Crítica: «Tosca» en la Ópera de Sofía

Por Daniel Lara

En final de su temporada 2024-25 la compañía de Opera y Ballet de Sofía hizo una muy meritoria reposición de la popular ópera Tosca del compositor italiano Giacomo Puccini con un eficaz elenco y la producción de probado éxito que firmó para la casa tiempo atrás el director de escena búlgaro Plamen Kartaloff.  A cargo de la parte protagónica, la soprano búlgara Radostina Nikolaeva fue una muy acertada elección. Poseedora de solventes medios vocales que conduce con autoridad e inteligencia, la soprano búlgara retrató una Floria Tosca de gran categoría. Con una voz agradablemente lírica, bien esmaltada y homogénea le dio muy buenos momentos vocales a la noche, sobre todo en aquellos más lírcos como en su dúo de entrada con el tenor “Mario! Mario! Mario!” o en el aria “Vissi d’arte” donde exhibió un canto muy dado a las sutilezas, emotivo y de gran nobleza. En el acto segundo y en el tercero, supo con mucho oficio llegar a buen puerto, aunque se echó de menos mayores matices dramáticos en su canto. En la escena se la vio muy desenvuelta y entregada a la composición de su parte. Convenció menos, el revolucionario pintor Mario Cavaradossi del tenor Kostadin Andreev a quien no pueden negársele sus buenas intenciones, más allá que no siempre los resultados acompañasen. En su desempeño vocal abundaron los excesos y las exageraciones, las efectistas exhibiciones de agudos, muchos de ellos mal emitidos o incluso gritados, así como irregularidades en la línea de canto debido en buena medida a su déficit de bagaje técnico. No obstante, el cantante búlgaro supo sacar buen partido de sus limitados medios vocales y, dotando a su parte de mucha convicción y hasta de cierto halo de heroísmo y bravura, logró llegar al final de la ópera con dignidad e incluso recolectar aplausos un vez caído el telón.

Una escena de «Tosca» / Foto: Sofia Opera and Ballet

Completando el trio protagonista, el barítono búlgaro Ventseslav Anastasov, puso al servicio de la parte del barón Scarpia, el corrupto y sádico jefe de la policía romana, una voz oscura y dúctil de buena sonoridad, gran calidad e irreprochable línea que administró con buen dominio técnico. Sus intervenciones en el Te Deum provocaron gran impacto. Más lascivo que aristocrático en sus confrontaciones con Tosca, con quien tuvo una muy buena química en escena, supo revelarse como un intérprete de gran presencia escénica e interesantes recursos actorales. En los roles secundarios, el bajo Peter Buchkov delineó con efectividad un sacristán malhumorado, pero simpático. El bajo Angel Hristov hizo gala de una voz potente y de un timbre agradecido, primero como el fugitivo prisionero Cesare Angelotti y, más tarde, como el carcelero del Castel Sant’Angelo. Sumisos a las ordenes de su jefe, el tenor Nikolay Pavlov y el bajo Alexandar Georgiev cumplieron con mucho oficio como los secuaces esbirros Spoletta y Sciarrone respectivamente. Muy correcta como el pastorcillo resultó la labor de la niña Joana Kuleva. El coro de la casa dirigido por Tanya Lazarova respondió con mucha solvencia y preparación.

Desde el foso y demostrando conocer la partitura pucciniana al detalle, el director italiano Francesco Rosa condujo a los músicos de la orquesta de la casa con buen ritmo, seguridad, perfecto control y atención a cuanto sucedía en la escena. Asimismo, supo sacar buen partido tanto de los momentos sinfónicos como de los momentos más liricos de la partitura y ofreció una lectura contrastante, equilibrada, de rico lirismo y detallista. La innovadora producción escénica de Plamen Kartaloff resultó un marco ideal para el desarrollo de la acción, de la que merece destacarse particularmente su muy estudiada y efectiva dirección teatral de actores. Aportaron mucha calidad al espectáculo visual: la simbólica y dinámica escenografía de Miodrag Tabacki, el cuidadoso vestuario de Leo Kulas y el esmerado tratamiento lumínico de Andrej Hajdinjak.

Una escena de «Tosca» / Foto: Sofia Opera and Ballet

Al final de la representación, la compañía rindió homenaje a la soprano Radostina Nikolaeva quien en esta ocasión festejaba su 50 cumpleaños y sus primeros 25 años de carrera. Muy emocionada, la soprano búlgara, recibió de manos del director de la ópera de Sofia la “Medalla de honor” de la compania y de Stanislav Pochekanski la “Lira de Oro”, máximo galardón otorgado por la Asociación de Músicos y Bailarines Búlgaros. 

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Sofía (Opera de Sofía), 4 de mayo de 2025. Giacomo Puccini. Tosca. Producción de Sofia Opera and Ballet. OW

Dirección musical: Francesco Rosa.          Dirección del coro: Violeta Dimitrova.

Dirección de escena: Plamen Kartaloff.

Elenco: Radostina Nikolaeva, Kostadin Andreev, Ventseslav Anastasov, Angel Hristov, Petar Buchkov, Nikolay Pavlov, Alexandar Georgiev y Joana Kuleva.

Orquesta, coro y ballet de la Opera de Sofía.