«Der fliegende Holländer» en la Ópera de Tenerife

Redacción OW

La temporada de Ópera de Tenerife presenta el segundo título: Der fliegende Holländer (El holandés errante) de Richard Wagner. Las funciones tendrán lugar en la Sala Sinfónica del Auditorio de Tenerife los días 16, 19 y 22 de noviembre a las 19:30 horas. Es la primera vez que se escenifica una ópera de Wagner en Tenerife y con una puesta en escena firmada por Marcelo Lombardero y al frente de la dirección musical estará el maestro Guillermo García Calvo.

Una escena de «Der fliegende Holländer» que se presenta en Ópera de Tenerife / Foto: Auditorio de Tenerife

Los cantantes que participan en esta producción son el barítono búlgaro Anton Keremidtchiev (El holandés), la soprano española Ángeles Blancas (debuta el personaje de Senta), el bajo armenio Vazgen Gazaryan (Daland), el tenor tinerfeño Airam Hernández (Eric), la mezzosoprano argentina Guadalupe Barrientos (Mary) y el tenor mallorquín Joan Laínez (el timonel de Daland). El Coro titular Ópera de Tenerife-Intermezzo cuenta con la dirección de Miguel Ángel Arqued y en el foso estará la Orquesta Sinfónica de Tenerife. José Carlos Acha, consejero de Cultura del Cabildo de Tenerife, señaló “se trata de la primera ópera escenificada del compositor alemán que programa el Auditorio de Tenerife tras las versiones en concierto de Tannhäuser y Parsifal”. Sobre hacer un Wagner hoy en día, Marcelo Lombardero comentó que “la mirada se tiene que resignificar y nosotros lo que vemos es una chica, Senta, que por su entorno de opresión patriarcal se evade en una fantasía, que es este holandés errante”. El director de escena argentino dispone de un equipo que integran la diseñadora de la escenografía y multimedia, Noelia González; el responsable de la iluminación, José Luis Fiorruccio; la responsable del vestuario, Luciana Gutman y Giselle Hauscarriaga en el diseño de vídeo. La visión de Lombardero apela a la multimedia, a las proyecciones y los efectos visuales, pero también en la expresión teatral.

Esta ópera, estrenada en Dresde en 1843, está basada en una leyenda que, a su vez, ha dado lugar a obras de diferentes disciplinas. En ella, aparece un misterioso buque fantasma, con las velas color de sangre, movido por fuerzas fantasmales y dirigido por un hombre pálido que baja a la orilla. Su capitán es el holandés errante, perseguido por una maldición por haber invocado a Satanás, y condenado a navegar sin descanso, una sanción que se suspende cada siete años, cuando se le concede la posibilidad de bajar a tierra a buscar un amor que lo salve. En este espectáculo de gran concisión dramática y escénica cuenta también la historia de Senta, que se desenvuelve en una atmósfera fría y mar bravío, y un asfixiante entorno machista violento del que intenta aislarse a través de la figura mítica del marinero holandés. El coro incorpora y refuerza la presión social a la que se ve sometida Senta en esta sociedad compleja y patriarcal.

Esta ópera se había presentado como una producción del Teatro Municipal de Santiago pero la escenografía de El holandés errante alquilada no salió de Chile por problemas logísticos totalmente ajenos a Auditorio de Tenerife. Esto provocó una situación insólita en los 22 años de trayectoria de la institución isleña, que ha sido solventada gracias al trabajo del equipo técnico de Auditorio de Tenerife, que ha respondido con la realización de una escenografía, siguiendo la dramaturgia del maestro Lombardero, algo que fue resaltado por el propio director de escena, el director artístico del Auditorio y el consejero insular de Cultura. El vestuario sí será el que pudo verse en el teatro chileno.

Ópera de Tenerife es una iniciativa del Cabildo Insular -a través de Auditorio de Tenerife-, que cuenta con el patrocinio de Instituto Canario de Desarrollo Cultural del Gobierno de Canarias y el Instituto Nacional de Artes Escénicas y Música (INAEM) del Gobierno de España.