Crítica: Rafael Amargo vuelve a los escenarios en Madrid

Por Cristina Marinero Crítica: Rafael Amargo Madrid

El bailarín y coreógrafo Rafael Amargo ha regresado a los escenarios para tomar de nuevo el pulso a su danza y volver a desarrollar su carrera artística. Ha sido en el Tablao Ópera Flamenca, situado en el barrio de Malasaña, en pleno centro de Madrid, recuperando el espacio que entre los años sesenta y ochenta fue el famoso tablao Las Brujas. Qué mejor lugar para volver a bailar, que la intimidad del tablao, el verdadero escenario del flamenco, donde la energía entre artistas y espectadores se palpa tan cerca. Amargo ha sido invitado por los actuales responsables del espacio y ha bailado hasta mediados de abril, pero volverá, ahora que ha sido absuelto de todas las causas pendientes y ha terminado para él una dolorosa etapa que le había alejado de su arte casi completamente. Crítica: Rafael Amargo Madrid

Belén López y Rafael Amargo / Foto: Tablao Ópera Flamenca

La bailaora Mónica Rojas y el cantaor Salvador Barrul, nombres habituales de la escena del flamenco de las últimas décadas, son los propietarios del nuevo Tablao Ópera Flamenca y ya han invitado, para estos próximos días, a otros artistas de la altura de Pol Vaquero, José Carmona o Antonio Canales, que bailará del 25 al 27 de abril. La intención de Rojas y Barrul es mostrar la autenticidad del flamenco con la energía cosmopolita y cultural de la ciudad, desde un emplazamiento con ecos de la idolatrada movida madrileña pero que, antes, era foco fundamental del arte que nos ocupa. 

Rafael Amargo en su regreso a los escenarios / Foto: Tablao Ópera Flamenca

Rafael Amargo y Belén López iniciaron su actuación con unos jaleos extremeños acompañados de la guitarra de Raúl Ramírez, la percusión de Rafael Jiménez “el Chispa”, el violín de Fernando Rico y la voz del director artístico del tablao, Salvador Barrul.  Vestido de blanco, el bailaor granadino desplegó su baile estilizado entre aplausos de bienvenida y recibió a esa bailaora indómita que es Belén López –una de las grandes del momento-, quien la noche anterior había sido invitada a actuar con Lenny Kravitz en su concierto en Madrid. Amargo regresó solo, en su siguiente intervención, con una puesta en escena más teatral en la que fusionó su baile por alegrías con un breve recital poético, Belén López irrumpió junto a él con su zapateado preciso, su movimiento elegantemente jondo. El bailaor de quien recordamos siempre su querencia siempre manifestada por las grandes compañías de danza española que protagonizaron el siglo XX (así se presentó en el Generalife en 2015, durante un mes, en el ciclo Lorca y Granada, con una gran troupe para revivir su ballet Poeta en Nueva York) bailó con un atuendo de lentejuelas y nos mostró su mejor pataita por bulerías con todos los artistas en escena. OW Crítica: Rafael Amargo Madrid


Madrid (Tablao Ópera Flamenca), 7 de abril de 2025.