El bajo Jeroboám Tejera, bien timbrado en su extenso registro, fue un Oroveso de canto noble y sobrio pero contundente, con verdadera autoridad ante su pueblo. La soprano Laura Obradors, oriunda de Sabadell, cantó con colección el personaje de Cleotilde; al igual que el tenor soriano Roberto Redondo hizo con el de Flavio, el amigo de Pollione.  En el foso, la solvente Orquestra Simfònica del Vallès y el Cor Amics de l’Òpera de Sabadell ofrecieron una lección de estilo belcantista bajo la batuta de Julio García Vico. El director apostó por tempi ágiles y precisión rítmica, cuidando los equilibrios sonoros con cada solista y manteniendo el pulso dramático a lo largo de toda la obra.

La puesta en escena de Carles Ortiz, estrenada en este mismo teatro en 2014, se adentra en un minimalismo simbolista, con una escenografía de Jordi Galobart de estética atractiva que apenas sugiere espacio y tiempo: un tótem o árbol sagrado que se convierte también en la hoguera del final de la obra y un paramento con pequeños vanos que evoca la estancia de Norma. A ello se suma la proyección de una enorme luna y la sabia utilización del ciclorama. Con estos elementos, y un movimiento escénico sencillo pero efectivo para los miembros del coro —más elaborado en el caso de los solistas—, se consigue la magia de narrar sin distraer la atención del público. El colorido vestuario y una caracterización ad hoc completan con creces una propuesta que funciona con solvencia como marco escénico para una ópera cuya acción dramática no constituye, precisamente, su mayor fortaleza.

Marc Sala, Jeroboám Tejera y miembros del coro en una escena de «Norma». / Foto: A. Bofills – FOC

La encomiable labor de la Fundació Òpera a Catalunya merece reconocimiento: no solo ha logrado crear y fidelizar público en localidades donde la actividad lírica parecía impensable, sino que además lleva hasta esos escenarios producciones de notable nivel artístico y con costes comparativamente contenidos. Sin duda, un modelo que debería servir de referencia para el resto de España. Crítica: «Norma» Sabadell Carmen Buendía


Sabadell (Teatre La Farándula), 24 de febrero de 2026    Norma, ópera en dos actos. Música de Vicenzo Bellini y libreto de Felice Romani, basado en el drama «Norma ou l’infanticide» de Alexandre Soumet.

Dirección musical: Julio García Vico      Dirección de escena: Carles Ortiz

Orquestra Sinfónica del Vallès / Cor Amics de l’Òpera de Sabadell

Elenco: Carmen Buendía, Marc Sala, Olga Syniakova, Jeroboám Tejera, Cristina Obradors, Roberto Redondo.