El Gran Teatro de Ginebra estrena la adaptación de Levinas de «El Principito»

82

 El Gran Teatro de Ginebra estrena la adaptación de Levinas de «El Principito»

La opera de Michaël Levinas, basada en la famosa obra de Saint-Exupéry, se ofrecerá en el Gran Teatro de Ginebra hasta el 10 de enero.

Después de su estreno mundial en la Ópera de Lausanne el 5 de noviembre de 2014, la ópera de Michaël Levinas, El Principito, basada en el famoso cuento homónimo del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry, se representaba por primera vez el pasado martes en el Gran Teatro de Ginebra, donde permanecerá con funciones diarias hasta el próximo sábado día 10 de enero.

Esta co-producción nace de la iniciativa de tres teatros franceses, la Ópera de Lausanne, la Ópera de Lille, donde se presentó la primera semana de diciembre, y el propio Gran Teatro de Ginebra; la propuesta de las tres instituciones llegó al compositor parisino, quien aceptó el reto que suponía llevar el texto de Saint-Exupéry al género lírico sin dejar atrás buena parte del carácter infantil. Ha de tenerse en cuenta que, pese al extenso número de formatos a los que ha sido adaptado, incluyendo el musical, la ópera es de los menos frecuentes (Horwath y Klaas, en 1985, o Portman, en 2003) debido a su complejidad. Levinas mantiene el simbolismo y lenguaje original del libro para alcanzar así un equilibrio entre la simpleza y la «dimensión intelectual», un rasgo inherente al propio libro y por el que ha encandilado tanto a niños como adultos desde que viera la luz en 1943.

El responsable de que este trabajo funcione en el escenario es Lilo Baur, director suizo, que, hasta al fecha, sólo había dirigido obras teatrales. Tanto él como el coreógrafo británico Julian Crouch afrontaron un proceso de realización de la puesta en escena que se produjo en paralelo a la composición de la música y, a menudo, sin la posibilidad de conocer la totalidad de la misma. No obstante, Levinas quedó satisfecho por el trabajo de Baur y respetó las decisiones del director a la hora de mostrar al público de manera ágil y perspicaz la fantasía que emanó de la mente del célebre escritor francés, y que pronto podrá verse también en el Teatro Chatelet de París y en la Opera Real de Valonia.