Crítica: «Porgy and Bess» vuelve a llenar el Met

Por Carlos J. López Rayward

La Metropolitan Opera de Nueva York encara su intenso final de año con la reposición de Porgy and Bess, la obra maestra de los Gershwins. Fronteriza entre el musical, el teatro popular estadounidense y la ópera de gran repertorio, la obra continúa funcionando como un gigantesco fresco humano de dolor, amor, injusticia y resiliencia. Esta producción de James Robinson, estrenada con enorme éxito en 2019, es ya parte estable del catálogo «contemporáneo» del Met y mantiene su impacto visual y teatral, así como el favor del público.

Una escena de "Porgy and Bess. " Foto: Richard Termine / Met Opera
Una escena de «Porgy and Bess. » Foto: Richard Termine / Met Opera

El debut del maestro candiense  Kwamé Ryan fue, sin duda, uno de los grandes atractivos de la noche. Su lectura fue controlada y de una sensibilidad rítmica muy fina, algo imprescindible para una partitura que exige solvencia y sensibilidad en la transición entre estilos —góspel, blues, espiritual, canto lírico tradicional y jazz sinfónico— sin perder jamás la unidad narrativa. Ryan se mostró seguro, atento a cada intervención y con un gesto preciso aunque un tanto áspero, que mantuvo a la orquesta siempre bajo control. La orquesta del Met respondió con una sonoridad cálida y directa, con metales brillantísimos y unas maderas que parecían cantar por sí mismas. Excelente estreno para un director al que esperamos ver de nuevo.

El reparto vocal fue uno de los mejor equilibrados que ha presentado esta producción. Alfred Walker, como Porgy, construyó un personaje profundamente humano, frágil y al mismo tiempo lleno de dignidad. Su voz, amplia y de gran nobleza tímbrica, se proyectó con personalidad, algo escasa de centro y de escasa proyección. Su fraseo naturalista ayudó a delinear un Porgy conmovedor sin recurrir al sentimentalismo. Su química con Bess fue inmediata.

Brittany Renee como Bess y Ryan Speedo Green como Crown en "Porgy and Bess." Foto: Richard Termine / Met Opera
Brittany Renee como Bess y Ryan Speedo Green como Crown en «Porgy and Bess.» Foto: Richard Termine / Met Opera

La soprano Brittany Renee ofreció una Bess de barniz seductor pero marcada por una vulnerabilidad que atravesaba la sala. Vocalmente estuvo muy segura, con un centro terso, agudos de un brillo atractivo y una línea de canto dúctil y expresiva. Dramáticamente, encontró el equilibrio perfecto entre la fuerza y la fragilidad, componiendo un personaje de enorme complejidad emocional. Renee recibió una de las mayores ovaciones de la noche.

El Crown de Ryan Speedo Green hizo temblar la escena cada vez que apareció. Su presencia escénica —dominante, instintiva, casi primitiva— contrastó con un canto impecable, de emisión franca y resonancia cavernosa. Ya es uno de los barítonos-bajos más sobresalientes de su generación, y aquí volvió a demostrar por qué.

Frederick Ballentine, como Sportin’ Life, fue una auténtica delicia teatral. Su “It Ain’t Necessarily So” se convirtió en uno de los momentos más jubilosos de la noche, cantado con picardía, inteligencia textual y una agilidad escénica que recordó al gran musical americano. Es un artista que entiende el ADN híbrido de esta ópera y lo exprime para compensar las carencias de un instrumento menos lírico. Muy convincente.

Brittany Renee como Bess y Frederick Ballentine como Sportin' Life en "Porgy and Bess." Foto: Richard Termine / Met Opera
Brittany Renee como Bess y Frederick Ballentine como Sportin’ Life en «Porgy and Bess.» Foto: Richard Termine / Met Opera

En el plano lírico más puro, destacó la interesante y poliédrica Serena de Latonia Moore, cuya escena del duelo por Robbins tuvo una intensidad casi litúrgica. Su “My Man’s Gone Now” fue muy emotiva: un canto que parecía brotar desde una herida abierta, sostenido por una técnica que nunca pierde su elegancia natural. Una de las grandes actuaciones de la velada.

Vuvu Mpofu, en su debut como Clara, cantó una “Summertime” de hermosura delicada, con línea limpia y un fraseo claro, confirmando que es una artista a seguir atentamente. El Jake de Benjamin Taylor fue otro valor seguro, aportando humanidad y un canto redondo y firme.

La ya legendaria Denyce Graves, como María, ofreció una presencia escénica autoritaria y carismática, con un canto hiperrealista muy estimulante, demostrando que además de cantar bien sigue siendo una figura capaz de dominar un escenario con un gesto mínimo.

Adrienne Danrich, Denyce Graves, Alfred Walker, Latonia Moore, y Brittany Renee en «Porgy and Bess.» Foto: Richard Termine / Met Opera

La producción de Robinson continúa funcionando en el Met: los espacios de Catfish Row están cuidadosamente articulados, la iluminación de Donald Holder crea atmósferas cambiantes con enorme eficacia, y la coreografía de Camille A. Brown añade vitalidad y textura sin entorpecer la acción dramática. El conjunto coral, brillante y comprometido, tuvo una de sus mejores noches recientes bajo la dirección de Tilman Michael.

Hay que destacar también la brillante actuación del cuerpo de baile, clave para resaltar la faceta espiritual de la música de Porgy and Bess, con todo su cromatismo instrumental y su profundidad semántica.

En definitiva, el retorno de Porgy and Bess marca un nuevo triunfo artístico de la fábrica de ópera de Nueva York, con una dirección musical de gran nivel, un reparto brillante entregado en un título que con producciones como esta sigue siendo una referencia del repertorio americano contemporáneo.

OW


★★★★☆

Metropolitan Opera de Nueva York, a 2 de diciembre de 2025. The Gershwins’ Porgy and Bess, ópera en dos actos con música de George Gershwin y libreto de DuBose Heyward y Ira Gershwin, basada en la novela Porgy de Heyward.

Dirección musical: Kwamé Ryan (debut). Producción: James Robinson. Escenografía: Michael Yeargan. Vestuario: Catherine Zuber. Iluminación: Donald Holder. Proyecciones: Luke Halls. Coreografía: Camille A. Brown. Fight Director: David Leong. Chorus Director: Tilman Michael. Orquesta y Coro de la Metropolitan Opera.

Reparto: Porgy – Alfred Walker, Bess – Brittany Renee, Crown – Ryan Speedo Green, Sportin’ Life – Frederick Ballentine, Clara – Vuvu Mpofu, Jake – Benjamin Taylor, Serena – Latonia Moore, Maria – Denyce Graves, Robbins / Crab Man – Chauncey Packer, Mingo – Errin Duane Brooks, Jim – Norman Garrett, Peter – Norman Shankle, Lily – Adrienne Danrich*, Policeman – Bobby Mittelstadt, Undertaker – Darren Drone, Annie – Jasmine Muhammad, “Lawyer” Frazier – Kevin Short, Nelson – Steven D. Myles, Strawberry Woman – Brittany Olivia Logan, Coroner – Michael Lewis, Scipio – Ezra Sibusiso