El minuto de oro de KKTV de Lothar Siemens en Las Palmas de Gran Canaria

99

 

El minuto de oro de KKTV de Lothar Siemens en Las Palmas de Gran Canaria
Lothar Siemens, compositor de El minuto de oro de KKTV

El minuto de oro de KKTV de Lothar Siemens, cuarta producción operística del proyecto InterArtes, ha tenido en la función de estreno un éxito arrollador. Gran entrada en el Teatro Pérez Galdós y ambiente de plena identificación de los intérpretes y el público en el seguimiento de la cuarta y más larga ópera del autor, que, al igual que en las anteriores, da texto y música a un asunto de actualidad con el doble propósito de divertir y despertar actitudes críticas más allá de la risa. Su innata ironía y su facilidad para caricaturizar las vertientes grotescas de lo cotidiano se proyectan en este caso sobre los «reality shows» de la televisión-basura, rompedores de todos los lìmites de la vulgaridad, la manipulación contracultural y el desprecio de lo verdadero en el espejo deformante de los índices de audiencia que sostienen el negocio. Cuando el programa de turno empieza a decaer, tan solo la tragedia real, un hecho de sangre, rescata el «share» del gran fraude montado sobre artificios inverosìmiles.

Siemens conoce a la perfección los registros del viejo «dramma giocoso» y en su actualización no deja al azar un solo detalle. Toda la obra sucede en una escena y en tiempo real. El lenguaje de los actuantes, la visualización de los prototipos, su gestualidad y el carácter burlesco de la música emitida están muy cerca de los modelos televisuales de mayor éxito. No necesita exagerar para sacar a primer plano su ridícula mendacidad. El público ríe con ganas mientras recibe subliminalamente un duro mensaje crìtico. El plan de la obra es hacer comunicable y familiar la palabra, la actitud y el gesto mediante una música vocal y coral directa, exenta de florituras y con muchos rasgos de la lìrica personal del autor. En la partitura del grupo instrumental, que hace glosa y acompañamiento, desarrolla con intención una consumada cultura de la expresividad barroca trasplantada al presente. Ampulosa en «carátulas» y sintonìas, sutil en la inducción de elementos reflxivos y de indiscutible saber formal, esa música es el contrapunto de calidad del disparate escénico.

La escenografía de El minuto de oro de KKTV brillante, colorista y bien iluminada, constituye, como el movimiento, un logro del director Antonio Navarro. La direcciòn musical del siempre sorprendente y gran pianista Iván Martín se adhiere a la acción como un guante, al tiempo que pone en valor la belleza de los comentarios y las transiciones. Nikoleta Popova  consigue la idoneidad del coro.

Sería interminable la cita de todos los participantes escénicos y obscénicos, es decir los que vemos y no vemos. Todos jóvenes, ninguno profesional, despliegan con fe y entusiasmo sus mejores condiciones artísticas.

Es preceptiva la cita de los cantantes: la soprano Tania Lorenzo, como presentadora del «reality», emite con buen gusto una voz pequeña que se crece considerablemente en la «lamentatio» final; Estefanía Perdomo, magnífica de vocalidad e histrionismo en su rol de esposa burlada, marca con su gran voz un techo de eficacia tragicómica; entre los caballeros destaca la comicidad del tenor Antonio Trejo hasta cuando finge gallos; y son estupendos el bajo Vicente Domínguez y los barítonos Javier Luna y Héctor Rodríguez.

En suma, una gozada de espectáculo para una pieza de ingenio y humor que fue largamente aplaudida y braveada.

G.García-Alcalde