Redacción OW Teatro Zarzuela «El potosí submarino»
El Teatro de la Zarzuela rescata El potosí submarino, joya cómico-fantástica de Arrieta, 130 años después de su última representación
El Teatro de la Zarzuela estrenará el próximo 19 de noviembre una nueva producción de El potosí submarino, zarzuela cómico-fantástica en tres actos con música de Emilio Arrieta y libreto de Rafael García Santiesteban, una obra que no se veía sobre los escenarios desde 1895. El título, cuya recuperación constituye uno de los hitos de la temporada, podrá verse del 19 al 30 de noviembre en un total de 10 funciones.

La dirección musical corre a cargo de Iván López Reynoso, al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid (ORCAM), mientras que la versión, dirección de escena y el vestuario llevan la firma de Rafael R. Villalobos. Junto a la orquesta intervendrán el Coro Titular del Teatro de la Zarzuela y un doble reparto en los personajes de Misisipí (Manel Esteve / Enric Martínez-Castignani), Celia(Carolina Moncada / Nuria García Arrés), Cardona (Alejandro del Cerro / Enrique Ferrer), Perlina (María Rey-Joly / Irene Palazón), Coralina (Mercedes Gancedo / Laura Brasó), Príncipe Escamón (Juan Sancho / José Luis Sola). El cantante y actor Rafa Castejón interpreta, en todas las funciones el personaje de Page Ale.
Una sátira de ayer que interpela al presente
Integrada en el Proyecto de Recuperación del Patrimonio del Teatro de la Zarzuela, la nueva producción revisita el espíritu satírico del libreto original, que enmascara —tras su apariencia de aventura “juliovernesca”— una crítica directa a la corrupción, el tráfico de influencias y la obsesión por la riqueza fácil en la España de 1870. Villalobos traslada ahora la acción a la España de 1993, “el año de la resaca”, según sus palabras, tras el deslumbrante 1992 de Juegos Olímpicos, Expo y capitalidad cultural. Un país que, entre escándalos financieros como Banesto o Ibercorp, iniciaba la senda de la especulación y el boom inmobiliario. “España no ha cambiado tanto”, subraya el director, que ve en esta obra un espejo que permite reírse…, pero también incomodarse.

La reposición es fruto de una extensa labor musicológica dirigida por María Encina Cortizo, que permitió localizar y estudiar las fuentes históricas conservadas en la SGAE. Con el apoyo del INAEM se editó la partitura utilizada en esta producción. La colaboración entre el musicólogo Enrique Mejías y Villalobos ha sido clave para preservar el tono satírico y la singular melancolía que caracterizan la obra. La propuesta visual de Emanuele Sinisi, junto con la iluminación de Felipe Ramos y las videocreaciones de María Cañas, presenta un fondo marino de gran impacto escénico. Destaca la apuesta por la sostenibilidad, ya que cerca del 50 % de la escenografía y vestuario procede de materiales reutilizados, entre ellos elementos de La violación de Lucrecia, con puesta ne escena del propio Villalobos (2023).













