Entrevista a Fabio Bonizzoni, director de La Risonanza

88
Entrevista a Fabio Bonizzoni
Fabio Bonizzoni. Foto: Marco Borggreve

Fabio Bonizzoni, uno de los organistas y clavecistas referentes en el mundo de la música clásica, habla para Opera World. Una mañana en la que el maestro nos contó su pasado, presente y futuro en el mundo de la música clásica.

Buenos días Maestro, en primer lugar, háblenos sobre el pasado concierto en Madrid.

Interpretamos un programa bastante mixto en el Auditorio Nacional. Bueno, en realidad, no fue muy mixto ya que sólo hay dos temáticas principales; sin embargo, esos dos temas son muy diferentes el uno del otro. Elegí las sonatas de cuerda de Biber con violín y continuo. Una de las pocas obras instrumentales que es definitivamente sacra. Hablamos de “La Anunciación”, “La tentación sola”… Es una música muy intensa y muy rara, con un lenguaje único en el panorama musical. Además, interpretamos también tres obras españolas de dos compositores españoles: Durón y Torres.
Fue un programa completamente sacro; pero, una mitad del programa fue vocal; y, otro, instrumental. Es curioso porque solemos ver únicamente la música sacra como vocal pero la música instrumental, no es menos sacra que la vocal. Asimismo, es fascinante cómo podemos ver las aproximaciones y diferencias entre los compositores que componen el programa: uno del norte y los otros dos, del sur.

 ¿Qué han contribuido estos dos compositores españoles: Durón y Torres al barroco español?

Son dos de los principales compositores del barroco español. Sin embargo y lo comentaba hace unos minutos con mi compañero, el barroco español parece estar perdido en el tiempo. Al menos, espero difundirlo tal y como se merece e intentar que su música sea conocida. Estoy encantado de darle vida a estos “desconocidos compositores” españoles.

Escogiste a Yetzabel como la voz soprano de su programa. ¿Qué has visto en la voz de Yetzabel que no tenga los demás?

De hecho, hay dos aspectos. Uno de ellos es, básicamente, porque ella es nativa, por lo que es más fácil cantar en su propio idioma ya que el texto está escrito en castellano. Por otro lado, cabe también la residencia de los compositores, es decir, los compositores españoles vivían en España y por ello, necesitaba alguna voz cálida que estuviera en consonancia con el ambiente mediterráneo. Aunque no lo creas, hay mucha diferencia entre la voz de la gente que nace en el sur y en el norte. La voz es el reflejo del lugar donde has nacido.

Esta temporada en el Auditorio Nacional tiene un ciclo muy extenso de música barroca. Pero llevo preguntándome esto mucho tiempo, ¿piensa que no se le da la suficiente importancia a la música barroca en las programaciones de los auditorios, en la sociedad? 

Creo que es mejor ahora que como estaba hace mucho tiempo. La música barroca se escuchaba solo en los “festivales barrocos” y no, por ejemplo, en los auditorios. Aun así, pienso que el problema de la música barroca puede que sea por los problemas financieros que hay detrás de todo esto. Igualmente, podemos ver cómo la música barroca se toca únicamente por orquestas de cámaras en salas pequeñas de cámara y no grandes orquestas barrocas. Pienso que esto debería ser el paso principal para tener una oportunidad. No pretendo que se convierta en una gran “masa musical”, relacionado con la música del siglo XIX. Se debería llegar a un punto en el que se puedan mezclar y lograr que la música barroca se toque en grandes salas. Si esto ocurriera, la música barroca sería considerada igual que el resto y “fácil” de escuchar como ocurre cuando se interpreta música romántica.

He hablado con bastante gente sobre los estereotipos de la música barroca. La mayoría piensa que este tipo de música está relacionada con lo tradicional, con lo cortés, con el ambiente de los palacios de Viena…

Ciertamente, esto es una música antigua; pero, hay que remontarse al inicio de los sesenta donde hubo un movimiento de protesta, como en el caso de Frans Brüggen. Entiendo lo que dices, pero no tiene que estar relacionado únicamente con el barroco, sino con la música clásica en general, ya que este género parece ser el género musical de los jubilados. Nada más tienes que mirar alrededor en las gradas de los conciertos. Esto se convierte en un problema social ya que tan alto es, ahora, el desempleo para la gente joven que no pueden permitirse ir a un concierto de música clásica. Es un problema muy serio. Asimismo, creo que los conciertos de música barroca tienden a ser como unos eventos secretos. Mi objetivo es encontrar la manera de “desacralizar”, por ejemplo, una ópera barroca y encontrar la manera de poner tres horas de música en un contexto. Que la gente disfrute tanto la atmósfera de su alrededor que consiga de, alguna manera, llevar al público un sentimiento diferente.

Entrevista a Fabio Bonizzoni
Fabio Bonizzoni

¿Cree en una renovación del barroco?

Bien, hay una “modernización” que está siendo efectiva y muy satisfactoria, pero mi duda es si este efecto actual está cambiando la música. Es decir, debe producirse esta renovaciónen un contexto moderno pero sin cambiar la música. Al final, conseguiremos los mismos resultados; pero hay que respetar la música, no cambiarla. Todas estas circunstancias mencionadas anteriormente, este ambiente social que nos rodea hace que el público sea incapaz de volverse loco con este tipo de música. En los conciertos tienes que estar serio, silencioso, sin movimiento…imagínate cómo va a existir una renovación.

Eres una de las referencias mundiales del órgano y el clave, ¿cómo decidiste empezar con estos instrumentos?

Decidí, bueno en realidad esa palabra se me queda muy grande. Le dije a mis padres cuando tenía seis años, si podían llevarme al conservatorio para aprender a tocar el órgano. Me fascinaba tanto el sonido que producía ese instrumento… que antes de ir al colegio, quería ya empezar. Después, me enamoré del barroco y como me gustaba el teclado, lo adapté a mis gustos y empecé, por lo tanto, a tocar el clave. Ya una vez que fundé mi grupo de cámara, La Risonanza, comenzó mi afición por dirigir.

No sé si está al tanto de cómo está la situación cultural en España…

Hace unos años, España estaba creciendo de una manera fascinante y cada año, había más conciertos y se construían más salas. Desde la perspectiva italiana, de donde yo soy, la cultura se apoya demasiado. España parecía ser el país de ensueño, un país emergente. No obstante, llegó la crisis y todo esto se derrumbó y ahora, el futuro se ve cada vez más sombrío. Ahora mismo, no sé si volveremos a la belleza y a la buena época de los siglos anteriores, pero esto no va a dejar de ser una decisión política. Al final del todo, la gente tiene que saber que la cultura no es tan cara.

Como músico, me pregunto cómo llega un intérprete a ser reconocido en el mundo de la música clásica y no hablo solo de la calidad…

Es cierto que la calidad es muy importante en nuestras vidas; pero también es importante, ser nosotros mismos. Creo que cada uno de nosotros debemos fijarnos un objetivo, un sueño. La calidad debe estar unida con la determinación para conseguir, o al menos intentarlo, ser alguien. Es de necios pensar únicamente en el mercado musical si quieres triunfar.

Hace poco leí un artículo en el que hablaba sobre la economía en el mercado musical, sobre la ética en el arte… Hablamos de arte, de música; pero también, de competición. ¿Cree que , por ejemplo, los concursos instrumentales son necesarios en el mundo de la música?

Todas estas competiciones son muy populares, ¿si son necesarias? Depende de la competición. Son muy importantes para las carreras de los intérpretes puesto que, simplemente, si ganas, conseguirás conciertos muy importantes. Si no lo haces muy bien, igualmente te podrás codear e introducir en ese círculo de músicos. Pero, es cierto, muchas de las competiciones no ayudan demasiado. SI unes esta pregunta con el tema de la economía y el mercado, esto no se convierte en una competición de arte.

A ver, esto es una buena pregunta (risas). Es muy difícil contestarla bien. Por ejemplo, yo siempre aconsejo a mis alumnos que acudan a los concursos ya que ellos se focalizan en esa obra y mejoran muchísimo, técnicamente hablando. Además, van a tener la oportunidad de realizar una gran concierto. En alguna ocasión, he tenido que formar parte de un jurado de una competición y te das cuenta cuán diferentes son las opiniones de todos los jueces y cómo, al final, el ganador es el que mejor toca técnicamente, porque no hay otra manera de valorar en una competición. Este equilibrio extraño hace que algunos ganadores tengan muy buena técnica, pero sean aburridos.

Fundaste La Risonanza, ganaste el Baroque Vocal Prize por las cantatas de Haendel. ¿Cómo comenzó La Risonanza? ¿Cuáles son tus proyectos?

Fundé La Risonaza en 1995 por accidente. Pedí a unos amigos acudir a un festival pequeño para tocar nuestro primer y único concierto. No obstante, todos los músicos involucrados quisieron continuar y me lo pidieron. Intentamos encontrar alguna ayuda para que nuestro grupo de amigos continuara realizando el sueño. En el año 2000, más o menos, nuestro sueño se estableció en el mercado musical y fuimos capaces de posicionarnos con nuestro proyecto. Una vez que terminamos con las cantatas, nos movimos cerca del “movimiento Haendel”. Nuestro objetivo y deseo es seguir difundiendo este género musical.

Isaac J. Martín