Por Daniel Lara Crítica: Recital Degout Tiberghien Madrid
Para la inauguración de la temporada 2025-26 del Ciclo de Lied, el Centro Nacional de Difusión Musical apostó por el barítono francés Stéphane Degout y el pianista galo Cédric Tiberghien quienes, para su debut en el ciclo, elaboraron un interesante y variado programa donde repasaron composiciones alemanas y francesas del Romanticismo al Modernismo, y en el que ambos interpretes dieron muestras de sus afinidades y su pasión por el repertorio liderístico. Crítica: Recital Degout Tiberghien Madrid

Artista dúctil y versátil, a Degout se lo suele clasificar como un “barítono Martin”, denominación que refiere a un tipo de voz lirica que posee la extensión de un barítono y la agilidad de un tenor y cuyo nombre proviene del cantante francés Jean-Blaise Martin (1768-1837). De voz esplendida, Degout destacó por su riqueza tímbrica -sobre todo en la zona central y grave-, su calidez, su fuerte musicalidad y su sensibilidad artística, cualidades que lo ubican entre los mas importantes interpretes de su cuerda de su generación. El recital dio inicio con el ciclo de canciones alemanas “Liederkreis”, op. 39 (1840) de Robert Schumann (1810-1856) sobre poemas del poeta alemán Joseph von Eichendorff, donde Degout ofreció una interpretación muy sólida tanto en las canciones más románticas como en aquellas más dramáticas, sin nunca recargar las tintas y donde mostro un buen manejo tanto de los contrastes como de los tonos. Aunque todo el ciclo fue interpretado con gran solvencia, hay que destacar, de las doce canciones: la folclórica e inicial “In der Fremde” (En tierras extranjeras), donde el barítono francés coloreó inteligentemente su canto oscuro y melancólico observando a la muerte como alivio a su soledad; la famosa “Mondnacht” a la que expuso con gran profundidad y buen gusto; la “Wehmut” interpretada con un apasionamiento sin excesos y una “Auf einer Burg” virtuosa tanto por línea como por aristocráticos detalles.

Concluyeron la primera parte del programa, los Cuatro poemas “Intermezzo” de Heinrich Heine, IGR 54 (1899) del poco conocido músico simbolista Guy Ropartz (1864-1955) sobre textos de Pierre-René Hirsch y Joseph Ropartz, donde Degout lució un canto matizado, de exquisitas medias voces y en donde se lo escuchó algo austero de expresividad. En el “Preludio” y “Postludio” de estas canciones, el pianista Cédric Tiberghien, mostró un desempeño de gran competencia. Sin lugar a dudas, lo mejor de la noche vino con la segunda parte del programa y donde, ya en territorio francés, Degout hizo maravillas en el tratamiento de los textos, imponiendo una perfecta dicción y un canto reflexivo, maduro y estilísticamente perfecto.
En las tres canciones de las seis poesías de Baudelaire, op. 20 (1894), musicalizadas por la lamentablemente olvidada Rita Strohl (1865-1941), Degout hizo gala de agudos potentes y seguros y bagaje técnico impoluto. Asimismo, muy inspirada resultó su exposición del mundo de Maurice Ravel (1875-1937) con las canciones: “Sainte”, M9 (1896) basada en un poema de Stéphane Mallarmé; “D’Anne qui me jecta de la neige” y “D’Anne jouant de l’espinette” de los Epigrammes M 21/10 (1896-1899) basada en poemas del francés Clément Marot y “Shéhérazade” M41 (1903) con texto de Léon Leclère. Todas interpretadas con un “decir” generoso de recursos expresivos, tocante emotividad y una emisión controlada y fluida. El plato fuerte de la noche fueron las famosas canciones de “Don Quijote a Dulcinea, M 84 (1932-1933), ultima composición del compositor francés sobre textos de Paul Morand y Alexandre Arnoux, y en donde Degout supo con maestría e inteligencia delinear en su voz los diferentes aspectos de la figura del ingenio hidalgo. El programa concluyó con las tres baladas de François Villon, CD 126 (1910) de Claude Debussy (1862-1918), compositor cuya música le calzó como anillo al dedo, y en donde Degout, dio cátedra de refinamiento y delicadeza. Siempre atento, en perfecta conexión y complicidad con el solista vocal, el virtuoso pianista acompañante Cédric Tiberghien, buscó complementar la voz del solista y crear las atmósferas más adecuadas para cada una de las canciones. Una sola propina cerró la velada: la bellísima canción “El espectro de la rosa” (1841) del ciclo de canciones “Les nuits d’été” del compositor francés Héctor Berlioz (1803-1869) que Degout interpretó con desbordante sensualidad y poder de comunicación. Poco publico y nada generoso a la hora de los aplausos finales.
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Madrid (Teatro de la Zarzuela), 7 de octubre de 2025. OW
XXXII Ciclo de Lied del CNDM. Obras de Schumann, Ropartz, Strohl, Ravel, Debussy y Berlioz.













