Don Pasquale en el Colón: cuando el arte de cantar se encarna en personajes

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Don Pasquale en el Colón
Don Pasquale en el Colón

A lo largo de los últimos años he tenido ocasión de conversar con los tan amables lectores de operaworld.es desde esta lejana ciudad de Buenos Aires. Es verdad y lo digo sin orgullo, que nuestro teatro Colón presenta sus temporadas y recibe el aporte de artistas extranjeros y nacionales. A mis ochenta años puedo expresar que he sido un espectador más en las innumerables temporadas operísticas porteñas. Este último término hace referencia a nuestro puerto que a lo largo de los años recibió a innumerables artistas que venían de Europa. Hoy el transporte aéreo ha reemplazado a las largas travesías marítimas en las cuales era posible estudiar con calma.

Nostalgias aparte, hago un alto  para comentar el reciente “Don Pasquale” de Donizetti en el Colón. La Inclusión de esta ópera en la temporada 2019 suscitó gran expectación. No en vano las memoriosas descripciones tecnológicas, nos hablan de su estreno en el Teatro italiano de París en 1843. Aquí, en Buenos Aires, se lo conoció a principios del siglo XIX en el antiguo teatro de la Victoria. En esa sala y en 1848, se había dado otra ópera de Donizetti. Fue “Lucía di Lammermoor” cuando faltaban algunos años para la Constitución Nacional de 1853

“Don Pasquale” tiene vida propia y basta asomarse a su partitura para comprobar que requiere de orquesta, coro y solistas. Allí están Don Pasquale, el doctor Malatesta, Ernesto y Norina. Junto a ellos el notario. En el Colón se representó esta ópera en dieciséis   temporadas   desde 1910 hasta 2019. En la actual se anunció una nueva producción escénica.

Para quien este artículo escribe, está presente siempre y como referencia, el “Don Pasquale” de 1955. A  los quince años me deslumbró el escenario del Colón con Helena Arizmendi como No rina y Renato Césari como el doctor Malatesta. La soprano Arizmendi fallecida no hace mucho tiempo, fue discípula de María Barrientos. Barítono y soprano se metieron en sus personajes con vestimentas y decorados de época. En cambio, ahora, el Colón había publicitado una nueva representación escénica o en la jerga actual una “puesta” renovada.

Don Pasquale en el Colón

Como en materia de gustos hay enorme libertad, añoro las puestas tradicionales respetuosas de los deseos del compositor. Ahora y como novedad, “Don Pasquale” fue ubicada en Roma en el siglo XIX con vestimentas novedosas para los personajes. La interpretación fue objeto de alabanzas y también de duras críticas.

La crítica musical fue muy diversa. Por respeto citaré a los cantantes. Ellos fueron Nicola Ulivieri, Santiago Ballerini, Darío Solari,  Mario de Salvo y Jaquelina Livieri. En la dirección de la Orquesta Estable del Teatro Colón, estuvo el Maestro Srba Diníc. En los ensayos todos pusieron el mayor de los entusiasmos para que “Don Pasquale” fuese servida musicalmente.

La soprano  Jaquelina Livieri es quien se llevó los laureles del público. La crítica especializada le dedicó elogiosos párrafos. Así el colega Carlos Ernesto Ure del periódico “La prensa” de Buenos Aires, escribió: “La figura más importante de la noche fue la soprano argentina Jaquelina Livieri. Es del caso precisar que su desempeño fue de primer nivel: comodidad en el recorrido de una tesitura que supera las dos octavas, volumen amplio, registro siempre homogéneo y de buen cuerpo, fueron todos vectores que aunados a la firmeza del color y una coloratura en legato  proyectada con franqueza definen una labor digna de ser observada con cuidado.”

Desde este mismo  sitio de operworld.es hice una entrevista a Jaquelina Livieri. Fue publicada el 1 de abril de 2017. Allí ella   expresó  entre otros temas: “Resulta fundamental poder decir con el canto lo que el libretista quiso”. También su descollante Violetta de “La traviata” apareció   en nuestro sitio. Sería imperdonable una omisión mía al tenor argentino Santiago Ballerini. Su  Ernesto fue realmente el fruto de un estudio inteligente. Su juventud le permitió encarnar el personaje que posee   grandes dificultades. Así los pianos se escucharon claramente en la inmensa sala del Colón en tanto, compenetrado totalmente en su quehacer, cantó con impecable musicalidad. ¿Puede el amor trasmitirse en el canto? Sí es posible y el tenor lo logró.

Roberto Sebastián Cava