Por María Pardo Crítica: Recital Asmik Grigorian Real
La soprano lituana Asmik Grigorian, reconocida por su fuerza dramática y sensibilidad vocal, ha ofrecido el pasado 30 de septiembre un recital en el Teatro Real junto al pianista Lukas Geniušas, coincidiendo con el triunfo de la soprano lituana en la actual producción de esta misma casa por su interpretación de Desdémona en Otello. Ambos, que forman un dúo muy aclamado y premiado por su disco Dissonance (2022) dedicado a Rajmáninov, interpretaron un programa monográfico ruso que se concentra en el género de la romanza rusa: canciones breves y muy expresivas para voz y piano, equivalentes a los Lieder alemanes. Crítica: Recital Asmik Grigorian Real

El recital, que se concibió como un viaje musical de Occidente a Oriente, estuvo cuidadosamente estructurado en dos partes que dedicaron a dos de los grandes compositores rusos del Romanticismo tardío y posromanticismo. El primer bloque se dedicó a Piotr Ilich Chaikovski (1840-1893), con una selección de sus Romanzas y dos piezas para piano solo (Romance en Fa menor para piano, op. 5 y Scherzo humoristique, op. 19, nº2), más íntimo y lírico, con un tono confesional y melódico muy reconocible. Las romanzas escogidas por este dúo consolidado estuvieron impregnadas de sentimentalismo, nostalgia y melancolía: «Sred shumnovo bala» (En el tumultuoso baile), Op. 38, nº 3; «Snova kak prezhde odin» (De nuevo, sólo como antaño), Op. 73, nº 6; «Niet, tolko tot, kto zna» (No, sólo el corazón solitario), Op. 6, nº 6; «Sleza drozhit» (Una lágrima tiembla), Op. 6, nº 4; «Blagoslavlyayu vas, lesa» (Os bendigo, bosques), Op. 47, nº 5; y «Ne sprashivai» (No preguntes), Op. 57, nº 3.
El segundo bloque, con un lenguaje armónico más rico y sombrío que incluye momentos de gran dramatismo, recorrió la obra vocal de Serguéi Rajmáninov (1873-1943), desde sus primeras canciones hasta las de madurez, intercaladas con dos de sus Preludios (nº 12 y nº 13 de su op. 32) para piano. Las piezas vocales fueron: Seis canciones «V molchan’i nochi taynoy» (En el silencio de la misteriosa noche), Op. 4, nº 3; «Ne poy, krasavitsa, pri mne» (No cantes, mi amor), Op. 4, nº 4; «Ditya! Kak tsvetok ty prekrasna» (Niña, eres tan hermosa como una flor), Op. 8, nº 2; «Coh» (El sueño), Op. 8, nº 5; Doce canciones «Vesenniye vody» (Agua de manantial), Op. 14, nº 11; «O ni grusti» (¡Oh, no te aflijas!), Op. 14, nº 8; «Ya zhdu tebya» (Te espero), Op. 14, nº 1; Doce canciones «Sumerki» (Crepúsculo), Op. 21, nº 3; «Zdes’ khorosho» (¡Qué apacible!), Op. 21, nº 7; Quince canciones «My otdokhnem» (Descansaremos), Op. 26, nº 3; y, terminando con el tema que da título a su disco, Catorce canciones «Dissonance» (Disonancia), Op. 34, nº 13.

En cuanto a la indiscutible calidad de la ejecución musical, Lukas Geniušas fue muy pulcro y sosegado en sus intervenciones solistas, bastante contenido y atento a los colores armónicos tratando de encontrar la comunión con el piano, pero a la vez arrojado e intrépido cuando la pieza requería entusiasmo interpretativo. El pianista ruso-lituano mostró mucho oficio aportando un diálogo vibrante y elegante a la altura de la demanda vocal expresiva de Asmik Grigorian. La cantante lituana, que se presentó con un vestido camisero fucsia, se mantuvo en la excelencia en cada matiz, cada fraseo, cada intención aportando sombras y luces en su paleta habitual de colores sin perder su color oscuro y profundo en el que, incluso, los agudos parecían notas graves. Guardó los “fuegos de artificio” para la pieza final de la tarde, «Dissonance».
Tras muchos aplausos y bravi del público, ofrecieron un escueto y efectista bis: “Uver’ mne, drug” (Créeme, amigo), Op. 14 nº 7, de Serguéi Rajmáninov, donde el canto se vuelve confidencia y plegaria: la sencillez de una voz que busca consuelo y la respuesta del piano que la abraza en un murmullo íntimo. Como epílogo, esta romanza es un susurro que se aleja lentamente, invitándonos a guardar silencio para que la emoción resuene de camino a casa dentro de los asistentes.
Madrid (Teatro Real), 30 de septiembre de 2025. Recital de Asmik Grigorian (soprano) y Lukas Geniušas (pianista). Obras de: Piotr Ilich Chaikovski y Serguéi Rajmáninov. OW













