Entrevista con Plácido Domingo en La Opinión de Málaga

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La educación musical debe ser definitivamente obligada en todos los colegios´

Plácido Domingo (Madrid, 1941) lo es todo en el mundo de la lírica. Tras estar al frente de la Ópera de Washington durante quince años, y aunque dirige aún el Teatro de la Ópera de Los Ángeles, pasa ahora más tiempo en España.

El momento que atravesamos en este país es muy preocupante a todos los niveles, incluyendo la cultura. ¿Cree que está siendo muy maltratada, sobre todo con la subida del IVA?
Creo que hay muchas cosas muy importantes que tienen prioridad, desde luego, pero no hay que descuidar la cultura porque creo que aparte de lo que se hace es que hay cantidad de gente que vive de ella. Si la gente no va al teatro no habrá obras, no habrá producciones, y entonces habrá que ver lo que sufren los trabajadores. Pueden ser entre 200 y 1.000 personas los que participan en cada producción.

¿Cree que había otras alternativas?
Yo entiendo que es muy difícil solucionar esto y no me atrevo a criticar. Sé que se está haciendo un gran esfuerzo, lo que pasa es que hay muchas cosas a las que se les puede poner un IVA muy alto, por ejemplo a las joyas, a los vestidos de lujo, a los coches deportivos, es decir, hay muchas cosas en las que sí se entiende que se le ponga un extra. El que pueda comprarse todas esas cosas también puede pagar ese impuesto. Para comprar dos entradas para ir a un teatro, si hay que pagar un 21 por ciento de IVA puede ser que la gente no vaya.

¿Ha notado que eso ocurre en otros países?
En Los Ángeles [es director de su teatro de la ópera] tenemos problemas también. En años anteriores llegamos a hacer hasta nueve producciones y ahora tuvimos que bajar hasta seis. El año que viene vamos a atrevernos a ir a por siete para ver si podemos ir recuperando la normalidad, pero hay problemas en todas partes.

En esta situación vemos cómo desaparecen orquestas y agrupaciones musicales, y cómo los cantantes e intérpretes tienen que salir fuera. Aunque es algo que siempre ha ocurrido en este país, ¿considera que esa situación se está agudizando ahora?
Creo que eso ocurre en todos los países. Hay pocos lugares donde uno es profeta en su tierra. Hubo una época en la que los cantantes estadounidenses empezaron sus carreras en Alemania porque no había suficiente trabajo en EEUU y eso pasa también en España. Pero creo que cada día eso se va a arreglando y ahora tenemos muchos más teatros de los que teníamos. Ahora salgo y oigo voces y elementos que no sabía que existían y han surgido en cualquiera de nuestras provincias.

A lo largo de su extensa carrera ha conseguido 12 premios Grammy, ha grabado más de cien álbumes, ha actuado en los mejores escenarios… Su experiencia internacional le ha llevado a conocer a la perfección cómo funciona el mundo de la música en todos los continentes. ¿Cómo se ve desde fuera a España y cómo la ve usted?
Bueno, creo que el mundo no está ahora para valorar esas cosas, pero España está muy bien situada. Todos los cantantes de cualquier parte del mundo quieren venir a actuar en nuestros tres teatros principales, cuatro si contamos con la Maestranza. La organización es estupenda, hay una gran profesionalidad y unas compañías importantes. No hay un cantante extranjero que no quiera pisar estos teatros.

La música necesita de público, de una base que llene los teatros. ¿Hasta qué punto es importante la educación musical en los niños, algo que en España no está contemplado en los colegios como en otros países?
Yo siempre he dicho que la educación musical debe ser absolutamente y definitivamente obligada en todos los colegios. Por lo menos una educación de iniciación a la música. En el colegio el niño debe saber qué es la música, hay que enseñárselo para que conozcan algo más que el bombardeo que recibe en otros ámbitos de otro tipo de música. No veo que haya problema para que una vez a la semana se imparta iniciación a la música. De esa manera, los niños tendrían más posibilidades de dedicarse a la música y además son los espectadores del futuro.

Su último disco, Songs, supone su vuelta al «pop» en 20 años, según se ha definido. ¿Por qué recuperar esos temas?
Hace años que hice un disco con John Denver y ahora dije a Sony que me gustaría hacer otro disco de ese tipo. Y está gustando bastante. Además tengo la alegría de haber cantado con mi hijo Plácido.

¿Y qué música escucha Plácido Domingo en casa o mientras va en el coche?
En el coche no suelo escuchar música, porque normalmente voy en coche cuando acabo de terminar de ensayar y entonces no quiero escuchar nada, quiero silencio. El silencio es la mejor música que quiero escuchar en ese momento.

Cristina Martinez