El Teatro Real homenajeará a Teresa Berganza en su 80 cumpleaños

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    • Teresa-Berganza1El Teatro Real, que está preparando un concierto «por todo lo alto» con un contenido aún «secreto».

«Será un recital dedicado a Mozart, a Rossini, a la zarzuela… Con grandes cantantes y con muchos jóvenes que empiezan y a los que ella ayuda tanto, pero no se puede adelantar nada más», confirma a Efe a regañadientes el intendente del Real, Gerard Mortier.

«La Berganza», de la misma quinta que Montserrat Caballé, fue la «sorpresa» de la celebración del 70 cumpleaños de Plácido Domingo, también en el Real, el 22 de enero de 2011.

Cuando ella apareció en escena, con un vestido negro y un impresionante abrigo de seda rosa, y enseñó el hombro al tiempo que cantaba, remedando la sensualidad de Marilyn Monroe en la Casa Blanca ante John F. Kennedy, el «Happy Birthday», las risas y los aplausos casi no permitían escucharla.

«Querido Plácido -le dijo- se suponía que ahora salía yo y cantaba ‘La Traviata’ pero ‘è tardi’, como diría Violeta, ‘è tardi’ en general. Je t’aime, eso que tú me has dicho a mí tantas veces antes de matarme. Te quiero por lo guapo que eres, lo bien que cantas y porque eres una gran persona», le dijo emocionada.

Él, desde el palco real, se deshacía tirándole besos y cuando llegó al escenario se la «comía» porque, decía, lo que siente por ella es «adoración».

Por eso, y porque poco después, a mediados de julio, tiene que estrenar en el Real «Il postino», no sería de extrañar que él le devolviera el homenaje el próximo 21 de junio.

Asegura  Berganza en una de sus últimas comparecencias públicas, que se ha especializado en huir de los homenajes que le organizan constantemente, aunque ella, como ha sucedido con su idolatrada Victoria de los Ángeles, los promueva sin descanso para los demás y participe en ellos entregada y generosa.

Ni le tiene miedo a la edad y, de hecho, siempre reivindica su año de nacimiento porque desde que cumplió 21 «se empeñan» en decir que nació en 1935, ni a la muerte porque, subrayaba en una entrevista con Efe, es «lo único seguro en la vida».

«Nunca tuve seguro que iba a cantar ni que iba a tener a mis tres hijos, ni que sería tan feliz. Ahora bien, que la señora muerte me lleve lo mejor posible», dice.

Por eso a veces se recrea en la idea de morir cuando esté en medio de unas sesiones diarias de yoga.

«Cuando no siento nada más que un punto en el entrecejo me digo ‘porque no me habré quedado ya aquí’. Qué maravilla morirse así, no sentir más, no sufrir más, aunque amo la vida. Es que los artistas somos raros», asevera.

Piensa que España, a la que tuvo que venir «a demostrar» hace 25 años «quién era», el público simplemente la adora.