Entrevista a la soprano mexicana Karen Gardeazábal

La mañana de la última representación de La bohème de Giacomo Puccini en el Teatro Comunale de Bolonia, la soprano Karen Gardeazábal encontró un espacio en su agenda para charlar con Federico Figueroa. El motivo de este encuentro es recorrer la sólida y brillante trayectoria internacional de la cantante nacida en Tulancingo (estado de Hidalgo, México), distinguida por el Gobierno de México —a través del Instituto de Mexicanos en el Exterior— con el Premio Mexicanos Distinguidos, que recibirá el próximo 11 de diciembre en el Consulado General de México en Barcelona. Entrevista soprano Karen Gardeazábal

La soprano Karen Gardeazábal / Foto: Ainhoa Muñoz

La soprano mexicana-española Karen Gardeazabal ha desarrollado una sólida carrera internacional, reconocida por la potencia de su voz y su presencia escénica. Entre sus principales interpretaciones figuran Micaëla en Carmen en la Arena de Verona; Fiordiligi en Così fan tutte en la Ópera de Dubái; Mimí en La Bohème en el Teatro San Carlo de Nápoles, así como Donna Elvira en Don Giovanni en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. También ha brillado como Servilia en La clemenza di Tito en el Palau de Les Arts; Amore y Giunone en Il ritorno d’Ulisse in patria en la Elbphilharmonie de Hamburgo; Donna Anna en Don Giovanni en el Festival de Ópera de Macerata y en el Teatro Comunale de Sassari; como Giovanna d’Arco de la ópera de Verdi y Eupaforice en Montezuma de Graun, en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México; además de Mimí en La Bohème en el Teatro Filarmónico de Verona y en las recientes funciones en el Teatro Comunale de Bolonia, bajo la dirección escénica de Graham Vick.  OW  

Karen Gardeazábal, como Mimì (La bohème), en el Teatro Comunale de Bolonia (2025) / Foto: Andrea Ranzi

¡Enhorabuena por el reconocimiento que te otorga tu país, el “Premio Mexicanos (as) Distinguidos”!   Has sido galardona en numerosas ocasiones pero que reconozcan oficialmente tu valía como una ciudadana ejemplar no ocurre muy a menudo.  ¿Qué sensación le produce a Karen Gardeazábal este premio?

Efectivamente, es un premio muy distinto y la sensación es completamente diferente a la que había tenido por premios musicales. Es un reconocimiento que engloba no solo mi trabajo como artista sino también mi desarrollo como persona, como una mexicana que ha emigrado y ha construido su vida y su carrera, que ha recibido años de esfuerzo y crecimiento personal, emocional, de resiliencia, de trabajo. Lo hace aún más especial, si cabe, porque es un reconocimiento que no solo se entrega a artistas sino que está abierto a todas las disciplinas. Por eso lo considero un honor aún mayor. Entrevista soprano Karen Gardeazábal

Karen Gardeazábal como Donna Elvira (Don Giovanni) en el Teatro de la Maestranza de Sevilla (2025) / Foto: T. de la Maestranza

Conseguir una carrera internacional no es producto del azar, se requiere un trabajo a fondo y constante, aunque no todos los procesos son idénticos. ¿Cómo ha sido el tuyo?

Desde muy pequeña supe que me quería dedicar al canto. A los 7 años entré en el conservatorio de música del Estado de México, estudiando piano, y a los 11 años decidí cambiarme a canto.   Mi primera experiencia en el extranjero fue en el Summer Program de Dennis O’Neill, en Gales.  Eso me abrió los ojos a un panorama internacional por el contacto con cantantes de otros países. Volví a México y me enfoqué en los concursos de canto. Me presenté a varios y en todos tuve buenos resultados, como en el de San Miguel de Allende (tercer premio), el de Sinaloa (premio especial) y el Carlo Morelli (2013) en el que gané el primer premio, el premio del público y el de revelación juvenil. A partir de eso inició mi carrera como solista. Estuve en el SIVAM, un “ópera estudio” de México que apoyó a muchos cantantes, y ya con 23 años decidí presentarme a audicionar en el extranjero. Mi primera incursión fue en el Filadelfia, en la que no fui elegida y me deprimí un poco, regresé a México y unos meses después volví a la carga, esta vez hacia España, al Centre de Perfecionament Plácido Domingo de Les Arts de Valencia, justo hace 10 años. Y también tenía organizado presentarme en el de Florencia y otros centros europeos. Pero pocos días después de mi audición en Valencia me llamaron. Evalué y tomé la decisión de quedarme con ellos. El Palau de les Arts es un teatro maravilloso en una ciudad estupenda. A nivel artístico tuve la oportunidad de aprender de grandes maestros, de colaborar en magníficas producciones con artistas de gran valía y me otorgaron la confianza de abrir temporada como Adina (L’elisir d’amore, en 2016), un rol protagónico. Obviamente tuve la oportunidad de preparar y debutar diversos personajes en mi paso por el Centre de Perfeccionament (CP). Conocí grandes maestros con los que actualmente sigo colaborando, como Davide Livermore, Fabio Biondi, Allex Aguilera. Estuve dos años en el CP de Les Arts y durante esos dos años siempre estuve buscando audiciones, concursos y proyectos para el siguiente paso. Así fue como llegué a una audición donde buscaban artistas para la llamada trilogía Mozart-Da Ponte. Me eligieron para interpretar a Fiordiligi (Così fan tutte) en la gira a Dubai. Allí conocí a mi agente, Mario Dradi, con quien hasta hoy estoy colaborando. Esto me ha permitido presentarme a audiciones, algunas que quedaron en nada y otras que me reportaron resultados muy positivos y me han llevado a cantar, por ejemplo, a la Arena de Verona  (Micaëla de Carmen) y al Teatro de San Carlo en Nápoles, en donde hice Mimì (La bohème), personaje que en este momento estoy interpretando en el Teatro Comunale de Bolonia. 

Karen Gardeazábal como Fiordiligi (Così fan tutte) en Trieste (2018) / Foto: Teatro Verdi di Trieste.

¿Y cómo conjugas la vida profesional con la vida personal

Es complicado por el tiempo, la distancia. Las producciones te llevan lejos de casa por muchas semanas. Tengo la fortuna de que la gente que está a mi alrededor comprende mi profesión y que no siempre se puede estar ahí en momentos importantes. Recientemente me casé, en Valencia, con mi pareja de tres años, lo que me trajo una familia política de la que disfruto mucho. Todos entienden y apoyan nuestra forma de vida. En México están mis padres y a mis hermanas, con quienes mantengo un contacto constante con llamadas, mensajes, etc. Además vienen a visitarme con frecuencia y yo también me “escapo” a México cada vez que la oportunidad se presenta. También está mis abuelos, que aunque se van haciendo mayores aún tienen bastante “pila” y mi abuela me ha acompañado en algunas producciones. Mis hermanas son menores que yo, una es administrativa y otra médico. Recientemente ha tenido un sobrino. Me llenó de alegría pero también me hizo sentir y reflexionar más sobre la distancia. Entrevista soprano Karen Gardeazábal

Después de todos estos años de carrera profesional, ¿qué balance hace de su actual momento vocal.

Creo que durante este desarrollo artístico he logrado que la gente confíe en mi voz. Han confiado en mí para cantar personajes difíciles. He participado en óperas barrocas, románticas y hasta casi contemporáneas, desde Händel, Verdi hasta Britten, pasando por Moniuszko y cantando en polaco, italiano o inglés. He hecho roles que requieren mucha agilidad vocal, avanzando en el repertorio siempre en una misma línea.  

Uno de mis primeros cometidos fue el personaje de Metella, de la ópera Silla de Händel, un rol lleno de ornamentaciones y agilidades, me costó mucho crearlo por la poca experiencia que tenía en ese repertorio. Después vino un Britten, interpretando a la institutriz en The Turn of the Screw, un personaje muy complejo a nivel dramático y vocal. Lo abordé y tuve la suerte de repetir la experiencia unos años más tarde, ya con más experiencia. El próximo año volveré a interpretarla y estoy segura que me sentiré aún mejor haciéndola. 

Después vinieron los Mozart: Fiordiligi (Così fan tutte), uno de los más difíciles porque tienes que estar mucho tiempo en un registro muy agudo, excepto en las arias que son en un registro medio-bajo. También he participado en varias ocasiones en la ópera Don Giovanni como Donna Anna, un personaje que disfruto muchísimo, y como Donna Elvira, mucho más compleja pero también maravillosa. En ambos roles he recibido buenas críticas. Cuando me llamaron de la Compañía Nacional de Ópera (de México), para interpretar el rol protagonista de Giovanna d’Arco de Verdi, teniendo como compañero al maestro Ramón Vargas, me pareció muy difícil por el poco tiempo que tenía para preparar el personaje y cantarla al lado del gran maestro y en ese escenario. Otro rol que disfruto mucho es el de Mimì, que he cantado en diversas ocasiones y a lo largo de casi diez años. Con Mimì he podido ver claramente el desarrollo vocal y artístico porque en cada nueva función voy descubriendo acentos, matices. El caso de la ópera de Moniuszko fue todo un reto porque yo era la protagonista y prácticamente todo el elenco era polaco y el proyecto incluida también una grabación. Estuve con una profesora en Polonia para poderme aproximar a la pronunciación, dificilísima, del polaco. Las ópera fueron Hrabina (La condesa), de la cual está en el mercado la grabación, y volvieron a llamarme para participar en otra ópera de Moniuszko que se llama Strazny dwór (La casa embrujada). Supongo que esto significa que hice un buen trabajo.

Karen Gardeazábal y Ramón Vargas en «Giovanna D’Arco» (Cd. de México, 2024) / Foto: Aldo Vargas

En línea con esto, ¿qué personajes se plantea asumir en los años venideros?

Mi voz ha ido conduciéndome hacia un repertorio más lírica, alejándome poco a poco del de ligera. Ahora mismo estoy estudiando Elisabetta de Roberto Devereux, que debo cantar el próximo año. Me encantaría ir por esa línea de los “reinas de Donizetti”, así como abordar a Desdemona (Otello de Verdi) y más adelante Tosca, Madama Butterfly y algún día llegar a cantar la verdiana Lady Macbeth y hasta Turandot.