El 32º Festival Castell de Peralada estrena su programación de danza con Giselle y el Ballet du Capitole de Toulouse

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Giselle, del Ballet du Capitole de Toulouse
Giselle, del Ballet du Capitole de Toulouse

Además, actuarán en esta edición María Pagés con Una oda al tiempo, Svetlana Zakharova y las Estrellas del Bolshoi, clausurándose con hip-hop y barroco de Folía

Cristina Marinero

Esta 32º edición del Festival Castell de Peralada está dedicada a su fundadora, Carmen Mateu de Suqué, fallecida en enero pasado y alma de esta cita con la música clásica, la ópera y la danza que creó en 1987. Sus hijos, Isabel, Javier y Miguel Suqué Mateu han programado este año todas aquellas obras que más le gustaban a la gran mecenas de la cultura y el arte, iniciándolo con el Réquiem, de Verdi.

En sus palabras de presentación, Isabel Suqué subraya como homenaje, además, la exposición Carmen Mateu, el legado de las artes, que se exhibe en la biblioteca del magnífico castillo donde se celebra el festival. La nueva presidenta de la Fundación Castell de Peralada anuncia también la creación del Premio Carmen Mateu de la Música y la Danza en pro de jóvenes talentos, lo que redondea el recuerdo a la que fuera gran impulsora de las artes con el apoyo a los artistas emergentes.

Hay que aplaudir la decisión del Festival de Peralada de programar en su edición de este año un ballet de la tradición, como es Giselle, y que sea la compañía de ballet de la considerada “segunda ópera” de Francia, el Teatro du Capitole de Toulouse, la encargada de interpretarlo.  Su coreógrafo, que ha realizado su versión sobre el original decimonónico, es el director del ballet, Kader Belarbi, anteriormente estrella de la Ópera  de París en la época de Nureyev.  “He creado esta versión de Giselle”, explica,  “respetando la letra y el espíritu, pero con un lenguaje propio, con mis palabras”.

Estrenado en 1841 en la Ópera de París, Giselle sigue siendo uno de los títulos que más espectadores atrae en cuanto se programa porque es el emblema más eminente del ballet romántico y, sobre todo, porque es un ballet perfecto. En esta única función del Ballet du Capitole en el festival, sus protagonistas son los primeros bailarines  Natalia de Froberville, como Giselle, el cubano Ramiro Gómez Samón, en el papel de Albrecht, y Alexandra Surodeeva, quien interpreta a Myrtha, la reina de las Willis.

La estrella del Bolshoi Svetlana Zakharova
La estrella del Bolshoi Svetlana Zakharova

Han pasado 177 años desde que se unieran para su creación algunos de los nombres más importantes del romanticismo balletístico, encabezados por una intérprete excepcional, como fue la italiana Carlota Grisi. A la joven bailarina la llevó hasta la capital francesa el maestro y coreógrafo Jules Perrot, quien figura como uno de los autores de Giselle desde que Serge Lifar, director del Ballet de la Ópera de París desde finales de los años 30, reivindicara su nombre. Hasta entonces, Jean Coralli era su único autor, maitre de ballet de la ópera en aquellos años 30 y 40 del siglo XIX, que contó con el joven músico Adolphe Adam para crear la partitura según las necesidades coreográficas, y con un argumento perfilado por Théophile Gautier y Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges,  inspirado en poemas de Heine y de Víctor Hugo.

El gran acierto de Giselle,  explorado una década antes en La Sylphide (1832), es estar compuesto de sólo dos actos y que ambos sean como el día y la noche. Y esto, literalmente, pues en el primero se desarrolla la acción a la luz, dentro de un entorno de ensalzamiento de lo popular y piezas con aroma de folklore;  y, en el segundo, la noche trae el tutú romántico largo, los espíritus de las muchachas fallecidas antes de casarse, las Willis, y la apuesta por el amor más allá de la muerte.

Tras este clásico, el viernes 20 de julio se presentará en el festival María Pagés. Ofrece su última creación, Una oda al tiempo, con la que está recorriendo España y obteniendo el aplauso unánime del público y la crítica. Con dramaturgia de El Arbi El Harti, Pagés ha realizado una magnífica creación de baile español que respira contemporaneidad, pero fiel a su adn.

Svetlana Zakharova presentará el lunes 13 de agosto una gala junto a otras estrellas del Ballet Bolshoi de Moscú. La primerísima bailarina rusa ofrecerá como inicio de la noche Francesca da Rimini, coreografía de Yuri Possokhov sobre la partitura de Tchaikovski, donde bailará acompañada de otros dos astros de la compañía, Denis Rodkin y Mikhail Lobukhin. La estrella del Bolshoi, la Scala y el Ballet de la Ópera de Viena protagonizará también Rain Before It Falls, creación de Patrick de Bana sobre música de Bach, Respighi y Quintana-Pina, y Strokes Through the Tail, de Marguerite Donlon, con partitura de Mozart.

El cierre de la programación de danza y de esta 32º edición del Festival Castell de Peralada de este año será con el espectáculo Folía, obra del coreógrafo francés Mourad Merzouki, figura de la danza hip hop desde los años noventa, donde une esos ritmos urbanos al universo barroco con la colaboración de Franck-Emmanuel Comte y Le Concert de l’Hostel Dieu. “Con Folía”, asegura quien es responsable del Centro Coreográfico Nacional de Créteil, “quiero perseguir lo que me motiva en cada una de mis creaciones: la adopción de riesgos, la confrontación, el diálogo con el otro. Sobre el escenario, músicos y bailarines se unen para dar lugar a un encuentro sorprendente entre la música barroca, el ritmo hip hop y la danza”, subraya.