El Ballet de la Ópera del Rin inicia la temporada de danza en el Teatro Real con “Un Réquiem Alemán” de Brahms

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Un réquiem alemán del Ballet de la Ópera del Rin-Foto: Gert Weigelt
Un réquiem alemán del Ballet de la Ópera del Rin-Foto: Gert Weigelt

La composición de Brahms está coreografiada por quien ha sido su director, Martin Schläpfer, que desde septiembre de 2020 estará al frente del Ballet de la Ópera de Viena

Con Marc Piollet a la batuta, el ballet de Martin Schläpfer sobre Un réquiem alemán, de Johannes Brahms, inicia el próximo 12 de octubre la temporada de danza en el Teatro Real. Para las cuatro funciones que ofrecen hasta el domingo 14, los miembros del Ballet de la Ópera del Rin estarán acompañados por el Coro y Orquesta Titulares del coliseo de la Plaza de Oriente, con la soprano Adela Zaharia y el barítono Richar Sveda como solistas.

Martin Schläpfer ha sido director artístico del Ballet con sede en Düsseldorf y Duisburgo hasta hace dos años. Cuando tomó esa responsabilidad, en 2009, los medios alemanes hablaban de la gran reforma iniciada en la compañía, a la que desde poco después ya alababan como una de las más importantes del país.

Desde 2016, ha compartido  la responsabilidad con el bailarín de origen rumano  Remus Şucheană  y en  este año se ha centrado casi completamente en su actividad como coreógrafo, con el cometido de realizar una nueva creación cada temporada.

Tras nuestra visita a su sede en la bella ciudad de Düsseldorf para hablar con Martin Schläpfer sobre la coreografía que presentan en el Teatro Real, Un réquiem alemán, con la que se inicia la temporada de danza en el Real coliseo, y ver su versión contemporánea de El lago de los cisnes, la Ópera de Düsseldorf anunció que había sido nombrado director del Ballet de la Ópera de Viena. Comenzará el 1 de septiembre de 2020 y sustituye a su actual responsable, el exestrella del Ballet de la Ópera de París, Manuel Legris.

La magna obra de Johannes Brahms que ofrecen fue estrenada en 1869 y habla de la vida y de la muerte a partir de textos de la biblia luterana. “Un réquiem alemán era mi disco favorito cuando entré en la escuela del Royal Ballet, en 1978”, cuenta Martin Schläpfer sobre la coreografía que supone la presentación del prestigioso ballet de Alemania en Madrid. “De hecho, fue el primer disco que compré allí, junto a Baltimore, de Nina Simone. Por eso es una composición que conozco desde que era un jovencito y siempre me ha encantado. Cuando llegué a Düsseldorf, no dudé en llevarla a la danza como uno de mis primeras coreografías”. Bailarín del Basel Ballet, en 1977, Schläpfer fundó la Basel Ballet School Dance Place en 1990 y en 1994 fue nombrado director del Ballet de Berna, en su Suiza natal. Antes de llegar al Ballet del Rin, había sido director, entre 1999 y 2009, del BalletMainz. Dice que George Balanchine y Hans van Manen son sus principales referentes y cuenta con más de sesenta coreografías en su carrera, con piezas creadas para, entre otros, el Ballet de la Ópera de Múnich o el Ballet de Zúrich.

Martin Schlaepfer-Foto: Gert Weigelt
Martin Schlaepfer-Foto: Gert Weigelt

Con la composición que Brahms comenzó a esbozar en 1861, el Ballet de la Ópera del Rin traerá al escenario del Teatro Real toda una puesta en escena cercana al “teatro total”, para exponer temas como la interdependencia de los seres humanos. “Cuando creéUn réquiem alemán”, explica el coreógrafo suizo sobre este título de 2010, “tuve la oportunidad de trabajar de una forma muy estrecha con otros departamentos de la Opera del Rin, con el coro, los cantantes solistas, barítono y soprano,  además de con la orquesta. Creo en el poder de la danza”, subraya, “la entiendo como una forma teatral a la misma altura que las demás. Y, aunque siempre parto de la música, no veo la danza como un retrato de esa música. Cada composición dicta una cualidad o atmósfera diferente a las otras y me parece muy bello sentirlo. Por supuesto que cada una de mis coreografías parte de mi escritura personal, que se puede distinguir por una imagen y estilo determinados. Quizá se pueda ver a Schläpfer en ellas y reconocerlo, pero cada pieza dicta su propio estilo”.

Proclamado por la revista de danza alemana Tanz “Compañía del Año” en cuatro ediciones consecutivas de sus premios de la crítica, el Ballet de la Ópera del Rin está formado por cuarenta y tres bailarines de dieciséis nacionalidades diferentes, entre ellos, los españoles  Daniel Vizcayo, Virginia Segarra y Rubén Cabaleiro. Es de las contadas compañías europeas en las que sus artistas pueden interpretar el trabajo de grandes coreógrafos de la historia de la danza, además de las creaciones que realiza cada temporada Martin Schlaepfer. En el repertorio de la compañía con sede en Düsseldorf y Duisburgo se suman coreografías de Frederick Ashton, George Balanchine, August Bournonville, Kurt Jooss, Jerome Robbins o Antony Tudor, pasando por Merce Cunningham, William Forsythe, Ohad Naharin, Paul Taylor y Twyla Tharp. Además de coreógrafos europeos neoclásicos contemporáneos como Nils Christe, Mats Ek, Marco Goecke, Jiří Kylián o Paul Lightfoot & Sol León.

Un réquiem alemán es un ballet para toda la compañía y, a diferencia de lo que puede inducirnos su título, trata sobre nosotros, sobre los vivos”, señala Schläpfer de la coreografía con escenografía de Florian Etti y vestuario de Catherine Voeffray. “No se pregunta si hay un dios; es, por contra, una obra muy abierta. Mi intención no era hacer una pieza de educación sobre la religión correcta o la incorrecta, sobre  esta nacionalidad o la otra. Mi objetivo era hacer un ballet trascendente y es muy contemporáneo porque integra todas las posibilidades. No afrontamos la religión en el terreno conservador, sino como todo lo contrario porque, además, Brahms no era religioso de la forma común en que entendemos el término, él era muy ambivalente.  Un réquiem alemántiene un aspecto como de ritual. Y es la razón por la que nunca sentí, en absoluto, que fuese un sacrilegio elegir una obra religiosa y bailarla ”.
Cristina Marinero