OW Por Daniel Lara Crítica: «Rigoletto» Ópera Sofía
Un rotundo éxito se apuntó la Opera de Sofia con la reposición del Rigoletto verdiano con un superlativo reparto vocal internacional y la producción escénica de la casa que firmó el director búlgaro Plamen Kartaloff. Vocalmente, la gran figura de la representación fue el barítono mongol Amartuvshin Enkhbat quien a cargo de la parte protagonista se alzó con un estrepitoso triunfo en su esperado debut en la casa de opera búlgara. Poseedor de un patrimonio vocal excelso, Enkhbat concibió un Rigoletto, el jorobado bufón del duque, perfecto a cuyo servicio puso una voz de una opulencia de recursos vocales descomunal. Asimismo, con una dicción y un fraseo modélico se reveló como un intérprete sensible e intencionado que imprimió a su canto convicción, franqueza y humanidad en los pasajes más emotivos de la parte. ¡Chapeau!

No se quedó atrás y lo dio todo, el ascendente tenor rumano Stefan Pop, cantante inteligente y musical quien, en un papel que le calzó como anillo al dedo, hizo maravillas a cargo de la difícil parte del duque de Mantua. De voz de notable lirismo, fresca, de bello esmalte y considerable extensión, Pop le regaló grandes momentos vocales a la representación. Tanto su aria “Questa o quella…” fraseada con gran calidad, variedad de matices y un supremo gusto expresivo, y su “La donna è mobile…” de fáciles y seguros agudos broncíneos y gran vigor expresivo, fueron celebradísimas por el público y lo hicieron acreedor merecidamente a una buena parte de los vítores finales. Decepcionante resultó que un cantante joven, en plenitud de medios, como Pop decidiera omitir la caballeta “Possente amor mi chiama…” privando al público de este bellísimo momento de la partitura. Completando el trio de personajes principales, una grata sorpresa resultó la atractiva, convincente y juvenil Gilda de la emergente soprano italiana Federica Guida quien concibió su parte con un canto de tocante sensibilidad, subyugante delicadeza y gran convicción. De voz lirica-ligera, dúctil y flexible, Guida derrochó seguridad y precisión en las pirotecnias brillando a mas no poder en su aria “Caro nome…” gracias a un irreprochable basamento técnico y a una impoluta línea de canto. Un nombre que seguramente dará que hablar.

Por su parte, el bajo búlgaro Svetozar Rangelov exhibió una voz de ricos y cavernosos graves que dieron gran autoridad a su composición del sanguinario sicario Sparafucile. Muy bien plantada y desenvuelta, la mezzosoprano Aleksandrina Stoyanova-Andreeva fue una Maddalena de referencia. Todos los personajes secundarios fueron cubiertos con gran profesionalismo y solvencia por elementos locales de entre los que destacaron con luz propia la efectiva y desenvuelta la ama de llaves Giovanna de la mezzosoprano Blagovesta Mekki-Tsvetkova, el vocalmente lujoso cortesano Marullo del barítono Atanas Mladenov y el cortesano Mateo Borsa del siempre efectivo barítono Angel Antonov. Asimismo, particular mención merece la condesa de Ceprano de Silvana Pravcheva y el paje de Maria Pavlova. Minuciosamente preparado y digno de todos los elogios, el coro de la casa tuvo una gran noche, demostrando una vez más su alto nivel de excelencia bajo la atenta dirección de Violeta Dimitrova.

Reemplazando al director italiano Daniel Oren, originalmente previsto, su compatriota Francesco Rosa, hizo una lectura correcta, siempre controlada, bien colorida, de enfatizados contrastes y cuidadosa del estilo verdiano que fundió a la orquesta y a los solistas de modo definitivo. El montaje escénico firmado por Plamen Kartaloff propuso un espectáculo tradicional, inteligente y efectivo que permitió el desarrollo de la acción sin sobresaltos. Excelentes, tanto la dirección escénica de los solistas -que plasmó con contundencia el carácter de los personajes- como las marcaciones de las masas corales que denotaron un profundo conocimiento teatral del prestigioso director de escena búlgaro. La escenografía funcional y de elementos justos de Lyubomir Yordanov permitió con pocos cambios un rápido curso de la trama y el vestuario elegante y cuidado diseñado por Elena Ivanova apuntaló de belleza visual el espectáculo. Sólida labor de Emil Dinkov a cargo del tratamiento luminico. Enormes ovaciones premiaron la labor de los interpretes por parte de un público enfervorizado, al que casi hubo que desalojar a la fuerza de la sala.
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Sofia (Sofia Opera and Ballet), 9 de noviembre de 2025. Giuseppe Verdi. Rigoletto. Producción de la Opera de Sofia.
Dirección musical: Francesco Rosa. Dirección de escena: Plamen Kartaloff.
Elenco: Amartuvshin Enkhbat, Stefan Pop, Federica Guida, Svetozar Rangelov, Aleksandrina Stoyanova-Andreeva, Blagovesta Mekki-Tsvetkova, Dimitar Stanchev, Angel Hristov, Silvana Pravcheva, Atanas Mladenov, Angel Antonov, Aleksander Georgiev y Maria Pavlova.
Orquesta, coro y ballet de la Opera de Sofia.













