EL MARIONETISTA BASIL TWIST RECREA EL UNIVERSO DE TITON ET L’AURORE PARA LA OPÉRA COMIQUE DE PARIS

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A menudo la ópera se define como el “espectáculo total”, pues aúna música, teatro, danza, arquitectura, artes plásticas, diseño de vestuario… Pero, a pesar de este hecho, la prensa especializada sigue prestando poca atención a muchos de los que hacen posible esta maravillosa interdisciplinaridad. Opera World quiere enmendar su plana y dar voz en una serie de entrevistas a estos profesionales (escenógrafos, iluminadores, figurinistas, bailarines, videoartistas…) que siguen pasando demasiado desapercibidos para el gran público. En esta primera entrega, nos hemos trasladado hasta Nueva York para entrevistar en su estudio a Basil Twist, un artista estadounidense que ha llegado a la lírica desde el mundo de los títeres, y que presenta este mes en la Opéra Comique de París su feérica versión de Titon et l’Aurore, de Jean-Joseph Cassanéa de Mondonville.

El marionetista y director de escena Basil Twist
El marionetista y director de escena Basil Twist

Esta “pastoral heroica” fue estrenada en la Académie royale de musique de París el 9 de enero de 1753, en el contexto de la querelle des bouffrons, que enfrentaba a los partidarios de la tradición operística francesa y a los defensores de las formas italianizantes. Según cuenta el barón de Grimm en sus Mémoires historiques, littéraires et anecdotiques, fue Mondonville con esta obra « quien derrotó a los defensores de la música italiana y de los bufones”, en referencia al hecho de que en 1752 una troupe italiana hubiese conseguido representar por primera vez en la Académie royale de musique la ópera bufa La serva padrona de Pergolesi, lo cual provocó  un  gran escándalo. Según Grimm, Mondoville logró granjearse apoyos en la corte de Versalles convenciendo a personajes de la influencia de Madame Pompadour de que lo que estaba en juego no era el prestigio de su propia música sino el de toda la nación. El patriotismo se enardeció y, el día del estreno, el patio de butacas de la Académie fue ocupado por soldados chevau-légers, gendarmes de la guardia del rey, mosqueteros y caribineros que dispensaron los aplausos más estruendosos que jamás se habían escuchado en una première. El éxito fue tal que se ofrecieron treinta y cinco funciones de Titon et l’Aurore de enero a junio de 1753, y la obra fue reprogramada en otoño de ese mismo año.

Espero que esta pequeña introducción sirva para acrecentar su interés por esta ópera barroca poco representada en nuestros días y por el artista que mueve los hilos de esta nueva producción de l’Opéra comique, Basil Twist. Sin más preámbulos, les dejo que disfruten con esta entrevista firmada por el tenor Joshua La Force. Para quienes no comprendan el inglés, la transcripción de la misma se encuentra a continuación del vídeo.

Majo Pérez

Joshua La Force: Basil Twist, gracias por invitarnos a tu estudio.

Basil Twist: Es un placer recibiros.

J. LF.: Creo que te hemos pillado trabajando en…

B. T.: Titon et l’Aurore.

J. LF.: Esta ópera está basada en una tragedia de Eurípides, y eso es todo lo que da mi conocimiento sobre teatro grecolatino… Titón es hijo de Prometeo, y la diosa Aurora, personificación del amanecer, ¿no?

B. T.: Aurora es la diosa del amanecer pero Titón es un humilde pastor, y por lo tanto, un mero mortal: No obstante, ambos están enamorados.

J. LF.: Y este trabajo es para la Opéra comique…

B. T.: Llevaba ya varios años en contacto con ellos. Me habían requerido para ciertos proyectos que tenían un componente fantástico, y unos años después me volvieron a contactar y me preguntaron si estaba disponible, yo dije que sí, y fue cuando ellos me dijeron que esta vez querían que desarrollase mi propio universo para esta obra. Esta producción la estoy dirigiendo y diseñando yo, desde la escenografía al vestuario.

J. L.F.: Eso es interesante. Recuerdo que la primera vez que vi un trabajo tuyo fue cuando recreaste el universo de Aida. Y al mismo tiempo tenías en repertorio un Hansel y Gretel.

B. T.: Exacto.

J. LF.: Y en esa ocasión también te encargaste tú tanto de dirigir como de diseñar la escenografía…

B. T.: Decorados, vestuario, sí.

J. LF.: Existe la pretensión en ópera de subir al escenario a personajes infantiles, pero estos tienen que ser encarnados por adultos, ya que tienen que cantar o actuar de un modo muy específico, y al final esto resulta muy poco creíble. Sin embargo, en el universo que tú creaste….

B. T.: Todos los demás eran tres veces más altos que los niños.

J. LF.: Eso es. Los niños eran los únicos personajes a tamaño natural.

B. T.: Lo principal era conseguir una bruja creíble.

J. LF.: ¿Y cómo lo conseguiste?

B. T.: Mediante una marioneta de cinco metros de alto, en el interior de la cual se encontraba el cantante.

J. LF.: O sea que dentro había un barítono de casi dos metros.

B. T.: La marioneta casi triplicaba su estatura. Lo cual no impedía que la bruja resultara una mujer fatal pechugona y voluptuosa, simplemente era gigante. Y además me empeñé en que ella se tenía que comer a uno de los niños, pues el libreto lo menciona pero nunca se ve en escena. En mi producción se ve cómo literalmente la bruja engulle a un niño de pan de jengibre.

Producción de Hansel & Gretel por Basil Twist para el Michigan Opera Theatre
Producción de Hansel & Gretel por Basil Twist para el Michigan Opera Theatre

J. L.F.: Y además el cantante-actor que hay dentro de la marioneta, mientras cantaba, tenía que mover unos brazos ¿de qué longitud? ¡Qué complicado, no!

B.T.: De casi metro y medio. La verdad es que fue todo un reto para el intérprete.

J.L.F.: Tú te describes a ti mismo como un outsider. ¿Cómo acabasteis, tú y tus marionetas, haciendo ópera, qué te llevó a la música clásica?

B.T.: Bueno, la música casi siempre ha formado parte de mi trabajo, sobre todo desde que en 1998 monté la Sinfonía Fantástica. Eso me impulsó a seguir trabajando en el ámbito musical. Y con el tiempo, creo que ese fue el trampolín que me llevó a la ópera. Para empezar, la ópera no es algo realista, por lo que, combinar un cierto grado de fantasía con elementos dramatúrgicos fuera de lo común resulta perfecto.

J. LF.: También eres conocido por tus colaboraciones con los artistas del Downtown y tus producciones para Broadway.

B. T.: Así es.

J. LF.: ¿Cuál ha sido la producción más ambiciosa en la que has participado con tu arte de marionetas?

B. T.: Probablemente, La familia Adams. Fue la primera y la que me costó más.

J. LF.: Al igual que tú no eres nuevo en el arte de las marionetas, tampoco lo es tu familia…

B. T.: Mi madre era marionetista. Formó parte del Gremio de marionetistas de San Francisco. Lo que más me impactó de niño es cuando la acompañaba a las actuaciones con su troupe y podía estar detrás del escenario y tocar los títeres. También su padre, mi abuelo materno, que murió antes de que yo naciera y que dirigía una big band en los años 30 y 40, usaba marionetas en sus espectáculos. Él tenía marionetas de hilos al estilo de Frank Paris que actuaban a su lado encima del escenario. Mi abuela me regaló esas marionetas cuando era un niño porque me tenían totalmente fascinado y eso significó mucho para mí. Todavía las conservo.

J. LF.: Guau, eso explica algo sobre tu relación con este arte de las marionetas, no solo por tu madre, sino esas marionetas que te regalaron siendo niño, que ya entonces serían una antigüedad y que aún existen hoy. Oye, también colaboras en un proyecto del Here Theater, creo que lo empezaste tú, que forma marionetistas noveles de todas las edades, aquí en Nueva York.

B. T.: Sí, el proyecto arrancó con la Sinfonía Fantástica, y se llama “Dream Music Puppetry Program”, (“Dream music” era un tema de mi abuelo). En este proyecto nos gusta priorizar espectáculos de marionetas que incorporan música. Ya que parte de mi formación la hice en Francia y que conozco la escena internacional de marionetistas, intento invitar a artistas de otras partes a fin de mostrar lo mejor del panorama internacional al tiempo que patrocinamos a artistas emergentes de proximidad.

J. LF.: Has mencionado que te formaste en Francia, en…

B. T.: Charleville-Mézières.

J. LF.: ¿Es esta la primera vez que vuelves a Francia para actuar?

B. T.: Ya he hecho algunas cosas en Francia. Pero estoy muy ilusionado con este proyecto porque representa un regreso. Y además es el proyecto más ambicioso de los que he realizado en ese país.

J. LF.: ¿Qué parte de tu universo creativo deseas trasvasar al universo clásico de Titon et l’Aurore?

B. T.: Me gustaría darle animación a todo el conjunto.

J. LF.: Durante mi visita a tu estudio, aquí en Abrons, me he topado con un montón de nueve ovejas a tamaño real. ¿Forman parte de la fantasía que estás creando?

B. T.: Protagonizan una especie de festín ovejero al estilo Busby Berkeley que se ve en un momento de la obra.

J. LF.: También vi tu recreación de las Tres Gracias.

B. T.: Son marionetas de hilos que deben ser manejadas desde un puente. La Opéra Comique dispone de una especie de pasarela sobreelevada que pueden instalar. Como no siempre es fácil conseguir una de esas cuando la quieres, me dije ‘estaría bien usarla’, pero es muy alta.

J. LF.: Muchas gracias por tu tiempo, Basil Twist.

B. T.: Ha sido un placer.

J. LF.: Esta producción de Titon et l’Aurore se podrá ver en la Opéra Comique de París del 18 al 27 de enero de 2021.