Entrevista con Yolanda Auyanet

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En su residencia de Sicilia, Summa Artists entrevista a la soprano española Yolanda Auyanet (Las Palmas de Gran Canaria, 1970), que nos habla sobre su actividad artística presente y futura y la situación actual de la lírica.

Summa Artists: Parece que estos no son buenos tiempos para la lírica. ¿Está la cultura, y la ópera en particular, afectada por la situación económica mundial?.

 Yolanda Auyanet: Por desgracia la situación económica mundial incide en todos los facetas de la vida cotidiana de los que poblamos este planeta. La cultura es casi lo primero que se ha resentido, quizá porque no se considera necesidad primaria y porque estamos pagando tantos años de despilfarros varios, también dentro del mundo cultural y en particular en los teatros de ópera. La ópera es un espectáculo caro; en una función pueden trabajar cientos de personas entre solistas, director, coro, orquesta, maquinistas, utileros, sastrería, etc., si añadimos el coste de la escenografía y el cachet del director de escena (que en este momento histórico es el rey de una producción operística), podemos imaginar las cantidades.

Pero es verdad que en la época de “vacas gordas” se gastaba dinero alegremente, sobre todo si era dinero público, en cosas que podían muy bien haberse evitado, con la excusa de que para hacer bien la ópera había que gastarse el dinero. Quizás sea así, pero el justo y necesario sin necesidad de llamar a este u otro artista del Star System si no te lo puedes permitir, sin despilfarrar millonadas en escenografías y vestuarios que la mayoría de las veces han ido a parar a un almacén a llenarse de polvo y humedad y sin dejar al teatro en déficit un año tras otro, como si los caudales no fueran a menguar jamás. Ya hemos visto que sí han menguado. Bueno, esto sería mucho más largo, pero creo que lo voy a dejar aquí.

S.A.: Ud. desarrolla gran parte de su carrera en Italia, donde es muy conocida. ¿Por qué no la vemos más por España o Latinoamérica?

 Y.A.: Bueno, después de estar desde el 1996 al 2005 sin cantar en España, exceptuando mi ciudad, Las Palmas de Gran Canaria, en los últimos años he vuelto a reaparecer en algunos teatros españoles. Me faltan algunos, pero todo se andará. En Latinoamérica he cantado al inicio de mi carrera y luego no he tenido ocasión de volver, quizá me centré mucho en Europa, sobre todo en Italia. Ahora vuelvo a Bogotá, en Septiembre próximo, y espero entrar de nuevo en el circuito latinoamericano porque cuando he estado allí me han hecho sentir como una reina. El público es tan caluroso que, a distancia de 15 años, todavía lo recuerdo y lo comento siempre.

S.A.: ¿Son, quizás, América y Asia los destinos más interesantes de los próximos años para producciones operísticas ambiciosas?.

 Y.A.: Creo que son los mercados culturales del futuro, porque económicamente están creciendo mientras nosotros  estamos estancados o vamos para atrás y, sobre todo, porque tienen ilusión y muchas ganas de hacer.

S.A.: Su próximo gran reto es la interpretación del Stabat Mater de Pergolesi en Bogotá (Colombia) junto a la mezzo también española Nancy Fabiola Herrera. ¿Cómo afronta este programa y qué nos podría destacar de la obra del compositor de Ancona?.

Y.A.: Tengo que decir que me hace una gran ilusión este proyecto porque cantaré junto a Nancy, a la que adoro artística y humanamente, porque, como dije antes, vuelvo a Colombia y a Latinoamérica y porque el Stabat Mater de Pergolesi es una de mis obras preferidas. La canté en dos ocasiones en mis inicios y hasta ahora no había tenido ocasión de retomarla, aunque muchas veces la he “usado” como herramienta de estudio, después de un período de inactividad o todo lo contrario, después de haber cantado mucho y estilos muy diferentes, para de alguna manera, limpiar mi voz y buscar la pureza de la emisión del sonido. Para mí hay una sola palabra para describir esta obra, y es sublime. Yo diría que el Stabat Mater de Pergolesi es una de las obras más emocionantes que existen, una música que va directa al corazón y a la vez te eleva a otras dimensiones.

S.A.: A pesar de la crisis que afecta a los teatros europeos,  Ud. tiene una agenda cargada de actividad en los próximos meses.

 Y.A.: Sí, me siento una privilegiada. Trabajo en lo que me gusta y ,a pesar del momento difícil que estamos atravesando, tengo la agenda apretadita. ¡Cruzo los dedos para que dure!.

S.A.: Ud. siempre se ha considerado más cómoda con la ópera “verdiana”, quizás por su potente voz y su forma de abordar orquestaciones poderosas. ¿Qué obra del compositor italiano destacaría como su ideal para interpretación?.

 Y.A.: Bueno, voz normal, suficiente para pasar la orquesta (risas). Estoy cómoda con Verdi porque, a pesar de la dificultad que encierra, es un compositor que siempre he sentido particularmente cercano. Si tengo que elegir una obra suya, y es muy difícil, digo que La Traviata es para mi la obra ideal para interpretar.

 

S.A.: Y de todos los personajes que ha interpretado ¿en cuál se ha sentido más cómoda y cuál es su favorito?.

 Y.A.: Como consecuencia a la respuesta anterior, mi personaje favorito es por supuesto, Violetta de La Traviata, aunque soy muy feliz interpretando la Contessa, de Le Noze di Figaro y la Donna Anna de Don Giovanni, ambas de Mozart.

S.A.: Si tuviera que recomendar a nuestros lectores una audición para estos días de estío ¿cuál sería?.

 Y.A.: Ah, pues mi sugerencia viene como anillo al dedo: Les Nuits d’Eté de Berlioz, en la versión de Régine Crespin, con Ernest Ansermet y la Orquesta de la Suisse Romande.

ã Summa Artists