El CNDM inaugura su temporada 13/14.Madrid

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El Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) inaugura su extensa e intensa temporada 13/14 con dos conciertos de acceso libre, el sábado 5 y el domingo 6 de octubre, en León y Madrid respectivamente. El primero de ellos, el sábado 5 a las 20h. en la Catedral de León, dará el pistoletazo de salida a los 146 conciertos que organizará hasta julio de 2014 el centro en (de un total de 184 actividades en 14 ciudades españolas). El encargado de abrir la temporada será el reconocido clavecinista Eduardo López Banzo, acompañado por cuatro cantantes que han sido seleccionados de los dos Cursos de Interpretación Vocal Barroca organizados por el CNDM, y dirigidos por López Banzo, en la capital leonesa: las sopranos María Eugenia Boix y Amaia Larráyoz, el barítono Héctor Guerrero y la mezzosoprano Nerea Berraondo, ésta última, con una joven pero muy prometedora carrera internacional en la que ya comparte escenario junto a grandes nombres de la lírica como son Vivica Genaux y Ann Hallenberg. Este recital es, además, el primero de los cuatro conciertos (integrados dentro del XXX Festival Internacional de Órgano de la Catedral de León, FIOCLE) que, bajo el título Peregrinatio, conforman el VIII Ciclo de Músicas Históricas de León.
Al día siguiente, en el Patio Nouvel del Museo Nacional de Arte Reina Sofía (12h), medio centenar de percusionistas, con la Joven Orquesta Nacional de España y el conjunto Neopercusión al frente, estrenarán en España la obra de John Luther Adams Inuksuit, de 2009. Adams (Mississippi, 1953) es descrito por Alex Ross (The New Yorker) como “uno de los pensadores musicales más originales del nuevo siglo” y, con una vida y trabajo profundamente arraigados a la naturaleza, ha recibido, entre otros galardones, el Premio Heinz por su contribución a la sensibilización medioambiental y el Nemmers de la Universidad Northwestern “por fusionar los mundos físico y musical en una visión artística única que trasciende fronteras estilísticas.” Inuksuit, es una palabra de la lengua Inuit que significa “actuar con la capacidad del ser humano”, un “inuksuit” es literalmente un “marcador de piedras”. La pieza fue escrita para ser tocada desde 9 a 99 músicos-percusionistas y ha nacido a través del tiempo, la energía, la atención y la generosidad de miles de artistas y oyentes para “mezclar y confundir los sonidos de la naturaleza y de la humanidad”. Adams se inspiro en textos de Henry David Thoreau, quien escribió acerca de los cambios ambientales que se produjeron durante la Revolución Industrial. Según Adams, “La música no es lo que hago. Es la forma en que entendemos el mundo. Como compositor, mi creencia es que la música puede servir como modelo de resonancia para la evolución de la conciencia humana y la cultura, que nos anima a profundizar y ampliar nuestra conciencia del mundo milagroso que habitamos. Esta “gran obra” da la posibilidad de que músicos de todo el mundo se encuentren y comulguen creándose entre todos ellos una gran comunicación que al mismo tiempo genera una impresionante sensación de positivismo.”