El tenor almeriense Juan de Dios Mateos sigue consolidándose como una de las voces más destacadas de su generación. Desde nuestra última entrevista (febrero de 2023), hemos sido testigos de su ascendente trayectoria en el panorama lírico nacional e internacional. En esta ocasión, Adrià Cabiscol y Federico Figueroa conversaron con él sobre sus compromisos profesionales de esta nueva temporada, profundizando en su nuevo personaje (Isaún) en Il Califfo di Bagdad programada para los próximos 26 y 27 de septiembre en el Real Alcázar de Sevilla, así como sobre sus jump in de este verano. Entrevista Juan Mateos Califfo Sevilla

¿Cuéntanos, cómo estás y con qué ánimos empiezas la temporada?
Me encuentro en un momento excelente, quizá el mejor de mi carrera vocalmente, y con mucha ilusión por una temporada en la que, por fin, cantaré más en España que en el extranjero.
Ya interpretaste una obra de Manuel García el año pasado, cómo afrontas el reto que te propone Il Califfo di Bagdad?
Como todo lo que hago: dando lo mejor de mí. Después del reto de su ópera monólogo de la temporada pasada, El poeta calculista, García ya forma parte de mi familia artística. Este año vuelvo a él en dos ocasiones y me siento muy cómodo con su música.
El rol de Isaún, el califa en Il Califfo di Bagdad presenta una gran carga dramática y exige una técnica vocal específica. ¿Cómo gestionas la transición de personajes tan complejos y variados en tu repertorio, desde los roles rossinianos hasta los más líricos y dramáticos como el de este Califa?
Siempre me gusta sumergirme en cada personaje y darles también algo de mí en lo que se refiere a lo actoral. A nivel vocal procuro evitar cambios bruscos de tesitura para proteger la voz. En este caso ha sido natural: vengo de cantar el rol de Fenton (del Falstaff de Verdi) en Shanghái, con escritura más central, y solo tuve que poner a punto las coloraturas.

Y la temporada que tienes programada ¿qué personajes incorporas y qué retos te plantean?
Es una temporada llena de debuts: tras el ya mencionado Fentonen Shanghai, el Califfo en Sevilla, Alfredo en La traviata en Almería, Hernando en El Gitano por amor en el Teatro de la Zarzuela y Tonio en La fille du régiment en Málaga, que además para mí es debut en el teatro. Tantos estrenos exigen concentración, estudio y flexibilidad, pero estoy en un momento perfecto para afrontarlos. Entrevista Juan Mateos Califfo Sevilla
Todo esto, sin contar que vienes de una temporada con tres jump in. ¿Cómo gestionas la presión de tener que prepararte para papeles tan complejos en tan poco tiempo?
Disfruto mucho los jump in y se me dan bien. El primero fue en la Deutsche Oper de Berlín (DOB) con Il barriere di Siviglia, con Aigul Akhmetshina como Rosina, en diciembre de 2023. Gracias a mi rendimiento en esa producción he vuelto a la DOB en dos ocasiones. Siempre que me he enfretado a un jump in, he salido muy contento. El mayor reto fue con Otello de Rossini: no conocía el rol y tuve solo tres días para montarlo. Fue durísimo, pero estoy muy orgulloso del resultado, que está grabado, con Francesco Meli como Otello, con la discográfica Naxos.
Hablando de tu especialidad en Rossini, ¿cómo ves la evolución de los roles que has interpretado en el repertorio rossiniano? ¿Crees que tu aproximación a ellos ha cambiado con el tiempo?
La técnica y la voz cambian con los años y el propio desarrollo del cuerpo; sería un error cantar igual que hace diez. Trabajo estrechamente con mi maestro, Carlos Aransay, para ir adaptándome y mantener una carrera sana y longeva. Rossini, aunque difícil, mantiene la voz fresca: cantarlo bien es medicina vocal. A pesar de adentrarme en roles más líricos, quiero seguir manteniendo las obras del compositor de Pésaro cerca de mi.

A lo largo de tu carrera, has cantado en escenarios tan importantes como la Ópera de Australia en Sidney, la Ópera de Shanghái y la Deutsche Oper de Berlín. ¿Cómo ha cambiado tu visión de la ópera a medida que has ido creciendo profesionalmente y cantando en teatros internacionales?
Más que haber pisado esos escenarios, lo que más valoro es que me hayan invitado a volver. Para mí es la mejor carta de presentación: que un teatro quiera volver a contar contigo significa que confían de verdad en lo que ofreces. Dicho esto, me apena un poco que en algunos teatros españoles todavía no haya tenido la oportunidad de debutar, mientras que en el extranjero sí me han abierto las puertas y confiado en mí. A veces parece que aquí cuesta más apostar por cantantes nacionales en roles principales si no han triunfado antes, a lo grande, fuera. A veces prefieren desconocidos con nombre extranjero que alguien español aunque cante mejor. Pero bueno, yo sigo trabajando y abriéndome camino con esfuerzo, y agradezco mucho a los programadores que sí cuentan conmigo y espero que en un futuro próximo, se abran esas puertas cerradas. El nivel de los cantantes españoles es altísimo, de los mejores del mundo, y creo que ha llegado el momento de que todo el sector de la lírica sea consciente de ello.
Tu capacidad para adaptarte a nuevas obras y personajes es impresionante. En tu próxima temporada, tienes varios debuts importantes. ¿Qué significan para ti roles como Alfredo en La traviata?
Para mí lo fundamental es cantar siempre con mi voz. Desde Lindoro (Il Barbiere di Siviglia) o Libenskof (Il viaggio a Reims), más ligeros y de un color algo más claro, hasta Ottavio (Don Giovanni) o Alfredo (La traviata), más sonoros y timbre timbre algo más oscura, tengo toda una paleta de colores con la que jugar, pero sin forzar un sonido que no me pertenece.. Quien me contrata sabe que mi Alfredo se acerca más a la línea de Flórez, Camarena, Blake o Araiza, y no a la de Pavarotti o Domingo. No me verán lanzarme a un Pinkerton o un Cavaradossi. Conozco mis límites y lo esencial es cantar con mi voz sana por muchos años. Entrevista Juan Mateos Califfo Sevilla
Juan de Dios, agradecemos que nos hayas dedicado tu tiempo libre entre los ensayos de Il Califfo di Bagdad y reiteramos nuestro deseo de un gran triunfo.













