Entrevista a Ramón Tebar

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Tebar

 

El director musical de la Florida Grand Opera (FGO) justificó con sólidos argumentos su arriesgada propuesta escénica para esta temporada

POR EMILIO PALACIO

ESPECIAL DIARIO LAS AMERICAS

MIAMI.- Fui a entrevistar a Ramón Tebar con una gran preocupación en mi mente. Se lo dije tan pronto iniciamos nuestro diálogo en su oficina, repleta de adornos, retratos y libros sobre música, en la ciudad de Doral: “¿Acaso no han escogido ustedes un menú demasiado difícil para la temporada 2013-2014? Me refiero a que el año pasado incluyeron cuatro éxitos seguros y en cambio ahora tendremos una ópera prácticamente desconocida (El luto le sienta bien a Electra, de Marvin Levy), y otra que apenas consta en un lejanísimo puesto 170 del repertorio internacional (Thais, de Jules Massenet). Solo Tosca, de Puccini, es un éxito seguro. ¿No se están arriesgando demasiado?”.

Media hora después, Tebar no sólo había conseguido derrumbar mi pesimismo sino que me había contagiado con su entusiasmo por ofrecerle al público de la Florida, en esta ocasión, un menú musical diferente, más provocativo.

Su argumento principal fue simple y directo. Me dijo: “El arte no debe servir sólo para divertir o entretenernos. Debe cuestionar, debe mostrarnos, como un espejo, nuestras propias vidas, que a veces nos gustan y otras no. La ópera nos dice a veces lo que no queremos oír de nosotros mismos como seres humanos. ¿Puedes imaginar algo más duro que una hija involucrada en el asesinato de su madre, como en el drama griego de Electra, adaptado a la escena norteamericana? Pero así es la vida, somos nosotros mismos”.

Tebar reconoce que la temporada pasada fueron muy conservadores al escoger los títulos que pusieron en escena. Agrega: “Pero no por eso tuvimos un éxito superior al promedio. Sacamos entonces la misma conclusión que otros creadores en otros campos artísticos: el público contemporáneo quiere experimentar. Es como el menú de un buen restaurante, debe haber variedad, no solo postres. Jugar siempre a lo seguro le hace daño a la cultura. Verdi nunca se repitió, y siempre tuvo éxito. Rossini, en cambio, se retiró a los 36 años porque no soportó tener que componer un nuevo ‘Rossini’. En la vida todo es un poco de riesgo. Además, confiamos en que el público nos irá guiando”.

¿Pero crees que el gusto del público de la Florida está preparado para experimentos?

En realidad no sé si se pueda hablar de un público de la Florida, con un gusto definido y homogéneo. Pienso más bien en un público diverso, con personas que se sienten atraídas por los clásicos pero también con un sector que quiere abrir puertas nuevas y que busca repertorios diferentes. Afortunadamente hemos tenido el apoyo decidido de nuestra Directora General Susan Danis.

En este caso, Tosca es el título clásico.

La idea de aquí en adelante será incluir siempre algún título tradicional, pensando sobre todo en los jóvenes que recién llegan a la ópera y a los que debemos educar musicalmente para que conozcan el repertorio clásico.

¿Personalmente qué es lo que más te atrae de este clásico de Puccini?

Para mí la música es siempre lo principal en la ópera. El libreto de Tosca es fantástico, por supuesto. No me refiero solo al drama personal de sus protagonistas. Además tienes que son víctimas de la situación política, del poder en todas sus formas, el poder político, el poder religioso. Quizás los antecedentes de mi familia, que vivió algo parecido durante la guerra civil española, desde el bando republicano, me lo recordó. Pero la música sobrepasa al argumento incluso en Tosca. Por eso no me convencen esas comparaciones que se suelen hacer de la música de Puccini con la música para cine. En las películas, con algunas excepciones, la música siempre está en segundo plano; en la ópera es todo lo contrario.

¿Por qué Thaís?

Thais obedece a una intención de incluir más ópera en francés y alemán. No sé si conoces que inicialmente habíamos pensado en Tristán e Isolda, de Wagner, cantada en alemán. Lo que ocurre es que no encontramos una producción adecuada al escenario de Fort Lauderdale. Fue una lástima. La hemos pospuesto para la próxima temporada, cuando podamos resolver ese inconveniente. Pero Thais es una de las grandes obras de Massenet, poco valorada al inicio, quizás, pero injustamente. Personalmente considero que está a la altura de lo mejor de este compositor francés.

La ópera Nabucco es la historia de un pueblo sometido por una tiranía. Los italianos contemporáneos de Verdi la adoraron por su música pero también por su mensaje. ¿Nos trae Nabucco un mensaje político a los miles de exilados que vivimos en Miami?

Pues sí, cuando nos decidimos por Nabucco pensé de inmediato que era la ópera ideal para Miami. La diáspora judía tiene muchos puntos en común con la diáspora cubana. El Va, pensiero, cuando el coro recuerda la patria lejana y sometida, creo que le dirá mucho a algunos de ustedes, latinoamericanos que buscaron refugio en esta ciudad.

Para concluir, tendremos El luto le viene bien a Electra, una ópera que muy pocos han visto, que no se la puede escuchar ni en disco ni en video, y que tiene fama de ser difícil, musicalmente hablando.

El norteamericano Marvin Levy compuso esta ópera en 1967 por encargo del Metropolitan Opera House. Su estreno corrió a cargo nada menos que del director Zubin Metha y contó con la participación del barítono Sherrill Milnes. Desde entonces se la ha puesto en escena en los principales escenarios musicales norteamericanos. Nuestra intención es empezar a incluir siempre música contemporánea y, en la medida de lo posible, americana, en inglés. Hay algo de patriotismo si tú quieres, en el buen sentido de la palabra, en esta decisión. El público seguramente lo apreciará. Fue nuestra Directora General Susan Danis la que desde el inicio impulsó la idea, y creo que fue un acierto. Además, trabajar con el compositor, que en la actualidad vive aquí, en la Florida, fue un lujo para mí.